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SOCIEDAD
Termina
el año
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- Termina el año, y gracias a la televisión
a color, y sobre todo al sol del trópico,
puede verse a Cuba como si no le hubiera pasado
por arriba lo peor.
Escuelas bien pintadas, calles arboladas, tiendas
impecables. Una Cuba virtual que puede verse cada
noche en el Noticiero Nacional de Televisión
y en algunos documentales.
Lo real está fuera de la pantalla chica,
aunque con algunas excepciones. Por ejemplo, en
los reportajes de vídeos durante huracanes
o inundaciones, de forma casual, casi por accidente,
pueden verse los bohíos del capitalismo,
los que no han desaparecido aún, o los
barrios marginales, insalubres y olvidados.
El retroceso puede verse a simple vista. Para
colmo de males se implantó el proyecto
de prefabricados soviéticos que, lejos
de resolver el problema de la vivienda rural en
la Isla, es posible que lo haya empeorado. Los
prefabricados son un sistema constructivo propio
de países fríos, donde el sol siempre
es esperado. Son apartamentos o casas sin balcón
ni portal, con ventanas de cristal corredizas.
Ocurre igual con el transporte urbano y provincial,
cuyas ventanillas apenas pueden abrirse. ¡Qué
dirían los árabes de hace mil años
si vieran estas construcciones y nuestro transporte!
Ellos, que lograron corrientes de aire en pleno
desierto.
Con la ropa ocurre igual. El cubano de a pie
está obligado a vestirse con ropa reciclada,
traída principalmente de los Estados Unidos
a través de donaciones. Se trata, por si
alguien no lo sabe, de ropa vieja, descolorida
y a precios muy por encima del poder adquisitivo
de la población.
¿Es que acaso se ha tenido en cuenta la
calidad y los efectos de fabricar viviendas, brindar
un transporte acorde con nuestro clima y ropa
adecuada para el calor de casi todo un año?
En absoluto. El socialismo es todo lo contrario
a cualquier forma de vida normal. Necesita tiempo,
mucho tiempo, una eternidad (no sé si Marx
lo dijo) para proporcionarle al ser humano una
vida normal.
En el año 2000, según la prensa
oficialista, el gobierno cubano priorizó
la eliminación de los pisos de tierra en
las viviendas. Dice el periódico Juventud
Rebelde que solamente en la provincia Pinar del
Río hay más de 6 mil viviendas con
esas características. O sea, 6 mil bohíos.
Hasta la fecha nada se sabe si han sido eliminadas
o no.
Las duras condiciones de vida del pueblo cubano
hablan por sí mismas. No importa que los
noticieros y los documentales oculten la realidad.
Están a la vista de todo el que visita
la Isla.
Aristóteles lo dijo claramente: "Algunas
especies están para dirigir a otras".
Ante esta cruda realidad cubana, ¿podríamos
decir que nuestras especies no dirigen bien?
La calidad de vida del cubano no se mejora con
charlas políticas, sino permitiéndole
que prospere económicamente; algo que en
Cuba está prohibido.
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