PRENSA INDEPENDIENTE
Junio 23, 2005
 

ECONOMIA
La causa principal

Ariel Delgado Covarrubias

LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - En los distintos análisis sobre la fracasada zafra recién concluida, todos los especialistas y analistas coinciden en el determinante papel desempeñado por la sequía para el triste logro de la peor contienda en todo un siglo. No falta razón, pues la adversa jugada meteorológica deterioró mucho más los ya diezmados campos de la verde gramínea, y con ello impidió el necesario abastecimiento de la materia prima a los ingenios.

Pero en un análisis integral ese causal no es el determinante, si se tiene en cuenta que esa afectación no es exclusiva de la agridulce isla. Estadísticamente se aprecia que la curva descendiente de ese rubro productivo se venía incrementando con el paso de los años.

Es criterio de este periodista que la causa principal de tan progresivo y lamentable deterioro tiene que ver más con razones políticas que ambientales, organizativas, productivas y de mercado.

Cuba llegó a ser durante el pasado siglo la mayor exportadora de azúcar de caña del mundo, al punto que en el análisis de los precios en el mercado internacional se tomaba como base el llamado "FOB Havana". Una cultura de producción eficiente, desde los campos hasta los centrales, se fue forjando con el paso de los decenios, al punto que la zafra definía la vida económica y política del país.

Con el triunfo del castrismo, la política pasó a regir todas las actividades, y en el ámbito económico existía la tendencia de tratar de salir del monocultivo azucarero y diversificar la economía con otras producciones, recurso loable y recomendado desde siempre por muchos economistas que veían la dependencia del país con el dulce como uno de sus talones de Aquiles.

Pero la política implantada por el nuevo gobierno tomó rumbos equivocados. La expropiación de los centrales y las tierras, y la centralización de su producción barrieron de lleno con el conocimiento acumulado de muchos especialistas que emigraron o fueron trasladados o "promovidos" a otras actividades "más importantes".

Se trazó una estrategia única con un presupuesto centralizado sin atender a las peculiaridades propias de cada provincia, zona o central que permitían un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y humanos. Y en los años iniciales se descapitalizó la actividad en beneficio de otras donde la falta de un estudio serio dirigido al mercado y la carencia de experiencia productiva dieron al traste con esos loables empeños.

Con la entrada de Cuba al llamado Sistema Socialista Mundial la actividad azucarera se reevaluó dado la necesidad que tenían los países de ese bloque de un dulce más barato que el obtenido con la remolacha. Y para garantizar las producciones solicitadas se realizaron multimillonarias inversiones en tecnología e insumos, con la visión de aplicar los recursos de la ciencia y la técnica a esa actividad y "humanizar ese trabajo". Se rompía así la tradición de nuestra producción azucarera, donde con pocos recursos se alcanzaban altos volúmenes de producción, con una alta eficiencia y con costos que en general hacían la zafra rentable.

Las altas cifras alcanzadas durante los años 60, 70 y 80 se lograron con un intenso uso de fertilizantes, herbicidas y maquinaria que trajeron como consecuencia el agotamiento de la fertilidad de los suelos y su compactación, incrementada a su vez por la no rotación de cultivos y la desestimulación del productor agrícola, cuya actividad fue considerada la "oveja negra" del Ministerio de la Industria Azucarera (MINAZ).

La producción azucarera se convirtió en el elemento clave de la economía cubana, regresando al monocultivo y la monoproducción en lo referente a los valores exportables del país. Los precios preferenciales pagados por el mercado socialista compensaban con creces la creciente ineficiencia y con ello se deformaba el sistema productivo.

Tal situación entró en crisis con la caída del Muro de Berlín y el fin del Socialismo Real como sistema mundial. Se perdieron los mercados con precios preferenciales, y el flujo constante de recursos tecnológicos y combustible cesó. Ahora la isla tenía que salvar su industria con sus propios medios y recursos en medio de precios nada alentadores en el mercado azucarero internacional.

La estrategia gubernamental decidió entonces apostar a la carta del turismo y la biotecnología como elementos salvadores, y a ellos dedicó la mayor parte de sus inversiones, provenientes precisamente del azúcar vendido. Y lejos de reforzar esa producción con las inversiones necesarias, éstas comenzaron a disminuir abruptamente.

Basta como referencia, saber que de acuerdo con los indicadores de la agricultura cañera, base de la producción, comparados entre los años 1993, en pleno Período Especial y 1989, el último de los de la anterior etapa, la siembra de caña disminuyó en el 55 %, el cultivo total el 62 %, la limpia manual en el 40 %, la limpia con herbicidas el 20 %, la fertilización nitrogenada el 25 % y la fertilización con fósforo y potasio el 100 % (desaparición total de esta actividad). Con tales resultados constituye una quimera el sueño de alcanzar grandes producciones azucareras con el actual sistema.

La descapitalización de ese sector es la causa principal, aunque no la única, del ocaso de la industria y agricultura azucarera. En el período comprendido entre 1996 y 2001, las inversiones en la industria azucarera (no se contempla la agricultura) sólo alcanzaron el 6,6 % de todas las inversiones realizadas por el país. Por lo tanto, no es de extrañar sus resultados.

Podremos retornar a un régimen adecuado de lluvias y se podrán tomar todas las medidas organizativas necesarias (que son muchísimas), pero si no se capitaliza con inversiones fuertes a este sector, la producción seguirá decreciendo, y la tradición azucarera cubana se perderá como se perdió la de la producción ganadera y la de construcción de buques con las excelentes maderas cubanas que existían. Un cambio de política se hace necesario, imprescindible, si se quiere salvar esa tradición productiva cubana.


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