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DEPORTES
Campeones
Javier Machado, Cubanacán Press
SANTA CLARA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) -
Después de duras faenas y extenuantes meses
sobre el terreno de juego, la XLIV Serie Nacional
de Béisbol ya tiene un nuevo campeón.
Santiago de Cuba fue el mejor y el Habana un digno
rival.
A pesar de que los locales en el Guillermón
Moncada amenazaron en varias ocasiones, el mundialista
juvenil Yadier Pedroso frente al experimentado
Ormari Romero, supo mantener el abrazo a una carrera
hasta el noveno inning del sexto juego del play
off final, donde se decidía el campeón
del pasatiempo nacional.
Santiago jugando de home club llenó las
bases en la salida de noveno y todo quedó
listo para que Pedro Poll, sin lugar a dudas la
revelación del campeonato, remolcara la
de la victoria, frente al equipo Habana.
En los últimos 13 juegos de postemporada,
Santiago sólo perdió dos y fueron
precisamente contra el Habana. El equipo se mostró
inflexible contra los de Granma a quienes fusilaron
en tres ocasiones seguidas; terapia que también
recetaron al Villa Clara pero en cuatro ocasiones
al hilo para agenciarse el banderín de
la región oriental.
Así las cosas, el escenario estaba listo
para intentar sofocar a los de la Habana, quienes
envueltos en encarnizada porfía, habían
eliminado al equipo de más poder de la
serie; Sancti Spíritus, ganadores a su
vez del favorito equipo Industriales. Antes habían
dejado tendidos sobre el terreno a Pinar del Río.
La porfía entre Vaqueros y los Avispas
indómitos comenzó justo el viernes
1ro de abril en la tierra caliente. Para ese entonces
la tropa que comanda Antonio Pacheco llevaba seis
días de descanso después de barrer
al Villa Clara, mientras que los muchachos dirigidos
por el también principiante Esteban Lombillo,
tuvieron que sudar la camiseta para ganar frente
a los Gallos espirituanos, gracias al buen pitcheo
de su staff de lanzadores.
Picó primero el equipo de la provincia
Habana con lechada y luego de un descanso de cuatro
días (sin actividad oficial), las Avispas
ganaron el segundo por KO y con la serie empatada
a uno, llegaron ambos seleccionados al parque
Nelson Fernández de San José de
la Lajas, con el propósito de que la serie
regresara a Santiago de Cuba.
De tres juegos Santiago se llevó dos y
con la serie tres-dos a su favor regresaron a
la tierra caliente para finalmente agenciarse
la corona de la pelota cubana en el sexto juego
de la serie play off.
Casi al filo de la media noche del martes 12
de abril, los fuegos artificiales y la alegría
de los santiagueros anunciaban a todo el país
que Cuba tenía un nuevo monarca y que el
equipo vencedor era Santiago de Cuba, el mismo
que en temporadas anteriores era el Rey cuando
le llamaban "la aplanadora" a golpe
de kilométricos batazos como los salidos
de los puños de Kindelán, de su
manager actual o de Pierre, así como de
la fortaleza de los herméticos brazos de
sus estrellas sobre el box como Vinet o Alemán.
Por estos días en los círculos
deportivos nacionales, peñas deportivas
y aficionados en general, sólo se habla
de pelota y el trabajo de los equipos finalistas.
Nadie olvida destacar la trayectoria de los Avispas
durante toda la serie con su astronómico
promedio de 982 a la defensa y la actuación
de Alexander Jorge en la tercera almohadilla,
de Navas en el campo corto, del joven Olivera
en la segundo saco o del veterano Benavides cubriendo
cualquier posición. Para nadie es un secreto
que el juego alegre y dinámico de sus figuras
al campo, acompañó a sus cuatro
figuras principales del montículo; Betancourt,
Vera, Ormari y Cintra, quienes ganaron 35 juegos
y perdieron sólo 12 desafíos.
Santiago festeja en grande, mientras la afición
agradece la entrega en cada salida al terreno
a los héroes de hoy, por la salud de la
pelota cubana.
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