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ECONOMIA
INFORMAL
Intentan
cercenar iniciativa privada
LA HABANA, Cuba - 22 de diciembre (Ernesto Roque
Cintero, UPECI / www.cubanet.org) - El discurso
político del gobernante cubano en el Aula
Magna de la Universidad de La Habana el 17 de
noviembre se convirtió en el detonante
de un conjunto de medidas que en menos de 30 días
se han venido aplicando contra los trabajadores
por cuenta propia.
Inspecciones, suspensiones de licencias, con
la advertencia de que nuevos permisos no serán
otorgados, obligan a preguntarse a los cuentapropistas:
¿Será posible continuar trabajando
sin tantas limitaciones y obligaciones?
A finales del pasado mes, un operativo conjunto
de inspectores y agentes de la Policía
Nacional Revolucionaria confiscaron más
de 150 bicitaxis. Se suspendieron licencias y
se detuvieron y multaron a trabajadores que ejercían
sin el permiso establecido, y manifestaron que
el gobierno no autorizaba nuevas licencias.
El lunes 28 de noviembre a las cuatro de la tarde,
las autoridades del municipio Habana Vieja convocaron
a una reunión general con los conductores
de bicitaxis. Allí se encontraba el primer
secretario del Partido Comunista, el director
de Transporte, funcionarios de la Oficina Nacional
de Administración Tributaria y oficiales
de la policía, quienes comunicaron a más
de 400 trabajadores por cuenta propia una serie
de restricciones que comenzarían a aplicarse
en breve, aunque no se especificó a partir
de qué día.
En la reunión se informó también
del alza de los impuestos, que serán de
400 pesos al mes. En estos momentos los residentes
del municipio Habana Vieja pagan 80 pesos.
Al mismo tiempo se conoció que en los
talleres Fénix, pertenecientes a la Oficina
del Historiador de la Ciudad, se encuentran guardados
90 bicitaxis estatales, que circularán
dentro de poco.
Las medidas contra estos trabajadores por cuenta
propia van más allá de la represión.
El lunes 10 de diciembre, y en los horarios comprendidos
entre nueve de la mañana y siete de la
noche, treinta coco-taxis (motonetas de tres ruedas)
con capacidad para dos personas, comenzaron a
circular por la capital con una tarifa de tres
pesos los tres primeros kilómetros, y cuarenta
centavos por cada kilómetro recorrido después.
Los usuarios de este nuevo servicio se sienten
agradecidos. Los conductores señalan que
se trata de otra medida para exterminar a los
particulares. Pero usuarios y conductores se formulan
la misma pregunta: ¿Podrá el régimen
mantener este gasto de combustible cuando el servicio
se generalice?
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