PRENSA INDEPENDIENTE
Diciembre 28, 2005
 

PRISIONES
Borradas del mundo

Jorge Olivera Castillo

LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org) - Apenas podía entenderse lo que hablaba. Siempre tenía en plena disposición un motivo para armar una controversia.

El pleito en primer plano, la oralidad altisonante, la soltura para lanzar una andanada de obscenidades revelaban una personalidad en decadencia. ¿Retraso mental?, ¿esquizofrenia?, ¿desórdenes paranoicos? Nunca lo supe, pero indudablemente aquel cerebro como que patinaba sobre el sentido común, era anfitrión del desliz, aposento de la insania.

Su procedencia rural se desbordaba en su fisonomía. La cadencia en articular el amasijo de palabras, que por costumbre se desprendían de su garganta en tropel y excedidas en decibeles, me confirmaban que Guantánamo me acogía en sus predios. La ciudad-capital más oriental de Cuba. Desde mi ventana, podía atisbar la luminosidad de la Base Militar Norteamericana.

A escasos kilómetros, como tallados en el cielo, los resplandores escapándose de las edificaciones castrenses. Yo pensando en mi hogar, mi familia, los amigos, en su intangibilidad forjada en los 910 kilómetros puestos por el destino y la inconsciencia, justamente delante de mis ojos, encima de mis anhelos, en el borde de mis ansiedades.

Un grito aterrorizante tomó por asalto mis tímpanos. En un santiamén pude experimentar el salto de la meditación al estremecimiento. Pegado en las paredes, el olor de algún material incinerado, revoloteando junto al enjambre de mosquitos la alternancia de las quejas y el llanto.

Dos manos borradas del mundo. Diez dedos devorados por más de 100 grados centígrados. Dos antebrazos deformes para siempre. Un hombre anegado de dolores y desesperación retorciéndose entre las sombras y la soledad. Desde mi celda intuía un suicidio a lo bonzo, el fuego apoderado de todo el cuerpo.

La intensidad de los gemidos ofrecía una hipótesis más cruenta, mas el fin de la víctima era la búsqueda de un daño parcial, no una muerte a expensas de una hoguera.

Pude verlo en el hospital con las vendas tapando los muñones. Huraño como de costumbre e impaciente por la llegada de los documentos que certificarían la imposibilidad de continuar en la cárcel a causa de su minusvalía, el joven nacido en el municipio de Baracoa, se paseaba de un lado a otro quizás elucubrando planes una vez en el hogar.

Buena parte de sus 30 años se habían consumido tras las rejas. Las palizas, el hambre, el abandono de la familia, las tensiones propias del ambiente carcelario y la facilidad para obtener medicamentos con el propósito de drogarse, daban respuesta a su estado de enajenación.

Constantemente le echaba en cara a los guardias sus excesos. De su boca partían denuncias sobre presuntos casos de corrupción ocurridos en el centro penitenciario por parte de la oficialidad y de los subordinados.

"Manteca", así se hacía llamar aquel hombre segado por la locura, al que muchos mirábamos con asombro al escucharle su historia en el delito y sus tragedias.

Con varias envolturas de plástico y una fosforera conseguía salir de la prisión y de sus manos. Una fórmula que denotaba el derrumbe del raciocinio y la certeza del desajuste.

Aún estoy perplejo de esta vivencia en aquellos infiernos. "Manteca" puede que haya muerto, sobreviva internado en un manicomio o se encuentre otra vez en la cárcel. Recuerdo sus brazos incompletos, la crudeza de su analfabetismo y la hosquedad desprendida de su alienación. Estuvimos juntos en el Combinado Provincial de Guantánamo. Terminaba 2003 y nacía, en esos ámbitos viles, 2004.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster