PRENSA INDEPENDIENTE
Diciembre 6, 2005
 

ECONOMIA INFORMAL
Los pregoneros de Alamar

Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org) - Mientras el régimen aprieta tuercas con el fin de sofocar la iniciativa privada, el trabajo por cuenta propia y, sobre todo, a aquéllos que inventan cada día en busca del sustento para vivir, en el reparto costero Alamar, perteneciente al municipio Habana del Este, se escucha un pregonar constante, como si decenas de personas se hubieran puesto de acuerdo en demostrar que el miedo era verde y se lo comió una chiva.

Una tienda por departamentos sui géneris y a todo pulmón. Temprano en la mañana pasa el que arregla colchones, los vende o los cambia por otros viejos. El cristalero pica cristales o los compra, aunque estén rotos. También pasa el que compra lavadoras rusas, bicicletas. Otro compra cajas de relojes rusos o cualquier cosa que contenga oro.

Un anciano, al atardecer, pregona sus panqués. En ocasiones viene acompañado de una señorita que vende señoritas de chocolate.

Así, durante todo el día hasta bien entrada la noche. Da la sensación de que se trata de un barrio con vida. Libre de verdad, aunque en el fondo no lo sea. Cada uno de estos compradores y vendedores sabe que en cualquier momento les puede llegar la hora final. O sea, una jugosa multa o la cárcel.

Pero mientras, pasa el que repara paraguas y sombrillas, el emigrante boliviano que vende rosquitas y turrones de maní. La que vende queso blanco traído de muy lejos. También el que vende veneno para cucarachas, piojos, garrapatas, pulgas y ratones. Le sigue el viejo panadero que vende galletas especiales; la morenita que vende fideos, chancletas para el baño, jarros, sartenes.

No falta el que compra botellas vacías de cerveza, o el que oferta discretamente a la puerta paquetes de langosta, camarones o filetes de emperador. Los que afilan tijeras lo hacen a toda voz; también el que compra pomos de perfume vacíos. De todo como en botica, como dice el viejo dicho. Para no salir de casa. Aromatizantes para el piso, detergente, huevos frescos, limones, libros infantiles para colorear.

Segura estoy de que no los he mencionado a todos. Son tantos que alguno se me ha escapado de la memoria. Es, de esto no caben dudas, un pueblo queriendo inmiscuirse, poquito a poco, en la economía nacional. Como si estuviera abriendo una brecha en silencio, a pasitos bien cortos, para no llamar mucho la atención a ése que dice: "¡Qué nadie toque nada, yo solo lo puedo tocar!"

Es, no lo olvidemos, un pueblo que se impone a leyes, multas, decomisos y amenazas. Ese es mi pueblo cubano, el que ser merece, señores, una completa libertad.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster