|
DEPORTES
Antagonismo de 20 años
Javier Machado, Cubanacán Press
SANTA CLARA, marzo (www.cubanet.org) - Las Tunas
fue una digna sede del Juego de las Estrellas
de este año. Con un estadio abarrotado
y bellamente engalanado, en espera del momento
en que se dieron cita las estrellas del Oeste
y del Este. Occidentales y Orientales, llegaron
a su enfrentamiento número 20.
Previo al encuentro la sede se llenó de
entusiasmo. Inauguración de obras deportivas,
choques de veteranos y hasta el rodeo, con la
representación de deportistas de Venezuela,
se llevaron los titulares de los programas televisivos
y radiales.
Hacía calor, pero Victoria de las Tunas
se vistió de gala en la noche del sábado
26 de febrero para el esperado choque de las estrellas.
El grupo Barricada interpretaba desde el terreno
la rítmica pieza "El hombre de los
400", en alusión al ídolo local
Osmany Urrutia, mientras salían los 50
peloteros que por rendimiento habían sido
escogidos para esta edición del Juego de
las Estrellas. Por primera vez el estadio Julio
Antonio Mella era la sede de un evento tan importante.
Un hermoso coro de voces interpretó a
capella el himno nacional cubano. Fue un espectáculo
cultural-deportivo hermoso, con talentos del patio,
coreografías y hasta el punto cubano. Su
clímax fue la actuación de los comediantes
"Gustavito" y "El Cabo Pantera",
oriundo este último de esa provincia. Hubo
reconocimiento a atletas destacados, como Lázaro
Bruzón de Ajedrez, y al equipo de fútbol
de primera categoría que alcanzó
bronce en el pasado campeonato nacional. Pasaron
por allí glorias del deporte en Cuba, hasta
que finalmente se presentaron los atletas participantes,
quienes traían el uniforme de visitador
de sus respectivos equipos.
Inexplicablemente, a diferencia de otros años,
se desarrollaron sólo dos de las pruebas
de habilidades: el tiro al barril de los receptores
y la competencia de jonrones, franca diputa entre
tres toleteros de Sancti Spíritus y los
locales. En la primera de las pruebas, ninguno
de los cuatro concursantes pudo meter la pelota
en el barril situado encima de segunda base. El
triunfo se lo llevó Yosvany Peraza de Pinar
del Río con un disparo que impactó
en el borde del barril.
Seis fueron los jonroneros que se disputaron
el bate y el diploma que regaló la comisión
organizadora del evento. El primero fue Amaury
Casañas de Matanzas, quien la botó
cuatro veces en nueve intentos: El tunero Danel
Castro la puso fuera del parque una vez, al igual
que Yuliesky Gurriel, Osmany Urrutia y Joan Carlos
Pedroso, mientras que el cuarto bate del equipo
Cuba, Eriel Sánchez, la despedía
en dos ocasiones. Decepcionante.
Occidentales comenzó a moler temprano
cuando en el mismo primer inning el tercer bate
Yuliesky Gurriel conectó doblete para impulsar
a Alexei Ramírez, quien había llegado
a primera base por base por bolas y a tercera
por wild pitch. En la salida del cuarto, un hit
del tercera base oriental Yorelvis Charles impulsó
a Joan Carlos Pedroso con la del empate, frente
al lanzador habanista Yariel Pedroso. Orientales
amenazó en la quinta y sexta entradas,
pero fueron dominados sus bateadores.
Así las cosas, en el inning de la suerte
Occidentales llenó las bases y ya con dos
outs el pinareño Alexei Ramírez
le conectó una recta al granmense Valeri
García y limpió las bases con doble.
Finalmente la serie se igualaba a 10 victorias
por bando con el store final del juego de 4 x
1 y siete hit conectados por equipos, donde jugaron
más de 40 de los peloteros seleccionados.
Aunque los entendidos no emitieron criterios
negativos del juego, éste puso de manifiesto
la crisis por la que pasa el béisbol en
Cuba. En más de 40 batazos los grandes
sluders del momento sólo botaron la pelota
una decena de veces en la prueba de habilidades.
Los lanzadores propinaron durante el encuentro
varios pelotazos a los bateadores y en una pelota
donde no abundan los "buenos" pitchers
sólo se conectaron 14 inatrapables.
Han sido varios los peloteros cubanos que han
desertado de los equipos nacionales con el objetivo
de convertirse en jugadores rentados, pero muy
pocos han podido consagrase en "Las Mayores"
debido a la diferencia de calidad y estrategia
de juego. Sólo unos pocos han podido abrirse
paso en un breve período; ahí están
los nombres de Liván y su hermano Orlando
"el Duque" Hernández, pero hasta
el propio José Ariel Contreras, el hombre
de la isla mejor pagado en las Grandes Ligas,
confrontó infinidad de contratiempos para
adaptarse. Maels Rodríguez, que era de
lo mejorcito que había encima del montículo,
aún no ha sido contratado para jugar. Ahora
todos estamos esperando lo que pueda hacer Kendry
Morales, una de las grandes promesas cubanas en
todos los tiempos o el debut del segunda base
Yuniesky Betancourt (Rikimbili) en las mayores.
No es noticia que Cuba es una fuente inagotable
de peloteros, pero la mecánica de juego
es otra, los objetivos también, por eso
para adentrase en el mundo de las Grandes Ligas
deben pensar y trabajar diferente.
A pesar de los resultados, fue un buen juego
de pelota la edición número 20 del
Juego de las Estrellas. Aplaudo a los que decidieron
que se efectuara en Las Tunas porque el equipo
de esa provincia este año ha realizado
un esfuerzo encomiable, aspirando a meterse en
los play off. Indudablemente un gran premio para
la afición tunera y sus peloteros.
|