|
CORRUPCION
Una solución mágica
Abel Escobar Ramírez
CIEGO DE AVILA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- Al parecer el gobierno cubano descubrió
el agua tibia, o la solución a todos sus
males de robos institucionales y corrupción
administrativa desde los mas humildes puestos
de trabajo, desde el albañil que se roba
el saco de cemento, hasta los más altos
cargos gubernamentales, como los Ministros corruptos,
a quienes se sustituye sin dar explicaciones al
pueblo.
Según experimentos llevados a cabo en
la capital del país, los jóvenes
casi niños que son los trabajadores sociales
están ocupando las plazas de trabajo donde
existe una incidencia permanente de robos. Ya
se les ve en pistas de gasolinas y otros lugares
claves y se piensa extenderlos a tiendas de venta
en divisas, hoteles y otras áreas de moneda
dura.
"Debían ponerlos en el Consejo de
Estado y a dirigir el país", me comentó
jocosamente un amigo.
Según ese mismo amigo, que escuchó
parte del kilométrico discurso del mandatario
cubano en la Universidad de La Habana, éste
arremetió contra la corrupción de
dirigentes y administrativos y ejemplifico con
serví-centros de combustibles particulares
que existían en la capital.
"Para que esto pase", me expuso mi
amigo con lógica, "tienen que estar
corruptos desde el presidente del CDR de la cuadra
donde esté enclavado el negocio ilícito,
que son los primeros chivatos, hasta el Delegado
de la Circunscripción del Poder Popular,
pasando por el Jefe de Sector de la Policía
Nacional y otros organismos, llegando hasta la
misma Seguridad del Estado, que está en
todas partes y velando a todo el mundo".
A quién se le puede ocurrir que unos niños,
por mucho lavado de cerebro que le hayan hecho
en la escuela, puedan enfrentar con éxito
este sistema de corrupción generalizada
que corroe las entrañas del gobierno y
que está dado por situaciones objetivas
de penurias y miserias, y en muchos casos tomando
como imagen a los dirigentes que con su salario
en moneda nacional no carecen de nada y en sus
viviendas no falta desde equipos electrónicos
a ropa y zapatos en abundancia para sus familiares.
Qué les van a pagar a esos jóvenes
que tienen las mismas carencias del pueblo. Decir
que por conciencia es una falacia. No han podido
controlar ni hacer conciencia en ministros y la
van a hacer en esos muchachos, muchos de los cuales
viven hacinados en cuartearías o solares.
No hay forma de evitar el robo y la corrupción
bajo el actual régimen. El sistema socialista,
donde nadie es dueño de nada, es el más
indicado para que proliferen estos males que demagógicamente
se trata de combatir y en el que casi siempre
caen los mismos caballeros andantes de las prosas
elegantes y los discursos altisonantes.
Los males de fondo del comunismo no se pueden
combatir de esta forma, lo que se necesita cambiar
es el sistema que los genera. Los trabajadores
sociales no serán una solución mágica.
|