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POLITICA
Son
más de cinco
Tania Díaz Castro
LA HABANA, marzo (www.cubanet.org) - Si algo
no entiendo -aparte de la mecánica celeste
y la física quántica- es por qué
el régimen de Fidel Castro demoró
más de dos años en dar la noticia
al pueblo cubano de los "cinco héroes"
(léase espías) encarcelados en los
Estados Unidos.
Mucho menos se entiende por qué sólo
se hace campaña para liberar a cinco y
no al resto de la tropa. Por ejemplo, la norteamericana
Ana Belén Montes, analista de Inteligencia
del Departamento de Defensa el gobierno de Estados
Unidos, detenida el 21 de septiembre de 2001.
La señora Montes fue acusada de ser agente
a favor del régimen cubano, y es la espía
número 17 que se arresta en ese país
desde 1998, y la de más alto rango.
Por su cooperación con el tribunal, los
fiscales accedieron a que fuera condenada a 25
años de cárcel, sin posibilidad
de libertad condicional, seguida por cinco años
de prisión domiciliaria. O sea, negoció,
con el fin de evitar la pena de muerte.
Cuando veo en los medios de difusión de
mi país la fuerte campaña que se
realiza como "propaganda antimperialista"
gracias a los cinco espías condenados a
largos años de prisión, no dejo
de pensar en el costo que eso representa para
el pueblo, tan necesitado de mejorar su calidad
de vida.
Cuando escucho que Gerardo- uno de los cinco-
no ve a sus hijos hace más de un año,
recuerdo a los presos plantados de la prisión
histórica de Cuba, que durante décadas
no pudieron ver a los suyos, ya que vivían
en el exilio. El poeta y escritor Ernesto Díaz
Rodríguez, por ejemplo, permaneció
22 años en las cárceles tapiadas
de Fidel Castro sin ver a sus hijos y al resto
de su familia. Hasta los poemas que escribía
pensando en ellos eran confiscados violentamente
por la policía política, y desaparecidos.
A Mario Chanes de Armas, el preso político
que más años pasó en las
cárceles, no se le permitió asistir
a los funerales de su único hijo.
Hace algunos días supe de los golpes que
varios jóvenes propinaron al fundador del
Movimiento de Derechos Humanos de Cuba, Ricardo
Bofill, en una calle de Miami. Los "valientes"
agresores se dieron a la fuga sin que nadie pudiera
identificarlos, dejando a Bofill tendido en el
piso.
Me pregunto si son los mismos que en 1980 golpeaban
a diestra y siniestra a cuanto hombre o mujer
decidiera abandonar el país por el puerto
de Mariel. También en plena calle y, por
supuesto, cumpliendo órdenes del gobierno
cubano.
Me pregunto si son los mismos que golpearon a
mis hijos y a mí en la puerta de la prisión
Combinado del Este en noviembre de 1988. Los mismos,
en fin, que han repartido golpes a los disidentes,
opositores, periodistas independientes en la Isla
del Dr. Castro.
Me pregunto quiénes golpearon a Bofill.
¿Es que esos también son héroes
de la Patria?
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