|
SOCIEDAD
Llegaron
las arroceras a Arroyo Naranjo
LA HABANA, 26 de diciembre (José Antonio
Fornaris, Cuba-Verdad / www.cubanet.org) - Las
ollas arroceras eléctricas, que hace unos
meses comenzaron a venderse en el país
mediante un plan estatal con vistas a ahorrar
energía, y que presumiblemente debe abarcar
a todos los hogares cubanos, llegaron el pasado
martes, en horas de la tarde, a la barriada Managua,
en el municipio Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana.
La llegada de las arroceras constituyó
un acontecimiento político-social. La Policía
Nacional Revolucionaria desvió el tránsito
de vehículos en una parte de la calle principal,
Independencia, para que los camiones que transportaban
las ollas pudieran descargar su mercancía.
Las ollas no fueron descargadas en ningún
comercio local, o almacén destinado a menesteres
de ese tipo; fueron dejadas en la propia estación
de policía. Al parecer como garantía
de que las arroceras no se perdieran.
Tres horas después llegaron decenas de
jóvenes trabajadores sociales en cuatro
ómnibus de los adquiridos recientemente
en China para el transporte interprovincial, con
el fin de entregar las ollas. Evidentemente, no
se deseaba que las arroceras eléctricas
"durmieran" fuera de las casas de sus
futuros dueños.
En la noche, los trabajadores sociales comenzaron,
acompañados por miembros de los ejecutivos
de los Comités de Defensa de la Revolución,
la entrega vivienda por vivienda, previa presentación
del carné de identidad del jefe del núcleo
familiar, de las ollas arroceras.
Al mismo tiempo que recibían las ollas,
los compradores tenían que firmar un "acta
de compromiso de pago" que, además
de datos personales del comprador, el nombre y
apellidos de trabajador social que hacía
la entrega, el precio del artículo (127
pesos con 50 centavos), lleva adjunta una nota
que expresa: "El país viene haciendo
importantes esfuerzos como parte de programa de
ahorro energético. Usted y su familia han
sido beneficiados con la entrega de una olla arrocera
eléctrica. Su firma en este documento constituye
un compromiso de pago. El mismo se deberá
efectuar en la bodega donde recibe los productos
normados. En caso de necesitar un crédito
para el pago de la olla, debe presentar este documento
en el banco y hacer la solicitud".
Teniendo en cuenta la tasa impositiva actual
al dólar, de un 18 por ciento, 127 pesos
con 50 centavos equivale a un poquito más
de seis dólares.
En estas ollas arroceras eléctricas marca
"Liya" hay algo curioso: ni en la caja,
ni en el manual de instrucciones, ni en el talón
de garantía aparece el país donde
se fabricaron. Solamente hay un sello pegado en
el fondo, por la parte exterior, que especifica
que es fabricada por Camco International.
|