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SOCIEDAD
La misma efemérides y diferentes formas de recordación
José Antonio Fornaris, Cuba-Verdad
LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- El gobierno de La Habana, aunque sin mencionarlo,
recordó a su manera, con una jornada nacional
dedicada a movilizaciones y maniobras militares,
el Día Internacional de los Derechos Humanos.
Por su parte, un nutrido grupo de la oposición
pacífica interna acudió a una recepción
que ofreció en su casa el jefe de la Sección
de Intereses de Estados Unidos en Cuba, en el
aniversario 47 de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos.
Como la efemérides es en extremo importante
y significativa, yo acudí a la casa de
la poetisa y periodista Tania Díaz Castro,
que es una de las pioneras del Movimiento de Derechos
Humanos en la Isla, y que fue la primera secretaria
general que tuvo el Partido Pro Derecho Humanos
de Cuba.
La colega recordó que ese Partido surgió
como una necesidad lógica y práctica
en 1988, ya que en ese momento había más
de 300 personas que querían incorporarse
al Comité Cubano de Derechos Humanos que
presidía en esos momentos Ricardo Bofill,
y como el
Comité, debido a su propia estructura,
no podía dar cabida a tantos participantes,
se creó el Partido Pro Derechos Humanos.
Tania afirma que en aquel año, en menos
de cuatro meses, del 20 de julio al 6 de noviembre,
se recogieron más de 600 firmas con el
objetivo de solicitar al gobierno respeto para
algunos de los derechos básicos de los
ciudadanos.
Poco después, Tania fue a prisión
por primera vez, después de recibir una
salvaje golpiza a la entrada del Combinado del
Este, cuando iba a visitar al preso político
Ernesto Díaz.
La fecha también fue propicia para recordar
lo que puede considerarse -al igual que las notas
que sacaban de la prisión los presos políticos-
el inicio de la prensa independiente en la Isla:
el boletín Franqueza.
Por ese boletín, que tuvo corta vida,
fue a la cárcel la familia González.
Padre, madre e hija fueron acusados de propaganda
enemiga. La publicación se editaba, precisamente,
en la casa de esta familia en la calle Reina,
en el municipio Centro Habana.
Fue bonito, sin ninguna duda, visitar a esta
colega un 10 de diciembre, a pesar de que ella
tiene el ojo derecho tapado a consecuencia del
herpe Zoster que padece, producido por un alto
grado de estrés. Ella piensa que a pesar
del elevado precio que se ha tenido que pagar
desde el momento en que surgió el movimiento
de derechos humanos en Cuba, se ha logrado avanzar
en la vida civilista y en el camino hacia la democracia.
Ambos estuvimos de acuerdo en que en un futuro
gobierno y pueblo, sin importar tendencias políticas,
celebraremos la efemérides de la Declaración
Universal de Derechos Humanos como un día
de fiesta nacional en Cuba.
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