|
CULTURA
"El
Cigala", amigo real de Cuba
Oscar Espinosa Chepe
LA HABANA, Cuba - Julio (www.cubanet.org) - Diego
"El Cigala", el famoso músico
flamenco, brindó una entrevista a Misceláneas
de Cuba, una de las magníficas revistas
publicadas en Suecia por la patriótica
y emprendedora comunidad cubana asentada en esa
nación.
Raras veces hemos leído un análisis
tan lúcido de un extranjero sobre la terrible
situación de la sociedad cubana, basado
en las experiencias obtenidas durante su visita
a La Habana.
En sus palabras resaltan varios aspectos. Primeramente,
su gran sensibilidad humana, a la vez que una
objetividad y una perspicacia política
que le permitieron, sin caer en extremismos, la
valoración precisa de las discriminaciones
y las penurias materiales y espirituales padecidas
por los cubanos desde hace mucho tiempo.
Los peligros que señala "El Cigala"
para la etapa posterior al término de la
pesadilla son lamentablemente reales. En el escenario
nacional se acumulan odios que, combinados con
la desesperación debido a una crisis interminable
-un callejón sin salida, como él
señala- pueden acarrear una horrible explosión
social.
Paralelamente a la constante descapitalización
material, desde hace mucho tiempo se produce una
continuada pérdida de valores espirituales
a consecuencia, esencialmente, de la doble moral
en que se ven obligadas a vivir las personas,
y a que el sustento es imposible de obtener con
el trabajo honesto, dado los bajos salarios. Por
consiguiente, más difícil que la
reconstrucción material que habrá
de acometerse en el futuro, será la tarea
de reedificar espiritualmente la nación.
Ciertamente, a medida en que la crisis se prolongue,
la magnitud de los riesgos a afrontar serán
superiores. No obstante, por suerte, cada día
en cuba y en nuestra comunidad en el exterior
existe mayor conciencia de que la única
opción válida para vencer la obstinación
oficial a aceptar los cambios es la lucha por
un tránsito pacífico hacia la democracia,
mediante negociaciones donde todos los cubanos
de buena voluntad, sin exclusiones, participen
sin odios ni rencores, sin que nadie tenga que
renunciar a su identidad política, por
una Cuba con oportunidades para todos sus hijos.
Un tránsito igual al logrado por los españoles,
los pueblos del Este de Europa y la Sudáfrica
de Nelson Mandela.
Resultan emocionantes las palabras que dedica
Diego a ese símbolo nacional que es Bebo
Valdés, un gran músico y un digno
cubano, injustamente desconocido en nuestro país
"gracias" al espíritu de secta
y dogmatismo de los capitostes de la cultura oficial.
A pesar de los esfuerzos del totalitarismo, su
figura constituye un paradigma en materia cultural
y cívica para las presentes y futuras generaciones
de artistas nacionales.
Al leer las honestas declaraciones de "El
Cigala" recordamos las visitas de algunos
intelectuales y políticos españoles,
supuestamente de izquierda (cuánta infamia
se quiere justificar con esa palabra), que no
se dan por enterados de los sufrimientos de los
cubanos. Incluso algunos han sido, y continúan
siendo, cómplices ideológicos del
totalitarismo en la represión de pacíficos
disidentes.
Para terminar, nada mejor que las recomendaciones
de "El Cigala" para dar solución
al drama cubano:
(
) "lo único que le hace falta
a Cuba es que viva el pueblo para que no haya
tanta jinetera, la gente no tenga que buscarse
la vida por otro lado, tenga un trabajo digno,
y que con salario mínimo pueda vivir. Si
el cubano lo que quiere es eso; el cubano no quiere
estar inventando todo el día para sobrevivir.
¡Eso no puede ser!"
¡Gracias, amigo Diego!
|