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SOCIEDAD
Violencia y altos precios provocan malestar en
carnaval santiaguero
SANTIAGO DE CUBA, Cuba - 28 de julio (Rosa María
Montoya, APLO / www.cubanet.org) - Con un saldo
de dos muertos y varios intoxicados culminaron
las fiestas carnavalescas santiagueras. En la
tradicional invasión de las congas, un
hombre fue apuñaleado por la espalda y
murió en acto en la intercepción
de Martí y la Alameda. Otro hombre murió
en Martí y San Pedro, producto de una reyerta,
donde intervinieron botellas, arma blanca y objetos
contundentes. La violencia fue la nota más
relevante de esta tradicional fiesta de carnaval.
Un hecho destacable fue la gran cantidad de personas
que resultaron intoxicadas por la ingestión
de pizzas y espaguetis en mal estado, vendidos
en el área del Reparto Sueño.
El brote de vómitos y diarreas se complicó
más por la escasez de médicos y
medicamentos, ya que la mayoría los afectados
tuvieron que acudir al Cuerpo de Guardia del Hospital
Provincial Saturnino Lora, donde se realizaban
largas filas en una sala de espera totalmente
congestionada.
Los consultorios médicos, más conocidos
por "el médico de la familia",
apenas están funcionado, ya que la gran
mayoría del personal de salud se encuentra
cumpliendo misión internacionalista, principalmente
en Venezuela.
Los altos precios de los productos, incluyendo
la cerveza, conspiraron con la posibilidad de
disfrute del consumidor. Los carnavales, que siempre
se consideraron fiestas populares por la oportunidad
que tenían las personas de pocos recursos
para pasar un rato de diversión. Sin embargo,
este año, una lata de cerveza Hatuey costaba
18 pesos cubanos, lo que es igual al salario de
dos días de un obrero promedio. Un plato
de arroz congrí y algo de carne de cerdo,
15 pesos; una botella de cerveza, cinco pesos.
Lo que más irritó a la población
es que durante los carnavales, en las áreas
de festividades no quitaban el fluido eléctrico,
algo que venían haciendo sistemáticamente,
por la que ahora la gente comenta que no hay tantos
problemas, ya que cuando las autoridades quieren
ponen la luz.
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