|
ECOLOGIA
Se
fue el Día Mundial del Medio Ambiente
Javier Machado, Cubanacán Press
SANTA CLARA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) -
La noticia sorprendió a todos los santaclareños.
Villa Clara logró reducir la mitad de la
carga contaminante prevista para 2005 con el propósito
de eliminar el 2% de aquellas sustancias o agentes
orgánicos que inciden en el entorno.
Quizás la disminución de la producción
azucarera a un poco más de un millón
de toneladas de azúcar en la pasada contienda
produjera una disminución sustantiva de
la carga contaminante en los suelos, debido a
la escuálida cantidad de abonos, herbicidas
y pesticidas que se usaron en los campos cañeros,
como también en los no cañeros.
La doctora María del Carmen Velasco Gómez,
delegada del Ministerio de Ciencia, Tecnología
y Medio Ambiente (CITMA) en la provincia fue la
encargada de anunciar este 5 de junio, la rimbombante
noticia.
Según la Dra. Velasco, la práctica
de producciones más limpias de diferentes
entidades estatales con la mejor utilización
de las materias primas, la búsqueda tecnológica
que posibilite la reducción de los residuales,
así como el ahorro y revitalización
del agua destinada a procesos productivos estuvieron
dentro de los objetivos de su ministerio. Significó
que en la zafra se logró una disminución
significativa en el consumo del líquido,
al tiempo que se aprovecharon los residuales con
otros fines.
Las obras dedicadas a "La Batalla de Ideas"
también toman en cuenta la solución
del tratamiento de los residuales o las vías
para su mejoramiento, aunque según la especialista
16 entidades presentan situación ambiental
comprometida. Entre los propósitos permanentes
del CITMA en Villa Clara están las dirigidas
a preservar las cuencas hidrográficas y
la protección de la capa de ozono.
El vocabulario me parece muy técnico,
propio de los burócratas, con el propósito
de que no se entienda con exactitud qué
es lo que se quiere decir. La Dra. Velasco no
menciona cuáles son las entidades comprometidas,
tampoco aborda cuáles fueron las producciones
más limpias y sus entidades, qué
se hace en las obras de La Batalla de Ideas para
el trabajo de los residuales, ni tampoco cómo
se las arreglaron para la revitalización
del agua de las empresas, si la que llega a la
población está sucia y tiene sabor
a peces, debido a que las presas abastecedoras
de agua a la ciudad de Santa Clara han alcanzado
en este año los niveles más bajos
de la historia debido a la intensa sequía,
y otras como la Alacranes. Esta última,
la presa de mayor almacenaje del líquido
de la provincia, está reducida a la nada,
al extremo de que extraoficialmente se ha conocido
que han autorizado la pesca de su fauna por temor
a la contaminación y a la muerte masiva
de los miembros de su ecosistema.
Por otro lado, los ríos Bélico
y Cubanicay siguen recogiendo todos los residuales,
incluidos los de hospitales, fábricas,
desechos humanos y de las cloacas de toda la ciudad.
Las corrientes, que hace 40 años eran de
aguas cristalinas donde vivían peces utilizados
en la alimentación de los vecinos, son
en la actualidad el basurero de productos residuales
de obras en construcción y desperdicios
de los hogares.
La antigua potabilizadora que existía
después que el curso de ambos ríos
se une a la salida norte, hace muchos años
está en desuso, y sirve únicamente
como pasto a los caballos y el ganado mayor de
los vecinos. La inexistencia de esa planta potabilizadora
posibilita que las aguas negras que trasladan
las dos corrientes fluviales recogidas a lo largo
del entramado urbano vayan a parar a la presa
Arroyo Grande Uno y Dos, abastecedoras de los
canales y regadíos del Plan Yabú,
productor de cultivos varios.
Tampoco puedo entender cómo se ha reducido
la carga contaminante en las ciudades y poblados
de la provincia, cuando el principal transporte
utilizado en las zonas urbanas son los carretones
de caballos cuyos propietarios debido a la pobre
cultura ambiental, vierten los excrementos de
las bestias en cualquier lugar, y ni hablar del
orine de estos animales, serios contaminadores
de olores desagradables de las principales arterias
viales.
Se fue el 5 de junio, Día Mundial del
Medio Ambiente. Según la prensa radial,
correspondió al municipio Cifuentes la
sede del evento provincial por la fecha. Las autoridades
de ese municipio hicieron un "gran esfuerzo"
encaminado a insistir en la protección
medioambiental, como el desarrollado en la fábrica
de baldosas de la localidad, que logró
la transferencia tecnológica a fin de evitar
el vertimiento de residuales a los ríos.
Pero ya es demasiado tarde. Que lo diga el río
Maguaraya. Sus espaciosas pocetas y tranquilas
aguas han perdido el encanto de toda una vida.
Ahora el río es una corriente escuálida
que ha visto cómo su cauce se ha rellenado
y desaparecido su fauna. Para qué cantar
victoria, si todo el daño está hecho.
Cifuentes es uno de los municipios de más
pobreza de la provincia por el bajo nivel adquisitivo
de sus habitantes. Sin embargo, para acreditar
a ese territorio como "el mejor", se
tuvo en cuenta el movimiento considerado de "vanguardia"
desarrollado por el potencial campesino, con una
sobresaliente labor de extensionismo agrícola
donde se aplican las técnicas de carácter
ecológico, insertadas en decenas de fincas
del territorio, donde unas 40 mil hectáreas
reciben mejoramiento con el humus de lombriz y
otras materias orgánicas.
Muchas loas, pero pocos alimentos, significan
que algo anda mal en la cadena de la teoría
y la práctica.
|