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SOCIEDAD
¡Tremendo fin de semana!
Oscar Mario González, Grupo Decoro
LA HABANA, Cuba - Julio (www.cubanet.org) - Para
los privilegiados habaneros, este primer fin de
semana del mes de julio fue particularmente terrible
debido a los continuos apagones y el consiguiente
azote de los mosquitos.
Los capitalinos se vieron privados del pestañazo
sabatino que constituye dormir la mañana
aprovechando el descanso semanal.
A las 6 de la mañana del sábado
se presentó un apagón que duró
hasta la una de la tarde; reapareció el
domingo a la una de la madrugada y se prolongó
hasta las siete de la mañana. De tal modo,
al insuficiente sueño del sábado
se unió la vigilia involuntaria del domingo.
Como si no fuera suficiente, el propio domingo
se sufrió otro apagón que duró
desde las doce del día hasta las siete
de la noche.
Al parecer, la cuestión fue bastante generalizada
y se extendió al menos por los municipios
Playa, Marianao, La Lisa, Habana del Este y Plaza,
según pude constatar personalmente.
Los medios de información oficialistas,
a diferencia de otras ocasiones, guardaron un
silencio sepulcral hasta la tarde del lunes, cuando
se efectuó una mesa redonda para informar
al respecto.
Estos tejemanejes comunicativos son propios del
totalitarismo. A la población se le ofrece
una perorata justificativa ante un grave problema
político, social o económico. En
el caso que nos ocupa se organizó un show
televisivo con la ministra del ramo energético
como personaje principal, y toda la legión
de funcionarios y dirigentes del Ministerio de
la Industria Básicas. La única ausencia
notable fue la del Comandante.
De las dos horas que estuve frente al televisor
pude sacar pocas cosas en claro. Una de ellas
es que la crisis se debió a roturas no
previstas, y a la necesidad de alargar algunas
de las más importantes reparaciones, y
que durante el crítico fin de semana se
presentó un déficit de mil megavatios,
lo que representa algo menos de la mitad de la
electricidad generada.
El tiempo que duró la mesa redonda estuvo
dedicado a la problemática técnica
y específica de las plantas generadoras
de electricidad, en un lenguaje saturado de terminologías
y conceptos técnicos que sólo entiende
una minoría insignificante de la población.
Todo ello bien aderezado de propaganda política
con incremento de sazón y condimentos en
lo relacionado al entusiasmo revolucionario de
los trabajadores de las termoeléctricas,
comprometidos con el Comandante a resolver las
dificultades, guiados por la consigna del difunto
guerrillero Ernesto Che Guevara de que "siempre
se puede más".
Pero lo que no se dijo en la mesa redonda ni
a través de ningún medio de comunicación,
es que la población, sin muchas reservas,
comenta que el gobierno es falso y mentiroso al
prometer que en julio y agosto mejorarían
los apagones, y al iniciarse este mes se incrementaban
de manera abusiva. No se dijo absolutamente nada
sobre los numerosos rumores de protestas individuales
y colectivas. Mucho menos de los millones de cubanos
que perdieron sus alimentos por la carencia de
refrigeración.
Tampoco se ha comentado en los programas del
Comandante la opinión generalizada entre
los sectores con instrucción técnica
sobre el estado crítico de las termoeléctricas,
acrecentado por el uso del petróleo nacional
con un alto contenido de azufre. Se dice que fue
decisión del propio Comandante su procesamiento,
pese a algún que otro criterio que en su
momento trató de persuadirlo. Se comenta
que el deterioro de las instalaciones es tal que
se torna irreversible.
De algo sí estoy convencido: cuando el
gobierno afecta a la población con apagones
es porque no le queda otra alternativa. El régimen
teme profundamente que, al amparo de ellos, se
repitan hechos como los que acaecieron a principios
de la década de 1990, y que culminaron
en el maleconazo de 1994.
De momento continúan los apagones. Y continuarán,
según el gobierno, como una inevitable
realidad.
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