|
DISIDENCIA
Mujeres de la FLAMUR: abejas rebeldes
Rafael Ferro Salas, Abdala Press
PINAR DEL RÍO, Cuba - Junio (www.cubanet.org)
- La Federación Latinoamericana de Mujeres
Rurales (FLAMUR) es una organización de
carácter no gubernamental. En Cuba existen
delegaciones de esa federación en todas
las provincias.
Aunque la FLAMUR no es reconocida por las autoridades
cubanas en su carácter de organización
independiente, las mujeres que en esas delegaciones
se agrupan no dejan de trabajar para cumplir los
objetivos de la organización. En la provincia
Pinar del Río la FLAMUR ha establecido
en la ciudad capital cinco talleres donde se realizan
diferentes oficios, y en algunos municipios de
la provincia ya se está trabajando para
conformar otros.
La FLAMUR está presidida en la más
occidental de las provincias cubanas por Carmen
Salas Alfonso y ocupa el cargo de vicepresidenta
Amarilis Medina González.
Estas mujeres agrupadas en la FLAMUR corren los
mismos riesgos a los que se ven sometidos día
a día los opositores al gobierno cubano.
En más de una ocasión los talleres
han sido abordados por oficiales de la policía
política y se han llevado detenidas a algunas
de sus integrantes. Pero no dejan de trabajar
las mujeres de la FLAMUR; las persecuciones, los
acosos y las amenazas no son obstáculos
que les hagan bajar el ánimo.
Hay dos talleres de peluquería en la ciudad
pertenecientes a la FLAMUR. También existen
tres de corte y costura. Hemos conversado con
personas que han visitado los diferentes talleres
y hemos comprobado que el nivel de satisfacción
de las mismas es bueno. A las mujeres de la FLAMUR
no les vendría nada mal un poco de ayuda
a favor de la prosperidad y mejoramiento del trabajo
que ellas llevan a cabo sin contar apenas con
los recursos necesarios.
En la casi totalidad de los países de Latinoamérica
existen representaciones de la FLAMUR, pero en
Cuba sus mujeres corren más riesgos; la
organización es proscrita, el Estado no
reconoce a la FLAMUR y eso es sinónimo
de marginalidad total. No reciben ningún
tipo de apoyo por parte de las autoridades.
Ahora las mujeres de la FLAMUR en Cuba se preparan
para su primer congreso. La fecha no se ha señalado
aún -las razones son obvias-, pero están
empeñadas en realizar ese evento. Tenemos
la seguridad plena de que lo harán. Conocemos
del ímpetu de esas mujeres para con el
trabajo y sabemos que será un buen congreso.
Además de su cargo como vicepresidenta
de la Federación, Amarilis Medina atiende
un taller de corte y costura en su propia casa.
Nos dijo que hace poco dieron a conocer en una
reunión de la organización la constitución
de la delegación al primer congreso. Todas
están bien embulladas con eso la magna
cita. "El congreso puede convertirse en una
vía para el mejoramiento del trabajo que
realizamos, también para el reconocimiento",
nos dijo Amarilis.
Lo cierto es que esas mujeres no han dejado de
trabajar y soñar con la total realización
del proyecto. El sueño grande de ellas
es crear delegaciones y talleres de la FLAMUR
en toda la provincia, en cada uno de sus catorce
municipios. "Pinar del Río es una
provincia con bastante asentamiento rural. Hay
muchas mujeres en el sector campesino que pueden
estar en las filas de la FLAMUR; todo dependerá
del trabajo que llevemos a cabo para esa captación.
No queremos apurarnos en la realización
de ese trabajo. Más que la cantidad nos
interesa la calidad", declaró Amarilis.
Ellas merecen todo el apoyo. Hasta el momento
no han recibido ningún tipo de ayuda en
recursos del exterior. Quizás las personas
de bien no conozcan aún de todo el trabajo
que realizan estas mujeres desde dentro de Cuba.
Yo espero que este artículo sirva de algo
a favor de ese reconocimiento. Es bueno que se
sepa que desde Cuba, en medio del peligro y las
amenazas constantes, hay un grupo de mujeres que
no vacilan en el empeño de llevar adelante
sus sueños. Son las abejas rebeldes de
la FLAMUR.
|
| Esta
información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla
el acceso a Internet. CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores,
y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como
fuente. |