PRENSA INDEPENDIENTE
Diciembre 29, 2005
 

SOCIEDAD
Ojalá no bombardeen los americanos

Guillermo Fariñas Hernández, Cubanacán Press

SANTA CLARA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org) - Quienes se decidieron a construir una vivienda, pero no tienen a nadie que les mande dólares o euros, y viven o tienen amigos en el barrio La Chirusa, o en la parte sur de la barriada El Condado, tienen que negociar con Barbarito.

Barbarito es un "destructor", término con que se denomina a las personas que, a bajísimos precios, se dedican a vender acero para las construcciones. Los productos constructivos, como cemento y acero, se pueden comprar en las tiendas recaudadoras de divisas, pero allí los precios son prohibitivos para el bolsillo del trabajador cubano.

Pero Barbarito, al igual que muchos otros, no trabaja en una empresa de la construcción o en un almacén donde se acumulen esos productos tan demandados. Tampoco tiene la menor conexión con empleado alguno cercano a estos codiciados insumos.

Barbarito es combatiente de la guerra de Angola y alcohólico. Sobrevive en el mar de sus desgarramientos hasta que la muerte le haga el favor de acogerlo en sus brazos. Trató de adaptarse a la "sui generis" construcción del socialismo y trabajó durante una década en el contingente de la construcción que levantó los hoteles en la zona turística de Cayo Largo del Sur. Un buen día tuvo la sensación de que era un esclavo, y regresó a Santa Clara, donde había nacido.

Lo único que se avenía a sus intereses en los años 90 del pasado siglo era convertirse en un "destructor", para así garantizar diariamente dos botellas de "chispa e´tren", el ron de los fracasados.

El "destructor" se dedica a martillar sobre los elementos pre-fabricados para el montaje de edificios, sacándoles las cabillas que llevan dentro para después venderlas a bajos precios a quienes edifican o amplían sus domicilios.

¿Dónde se encuentran las piezas pre-fabricadas utilizadas en sus labores por los "destructores", como Barbarito? La respuesta es sorprendente: en los túneles construidos para librar "la guerra de todo el pueblo".

El gobierno cubano intentó desviar la atención de la ciudadanía con respecto a los errores económicos, políticos y sociales del régimen anunciando una inminente confrontación armada con los Estados Unidos, por lo que se construyeron cientos de túneles, ahora abandonados.

Los vecinos de Barbarito esperan a que esté bien borracho y le gritan:

- ¡Mañana nos van a invadir los americanos!

A lo que Barbarito responde con una sonrisa pícara entre sus labios:

- ¡Ojalá que nunca bombardeen, porque los túneles nos caerán arriba!


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster