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CULTURA
González Echevarría bateó un jonrón
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Ya
se decidió la Serie Nacional de béisbol
en el estadio Guillermón Moncada de Santiago
de Cuba.
Triunfó el equipo santiaguero gracias
al batazo del zurdo Pol en un estadio abarrotado
de aficionados desde horas tempranas, según
las emisiones informativas de la media nacional.
¡Se armó la fiesta en Santiago de
Cuba! Allí, seguramente el ron baña
las gargantas de los amantes de la pelota y la
trompeta china suena en la tradicional conga para
festejar la victoria del equipo en la Trocha santiaguera.
Los cubanos acriollaron su deporte preferido
como "la pelota". Pero, en realidad,
el béisbol fue la vía más
expedita para la introducción de una gran
cantidad de léxico del inglés en
el español hablado en Cuba. A lo que hoy
llamara vía no formal del aprendizaje algún
pedagogo; y "verdadera batalla de ideas"
algún funcionario de un departamento cualquiera
del gobierno cubano.
Nadie discute que la pelota es el deporte nacional.
Junto con la música, el juego de los bates
y las pelotas constituye uno de los pilares de
la cultura de la nación. Mas, a diferencia
del baile nacional, el danzón, creado por
el matancero Miguel Failde en su ciudad a fines
del siglo XIX, al juego de béisbol lo trajo
un grupo de cubanos a su regreso de los Estados
Unidos, sin saber que el deporte y música
autóctona se acoplarían para regalar
una nota de jolgorio a los primeros topes entre
jugadores aficionados.
Ambas expresiones de la vida de los cubanos han
contribuido a la gloria del país. No es
de extrañar entonces que Roberto González
Echevarria, un cubano villareño, profesor
de Literatura hispánica en Yale y uno de
los críticos literarios más reputados
ahora mismo, residente en los Estados Unidos,
haya escrito un libro titulado "La gloria
de Cuba. Historia del béisbol en la isla",
publicado ahora en español por la inquieta
Editorial Colibri en Madrid, España.
Confieso que no soy amante de la pelota; no obstante,
esperaba con ansiedad tener delante de mis ojos
este volumen de 720 páginas. En consecuencia,
lo leí de un tirón.
Quien espera encontrar una relación exclusiva
de hitos deportivos, al final de la lectura del
libro del académico Gonzalez Echevarria
se llevará la sorpresa de haber leído
una historia de la cultura cubana escrita con
maestría envidiable.
El texto de este maestro informa e ilustra sobre
la vida cubana desde antes de la introducción
de la pelota hasta nuestros días, teniendo
como hilo conductor el juego favorito de los cubanos.
Hechos deportivos, micro biografitas de jugadores
y aficionados destacados, anécdotas, clubes
famosos, escritores, músicos, artistas,
héroes nacionales, políticos, presidentes,
sitios relacionados con la pelota, costumbres
y eventos musicales de las distintas épocas
históricas y documentos gráficos
sirven para, en su conjunto, crear un texto que
aporta informaciones particulares sobre el tema
y expone subtemas complementarios, enriquecido
con la pasión que solamente un fanático
del béisbol es capaz de desplegar cuando
habla de su deporte preferido.
En el caso del autor, un cubano exiliado, revela
sin confesarlo que el amor por la pelota es el
cordón umbilical nutriente de nostalgia
por su tierra natal.
Esta primera edición en español
"corregida y aumentada" (2004), es un
jonrón inigualable del autor para el equipo
de la Editorial Colibrí, ganadora del juego
con las bases llenas. Ya pasa de mano en mano
por las calles de las ciudades cubanas para disfrute
de los aficionados y gozo de los amantes de la
buena lectura.
"La gloria de Cuba. Historia del béisbol
en la isla", de Roberto González Echevarria,
es sin duda, una obra mayor, uno de los estudios
imprescindibles para conocer una de las fuentes
y el proceso de creación y desarrollo de
la cultura cubana y, en particular, en relación
con la cultura estadounidense.
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