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ECONOMIA
La
peor de todas (II y final)
Ariel Delgado Covarrubias, UPECI
LA HABANA, marzo (www.cubanet.org) - El cubano
que más supo de la caña de azúcar,
Álvaro Reynoso, la definió como
"una planta de regadío". Ese
claro consejo indicaba que sus necesidades del
vital líquido iban por encima de las que
espontáneamente la naturaleza le otorga
a través de sus regímenes de lluvia,
que para esos años eran elevados.
No es que el agua suministrada por las lluvias
fuera insuficiente, el consejo iba dirigido a
lograr mayores rendimientos de la gramínea
a partir de garantizar el suministro acuícola
inclusive en la época de seca.
El deterioro de la agricultura cañera
viene de décadas atrás y no es objetivo
de este trabajo analizarlo. Para mayor información
del tema se puede consultar en los archivos de
CUBANET trabajos al respecto, entre otras fuentes.
La reducción del área cultivable
de la caña en el proceso de reestructuración
azucarera de 2002 -de 2,200,000 hectáreas
a 765,000- vaticinaba que iban a contar con las
mejores tierras, con mejor ubicación y
en su gran mayoría con el necesario regadío.
Y de hecho ha sido así.
Pero lo que la reestructuración no ha
contemplado es el mejoramiento económico
y de las condiciones de trabajo de los hombres
que día a día, de sol a sol, deben
garantizar que la dulce planta logre sus mejores
resultados.
Ello se ve en los resultados económicos
de las Unidades Básicas de Producción
Cooperativa (UBPC) dedicadas a su producción,
de las cuales sólo el 47 % resultan rentables.
El costo para producir una tonelada de caña
se ha elevado progresivamente, pero el pago de
la misma no responde a esas realidades, en el
afán de hacer rentable la producción
del crudo. (La Tarea Álvaro Reynoso establece
que el precio de una tonelada de azúcar
no debe exceder los 300 pesos).
La siguiente tabla puede ilustrar muy bien esa
terrible realidad económica de los cosecheros
cañeros:
|
Año
|
Cultivo
|
Cosecha
|
Tiro
|
Costo
Total
|
Gastos
admin.
|
C.total
General
|
Precio
Ton.caña
|
Costo
Por
Peso
|
|
1993/94
|
6.50
|
4.76
|
1.61
|
12.86
|
|
12.86
|
14.32
|
0.90
|
|
1994/95
|
10.14
|
6,84
|
2,00
|
18,97
|
|
18.97
|
14.32
|
1.33
|
|
1995/96
|
14.39
|
8.55
|
2.29
|
25.23
|
|
25.23
|
14.32
|
1.76
|
|
1996/97
|
16.13
|
8.50
|
2.17
|
26.80
|
|
26.80
|
14.32
|
1.87
|
|
1997/98
|
16.43
|
8.91
|
2.16
|
27.51
|
|
27.51
|
14.32
|
1.92
|
|
1998/99
|
14.42
|
8.38
|
2.24
|
25.03
|
|
25.03
|
21.65
|
1.16
|
|
1999/00
|
14.46
|
6.97
|
2.03
|
23.46
|
2.24
|
25.70
|
21.65
|
1.19
|
|
2000/01
|
14.91
|
7.33
|
2.03
|
23.46
|
2.44
|
26.72
|
21.65
|
1.23
|
|
2001/02
|
14.75
|
7.47
|
2.12
|
24.34
|
2.20
|
26.54
|
21.65
|
1.23
|
|
2002303
|
16.09
|
6.92
|
1.98
|
24.99
|
2.87
|
27.86
|
21.65
|
1.29
|
Fuente: "Las organizaciones cooperativas
en la agricultura cañera cubana" de
los autores F. Sulroca, A. Reinaldo, R.Quintero
y JC Figueroa, editado por el MINAZ en el 2004.
Como se puede apreciar por la anterior tabla,
salvo en la cosecha de 1993/94 como promedio los
cosecheros cañeros no han resultado rentables,
pese al aumento del precio de la tonelada de caña
dispuesto en la zafra 1998/99, que se ha mantenido
hasta 2003, año en que llega el estudio.
El resultado es que los campesinos prefieren
sembrar y cosechar entonces otros productos que
tienen amplia demanda y muy buenos precios en
los mercados agropecuarios, y al cual dedican
recursos que originalmente debían destinar
para las áreas cañeras, como los
escasos fertilizantes que se le suministran para
la caña.
Se une a ello la falta de ropa y calzado adecuado
para las labores cañeras y en años
anteriores hasta del combustible necesario. A
todo ello se le agrega una fuerte desmoralización
entre todos los trabajadores del sector al ver
que la dirección política del país
les resta importancia económica al concentrar
sus esfuerzos, y con ello los recursos disponibles,
en sectores como el turismo y el níquel,
que deben su despegue en los años 90 precisamente
a la existencia de recursos producidos por las
zafras de esos años.
¿Por qué si en los momentos actuales
el mercado internacional ofrece tan buenos precios
al azúcar, no estimular directamente a
los productores de caña para garantizar
la existencia actual y futura de la materia prima
imprescindible? Claro, el pago a ellos no debe
ser sobre la base de caña en el basculador,
sino sobre la germinación de los campos.
Si el precio del azúcar bajara, quedará
caña disponible con un mayor nivel de maduración
para las contiendas venideras. Precisamente la
carencia de caña es lo que ha motivado
que se corten retoños, con la consiguiente
pérdida de la posibilidad real de la caña
que no está debidamente madura. Y en última
instancia la caña excedente podría
ser utilizada como parte de la alimentación
del ganado, tan necesario en estos momentos y
el futuro previsible.
Un nuevo Jesús Menéndez en una
situación como la existente en el pago
a los agricultores cañeros gestionaría
y lucharía por un nuevo diferencial azucarero
que beneficie a tantos cientos de miles de familias.
También hay que recuperar la tradición
de los que desde las filas de los más humildes
fueron capaces de lograr históricas victorias
sindicales.
Muy grandes han de ser los cambios del sector
azucarero, al cual el gobierno le resta importancia
económica en estos momentos. Pero mientras
llegan los cambios generales e inevitables de
la sociedad cubana actual, la dirección
económica del país requiere renuevas
reestructuraciones, esta vez a favor de los trabajadores
que llevan sobre sus hombros la responsabilidad
de producir el dulce que a Cuba representó
en el mundo entero. No hacerlo provocará
que el calificativo "la peor de todas"
se siga repitiendo hasta llegar a la completa
extinción de la que una vez fue la primera
industria cubana.
La
peor de todas (I)
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