|
ECOLOGIA
Muere biológicamente el mayor lago de Cuba
CIEGO DE AVILA, 21 de marzo (Antonio Femenía,
Agencia Patria / www.cubanet.org) - La negligencia,
la falta de previsión y el incumplimiento
de las más elementales normas para preservar
el medio ambiente, han convertido a la Laguna
de la Leche, el mayor lago natural del país,
en un verdadero Mar Muerto.
El vertimiento de los desechos industriales y
de las aguas albañales de la ciudad de
Morón, así como el levantamiento
de las compuertas del canal artificial que separa
el embalse de las aguas del mar, han convertido
el estuario en un verdadero charco de aguas pestilentes
y salobres donde se han hecho imposible la vida
de especies acuáticas de agua dulce.
Muestra de ello es que los pescadores estatales
que allí laboran y que capturaban una cifra
superior a las 400 toneladas métricas de
peces el año, fueron ubicados en otros
centros laborales ante la ausencia de tencas,
tilapias, carpas y muras, entre otras especies
que allí abundaban.
Ubicada al norte de este territorio, esta albufera
cuenta con una superficie de 66.5 kilómetros
cuadrados y una capacidad de embalse superior
a los 130 millones de metros cúbicos de
agua. En ella encuentran refugio más de
90 especies de vertebrados terrestres y más
de 100 de aves entre endémicas y migratorias.
Cuenta además, con abundante vegetación
de mangles y bosques de ciénaga, en los
cuales también se ha hecho sentir la degradación
del área.
Preocupa altamente que a la sensible disminución
del manto freático del territorio, debido
a la sequía del último año,
se sume ahora la pérdida del mayor embalse
de agua dulce de la provincia por causas no achacables
precisamente a la madre naturaleza, sino al voluntarismo
político, verdadero predador de la biodiversidad
en nuestro país.
|