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DISIDENCIA
Rogelio y Moya
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- Siento un orgullo enorme de haber compartido
algunas experiencias con Rogelio Manuel Menéndez
Díaz y Ángel Juan Moya Acosta. Ellos, más que
amigos leales fueron hermanos de lucha. Dos tipos
fuera de serie. Moya es negro, de extracción humilde
y manos callosas. Rogelio es blanco y de similar
origen. Es además, uno de los individuos más ágiles
y rápidos para la improvisación y la toma de decisiones
en circunstancias difíciles. Moya no le iba a
la zaga. Se complementaban y de que forma.
Cabildearon, convencieron y organizaron una alianza
de varias organizaciones para luchar más
efectivamente por el derecho de todos en las calles.
Para negociar, las palmas se las llevaba Moya,
era el más político y el más
persuasivo. Uno levantaba los muros; el otro daba
el acabado. Cuando concluían, tenían
algo sólido entre manos. Formados por Oscar
Elías Biscet, se convirtieron en dos consumados
maestros de la demostración protesta relámpago
en las calles.
Organizaron el Consejo Nacional de Resistencia
Cívica en Cuba (CNRCC). Juntos les tomaron
las calles a los castristas. Tenían su
estilo de hacer. Cuando iban a las calles, "alguien"
se encargaba de recoger a los periodistas que
invitaban. Nunca sabíamos adónde
íbamos y para qué. Cuando Ángel
Moya fue arrestado, Rogelio se convirtió
en el alma de todo. Se redoblaron las acciones
en las calles y los toques de ollas en ciudadelas
y lugares adecuados a estos fines.
Rogelio decía que era necesario que la
Seguridad no tuviera reposo, mientras "el
negro" estuviera "guardado". Luego
le tocó el turno a Moya, porque Rogelio
fue arrestado en el estilo ilegal y sin garantías
a que acostumbra la policía política
castrista. Entonces, creció como organizador.
Pocas veces vi tanta creatividad y tanto despliegue
de valor en hombres que sólo se armaban
con sus ideas.
Ángel Juan Moya Acosta fue arrestado en
medio de la ola represiva de marzo de 2003. Rogelio
fue liberado de la prisión 1580 en La Habana
un poco antes. El régimen pareció
menos crispado. Aparentemente recuperaron el control
de las calles.
Pero todo fue mera apariencia. Rogelio estaba
"tranquilo". Era vigilado y visitado
con regularidad por la policía política.
El mazazo represivo de marzo contribuía
a afirmar esta sensación. Entonces comenzaron
los carteles. Eran carteles anti gubernamentales
que aparecían en cualquier lugar de la
localidad de Lawton.
"Abajo Fidel", "libertad para
los presos políticos", "viva
la democracia" y "vivan los Derechos
Humanos" eran los de mayor ocurrencia. Pero
además los hubo de mayor creatividad y
economía de recursos. Se aprovechaban las
pancartas oficiales. Una de ellas que decía:
"Fidel estamos contigo", aparecía
en una mañana con un agregado que modificaba
el mensaje de esta forma: "Fidel estamos
contigo
muy bravos". Otro que rezaba:
"Todo lo que tenemos lo debemos a la Revolución
y el Socialismo", era sustituido con el agregado
de una palabra y entonces decía: "Todo
lo que (no) tenemos lo debemos a la Revolución
y al Socialismo".
Los que reportamos rutinariamente estos carteles
nunca supimos algo sobre su autoría. Cierto
es que sospechábamos, pero nada concreto.
Tiempo después de salir para el exilio
Rogelio Menéndez lo comprendimos todo.
Cesaron de repente los carteles.
Hoy Ángel Moya cumple una sanción
de 20 años de privación de libertad.
Es un prisionero de conciencia, miembro del Grupo
de los 75. Su esposa Berta Soler está integrada
en las Damas de Blanco, todo un hermoso símbolo:
en las mismas calles en que Moya demandó
libertad y democracia para su pueblo, Berta con
gladiolos exige la libertad de Moya y de todos
los presos políticos. Lo hace en compañía
del resto de esas leonas de terciopelo, dadas
en llamar Damas de Blanco.
No sé en los caminos que se haya extraviado
Rogelio en ese exilio que impone dictadura tan
larga y cruel. Como sea, vaya este testimonio
de admiración y respeto al coraje de ambos,
a la creatividad y astucia de Rogelio; al tesón
y el amor de Moya. Que Dios los bendiga con una
pronta reunión sobre la tierra libre de
Cuba.
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