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SOCIEDAD
El arma secreta que más temen los tiranos
Alejandro Tur Valladares, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) -
Los pueblos de todo el mundo poseen un arma secreta
que espanta a los tiranos.
Entre los atributos con que nacen los seres humanos,
existen un par de ellos que considero de vital
importancia en la formación del ciudadano:
la capacidad de razonar autónomamente y
la de poder expresar lo razonado.
Como la libertad y la dictadura son antagónicas,
lo primero que suelen hacer los gobiernos totalitarios
una vez que se han instalado en el poder, es crear
mecanismos efectivos para invalidar la capacidad
de los pueblos para hacer uso de ambas cualidades,
como paso previo a la obtención del control
absoluto de la sociedad.
En nuestra nación el ciudadano ha sido
impelido a sacrificar sus criterios y opiniones
personales supuestamente en nombre de la independencia
y la libertad. O de utopías llamadas a
realizarse en el futuro entre las que se encuentran,
la construcción de la sociedad comunista
y la creación de un hombre nuevo.
Tan grande parece la obra a ejecutar ante la
vista del ciudadano común, que éste
llega a pensar que la incomprensión que
le embarga, en referencia con los hechos que se
presentan ante él, se debe a su incapacidad
para comprenderlos y no al hecho de que éstos
constituyen verdaderos absurdos, producto de la
lógica del poder.
Es así que ante la fatiga que implica
el cuestionamiento constante; ante la aceptación
de una relación paternalista entre el individuo
y el estado; ante la represión y el miedo
que desde siempre ha existido, el cubano, en número
importante, ha dejado de pensar y sólo
manifiesta aquello que la propaganda ideológica
del régimen quiere que diga.
Lamentable llega a ser el estado de servidumbre
y de esclavitud a que somete el sistema comunista
a las naciones que caen bajo su influjo. Se atrofia
en ellos la iniciativa popular de compromiso social
y se establecen barreras en la comunicación
interpersonal, que no le permiten a un ente conocer
lo que los otros piensan.
Pero para revertir este mal las víctimas
tienen un arma que ha probado su eficacia. Los
cubanos recién la han descubierto y empiezan
a aprender su uso. Nos referimos a la capacidad
de dialogar, a la posibilidad de discutir proyectos
y de intercambiar criterios buscando diseñar
un mañana diferente.
Este nuevo fenómeno no sólo está
dado en el marco de los grupos pro democráticos
que abundan en el país. Se están
dando sobre todo en el seno de la sociedad. Este
proceso se está produciendo de forma natural,
espontánea y es por ello que al régimen
se le dificulta poder erradicarle, ya que desconoce
la fuente donde se origina o las leyes que le
rigen.
El diálogo está presente en las
colas de los mercados, en los autobuses, en las
escuelas, en las estructuras administrativas y
directivas del país. En resumen, se está
manifestando en cada célula del tejido
social, y contra ello nada puede la dictadura,
que se tiene que conformar con quedarse a contemplar
como cala cada vez más hondo.
Pero la inmensa mayoría de los que participan
en este diálogo no están conscientes
del valor del mismo, y no profesan una ideología
política definida con la cual se puedan
identificar. La interlocución ciudadana
que observamos podemos definirla como el ejercicio
democrático que ha puesto en marcha la
sociedad, en la búsqueda de soluciones
inmediatas a sus problemas.
En un principio este diálogo nacional
se dirige a subsanar los males que a diario laceran
al individuo y que constituyen sus prioridades.
Pero una vez que descubran que estos sólo
constituyen un efecto de causas más complejas
y profundas, y que solamente eliminándolas
hallarán solución permanente a los
problemas, se lanzarán a cambiar el entorno
que les circunda y con ello el status quo.
Lo quiera o no el gobierno, la inercia social
ha concluido y aún cuando son poco visibles
sus movimientos, el cambio se está dando
ininterrumpidamente. Por instinto el pueblo conoce
la dirección y hacia allí dirige
sus pasos. Comienza a ser conciente del poder
del arma que sostiene en sus manos y esto incuestionablemente
que preocupa a los que están en el poder.
Hacemos votos porque el secreto emerja de las
catacumbas del miedo y llegue al conocimiento
de todos los cubanos. El diálogo entre
todos los hijos de esta nación es el arma
perfecta para espantar al tirano.
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