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REPRESION
Operación Engaño
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - El
régimen de Fidel Castro levantó
una cortina de humo con el caso Posada Carriles.
Trata de ocultar un engaño más importante
desde el punto de vista estratégico. La
juventud que no cree en el proyecto político
castrista está siendo aterrorizada. La
operación "Contención",
dirigida contra los adolescentes continúa.
Los medios y la atención mundial se centran
en el tinglado montado por el régimen contra
Bush, Posada y sus supuestas actividades.
La razzia contra los adolescentes continúa
en zonas del reparto Eléctrico, en esta
capital. Nuevos jóvenes han sido arrestados.
Ninguno ha cometido delito. Son potencialmente
peligrosos para la estabilidad política
de la dictadura. Se reúnen en las esquinas
para beber licor infame. Cualquiera de ellos alza
su vista al cielo y exclama. "¡No hay
más ná!"
Los arrestos se produjeron en el transcurso de
la última semana. Ocurrieron al amparo
de la celebración del Congreso de la Asamblea
para Promover la Sociedad Civil (ASPC) y el destape
del escritor Gabriel García Márquez
como agente de la inteligencia cubana.
El régimen castrista, que atraviesa la
peor situación política y social
de su historia, ataca al sector poblacional que
más teme. Los adolescentes y jóvenes
cubanos, totalmente descreídos y refractarios
por naturaleza a ollas y chocolatines, son las
víctimas a neutralizar.
La continuidad de la denunciada operación
Contención, y el incremento de una población
penal joven y adolescente en la prisión
Combinado del Este, de La Habana, es preocupante.
Mientras el régimen se sienta impune continuará
la práctica de la "limpieza social".
Al igual que sucedió en la década
de los años sesenta, los jóvenes
reprimidos lo son a partir del criterio selectivo
de los oficiales del Ministerio del Interior.
En ocasiones, basta con vestir ropa que sea calificada
como "extravagante".
Los jóvenes apresados más recientemente
también son en su mayoría negros
y mestizos. Los patrones represivos se repiten.
En opinión de algunos observadores de la
realidad cubana, marcan una regresión a
los dictados rebanados de las décadas de
los años 60 y 70 del pasado siglo.
La conducta contumaz y jurásica del gobierno
cubano deja pocas expectativas. El irrespeto a
las libertades ciudadanas básicas continúan
siendo realidad cotidiana.
Para mejor comprender la indefensión de
la familia cubana, hagamos la siguiente abstracción:
Imaginemos a esos centenares de jóvenes
y adolescentes hacinados en las prisiones, libres
en las calles. Imagínenlos iracundos en
la certeza adolescente de que no pueden morir.
Continúen la abstracción imaginándolos
reclamar, a golpe de adoquín, futuro y
libertad. Por último, imaginen que algunos
de estos adolescentes es vuestro hijo.
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