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SOCIEDAD
Otra Feliz Navidad
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- Existen vínculos muy especiales entre
el gobierno de Fidel Castro y la Navidad. La temporada
navideña dejó de ser hace mucho
tiempo de amor y distensión en Cuba. La
dictadura reserva sus mejores crispaciones para
esta parte del año. Parece que quisieran
que la gente cruce los dedos en la cercanía
de la fecha. Es el momento seleccionado para las
medidas de corte anti popular. Para mejor estrangular
a Liborio.
El año concluye para los habaneros con
la llegada de los trabajadores sociales. Aparecieron
como una nube de langostas o como una sequía
o quizás una plaga de mosquitos. Referirnos
a lo que se pueda haber ahorrado el estado, con
esta presencia, es creer en las estadísticas
y las informaciones de un estado caracterizado
por su mendacidad. Para el habanero de a pie,
ellos, los trabajadores sociales, sólo
sobresalen por la forma entusiasta con que delatan.
Triste imagen de juventud, sólo cabe compadecerlos.
Castro los ha llamado "los salvadores de
la revolución". De los establecimientos
de venta de combustible se dice que saltarán
a las bodegas y los agromercados. El próximo
salto será a las panaderías y a
las tiendas de venta por divisa convertible.
Existe el rumor de que las dietas médicas
sean objeto de revisión y que las eventuales
irregularidades costarán cabezas de médicos
o bodegueros. En relación con la promesa
de eliminar la libreta de racionamiento, parece
tratarse de sólo una promesa. Las libretas
para uso en el venidero año 2006, ya están
listas para ser distribuidas.
Algunos bromistas dicen que la libreta quedará
eliminada cuando se concluyan las 150 mil viviendas
que el gobernante Castro prometió construir
anualmente. Esto quiere decir nunca. Cuba resulta
ser el país que ha mantenido un régimen
de racionamiento por más tiempo. En Viet
Nam ya no existe racionamiento, lógico.
La guerra concluyó y no tienen un gobernante
como Castro.
Sólo un régimen como el castrista,
es capaz de mantener una cartilla de racionamiento
por más de 46 años. De seguro, este
detalle pasará a la historia como un extraño
hito de incompetencia administrativa. ¡Sólo
en Cuba bajo Castro!
La Navidad 2005, con sus guardias rojos-sociales
y sus medidas anti populares de seguro quedará
como uno de los momentos de mayor impopularidad
para el más impopular de los gobernantes
cubanos. Klisto Kilowatt se ha convertido en un
recuerdo añorado por los que peinan canas.
"Electricistio Mandrake", no perdona.
La Navidad llegará precedida por algo
que más que una bola, fue un chiste cruel.
Me refiero a la factura de marras que supuestamente
daría el régimen para las navidades.
El desmentido será un fuerte elemento para
una reflexión y para que el pueblo de Cuba
se formule el único voto válido
para el venidero año 2006.
Nos espera otra feliz Navidad, igual que la del
año pasado y lo que es peor, igual a la
del año que viene.
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