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SALUD
PUBLICA
La farmacia estatal versus mercado negro
Ramón Gonzáles Abreu, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, febrero (Cubanacán Press
/ www.cubanet.org) - El deterioro progresivo de
la Salud Pública en Santa Clara y otros
municipios de la provincia del centro del país
es estrepitoso. Los viajeros que regresan de la
capital y desde otros puntos del interior de la
República, también dan fe del mismo
problema, por lo que suponemos que tiene carácter
nacional.
En casi todas las Asambleas de Rendición
de Cuentas del delegado a sus electores han sido
planteamientos frecuentes de la población
el abandono y cierre de los consultorios del médico
de la familia, la falta de medicamentos, la deficiente
atención en hospitales y policlínicos
y el surgimiento del mercado negro, como sustituto
de las farmacias en la comercialización
de los medicamentos.
Es enorme la irritación que causa en la
población la forma de distribución
de los medicamentos y los privilegios que alrededor
de ello se han creado. A viva voz el pueblo expresa
que la situación ha llegado a tal punto
que si no llevas un regalito a los centros asistenciales,
no tienes derecho a un ultrasonido, a pasar por
los equipos de Rayos X o a recibir un trato adecuado
por el personal de la salud.
Un ejemplo muy llamativo es el de los implantes
dentales. Los promotores de esta novedad de la
Odontología en Santa Clara son españoles.
Ellos traen los equipos, materiales y los antibióticos,
y tratan a los pacientes cubanos para obtener
experiencias en la aplicación de los implantes.
Sus tesis de grado las conforman aprendiendo
con nosotros. Luego regresan a su país
y si alguien desea un implante, deberá
desembolsar por debajo del telón dinero
y regalos a los odontólogos nacionales,
aunque la variante del sociolismo está
generalizada. Pero lo más interesante del
caso es que los antibióticos que dejaron
en los almacenes, circulan por las calles y barrios
de la ciudad, comerciándose a través
del mercado negro.
Es tan preocupante la situación de los
medicamentos en todo el país que en el
programa radial Alta Tensión que transmite
la CMHW, Cadena Provincial de Radio en Villa Clara,
el periodista Abel Falcón entrevistó
a varios hombres y mujeres del pueblo para conocer
la situación real de los medicamentos.
Un señor que padece de diabetes dijo que
su estado de salud es precario y ante la pregunta
de si tenía dificultades para conseguir
los medicamentos, el aludido contestó:
"Figúrese usted, en el mercado negro
los precios están por las nubes".
El periodista quiso saber más y le preguntó:
"¿Cómo haces el juego a esos
delincuentes, por qué no los denuncia?"
El diabético se limitó a decir que
si los denunciaba, cómo podría resolver
los fármacos que necesita permanentemente,
porque el estado no los vende en las farmacias.
Pero existe aún una situación más
alarmante. En el Hotel Santa Clara Libre existe
una farmacia que vende cualquier tipo de medicamento
en moneda convertible a los turistas, que son
los únicos autorizados a comprar. Hace
unos días una señora que reside
en la Calle Quinta del santaclareño reparto
de Vigía Sur, necesitó comprar unas
tabletas de Trental (veinte cápsulas valen
$ 30.00 (CUC)), por lo que recurrió a un
italiano, esposo de una vecina de su propio edificio
para adquirir el medicamento. El extranjero compró
también un frasco de aceite de hígado
de bacalao en $ 6.00 chavitos, para otra vecina.
Las farmacias que venden a la población
carecen de los medicamentos más simples,
como las Aspirinas, Duralgina, la Benadrilina,
el Captopril, vendas, esparadrapo y una lista
interminable de medicamentos, mientras en las
habilitadas para el turismo internacional no falta
nada.
Pese al terror generalizado, generado por más
de 46 años de poder omnímodo, una
gran parte de la población levantan su
voz sumándose a los que proclaman que la
salud es derecho del pueblo, pero que sólo
se logra con la instauración de una verdadera
sociedad civil y los preceptos de una verdadera
democracia.
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