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POLITICA
En la vía correcta
Oscar Espinosa Chepe, condenado a 20 años
de prisión en 2003 y excarcelado por motivos
de salud
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - De
gratificante y alentador podemos calificar el
recién publicado documento Consenso Cubano,
con sus 18 puntos, titulados "Pilares para
un consenso cubano".
Según está definido en el preámbulo,
el Consenso es fruto del trabajo de "un grupo
de organizaciones cubanas (del exilio) políticas,
sociales, laborales, culturales, intelectuales,
religiosas y de derechos humanos, comprometidas
con la reconciliación y la transición
no violenta hacia un estado soberano de derecho".
Para los activistas que en el interior de la
isla bregamos por una transición pacífica
hacia una sociedad democrática, solidaria
y con justicia social, este paso de nuestros compatriotas
en el exterior tiene un especial valor.
Con satisfacción apreciamos desde hace
años un proceso hacia posiciones más
realistas y consecuentes en Cuba y la diáspora.
En el exilio nunca han faltado voces sensatas
de organizaciones y personas, pero -en nuestra
modesta opinión- la lejanía y los
terribles sufrimientos y humillaciones experimentados
por multitud de cubanos honestos, obligados al
destierro y la pérdida de todos sus bienes,
generaron odios y resentimientos explicables,
que a su vez redundaron fatalmente en posiciones
políticas en ocasiones extremas y alejadas
de las soluciones requeridas por nuestro drama.
Esto permitió al totalitarismo presentar
internamente con cierto éxito al exilio
como anexionista, intolerante y animado por una
sed de revancha y venganza, a través de
una intensa y falaz propaganda y con su monopolio
sobre los medios de comunicación; maquiavélica
manipulación que también emplean,
con el concurso de sus agentes infiltrados, contra
los que luchamos por una nación soberana,
libre y democrática, sin exclusiones ni
odios de ningún tipo.
Ahora, con este documento, se da un sólido
mentís a la sórdida maniobra, cuando
en el punto 2 se desea para la patria "un
futuro en plena independencia y soberanía,
sin injerencia o imposiciones de ninguna nación
extranjera".
No menos importante es el punto 5, que expresa
"el compromiso con la promoción de
una transición no violenta y pactada hacia
la democracia"; o el punto 6, que manifiesta:
"Procuramos un futuro de reconciliación,
paz y armonía, y rechazamos el odio y la
división. Promovemos la reconciliación,
el amor fraternal, el diálogo y la reunificación
familiar":
En mi opinión, la mayoría del pueblo
cubano coincide con estos criterios. Hoy la ciudadanía,
incluidos importantes sectores entre los compatriotas
militantes revolucionarios, desean un cambio pacífico
hacia una sociedad plural y democrática,
pero siempre con justicia social y oportunidades
para todos, como se subraya en el preámbulo
de "Pilares para un consenso":
Nuestro pueblo está a favor de un proceso
donde los odios del pasado queden atrás
y que culmine con un abrazo nacional.
Sugerimos que a este meritorio esfuerzo se integren
personas y organizaciones que desde la Isla hace
mucho tiempo han sostenido criterios semejantes.
Nuestros hermanos del exilio, que con sus destacados
triunfos económicos nos han llenado de
legítimo orgullo, demostrando la capacidad
y talento de los cubanos cuando tienen la posibilidad
de desplegar su laboriosidad e intelecto, con
esta iniciativa efectúan un aporte valioso
al proyecto de reconstrucción del hogar
nacional.
Ciertamente es un primer paso. Mucho habrá
que trabajar todavía en el desarrollo y
concreción de estas ideas. Pero se evidencia
que lo logrado resulta beneficioso para el futuro
del país.
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