|
REPRESION
Patakin del 21
Juan González Febles
LA HABANA, abril (www.cubanet.org) - El Departamento
21 es el encargado, dentro de la policía
de seguridad de la dictadura militar castrista,
de reprimir a la oposición interna y al
periodismo libre. El número elegido representa
al majá en la charada china. Este animal
cuenta con una alta representatividad en el panteón
afrocubano de ascendencia yoruba.
El majá es para los yorubas algo así
como la mascota de Esbu, que es el diablo. Quizás
por esta razón algunos bromistas llaman
al departamento policial homónimo Majá
o 21, de forma indistinta.
Los tiempos que corren son confusos y contradictorios.
Una atmósfera incierta de café,
chocolate, ollas, cachivaches y amenazas veladas
se conforma. Un populismo barato con tufos de
aló presidente impone su balbuceo. En armonía
con los tiempos, el 21 deberá moverse y
hacer con mayor o menor gracia su nuevo Patakin.
Para ello, el 21 ha realizado visitas, o ha citado
-o ambas cosas- a algunos colegas de la prensa
independiente de Cuba. Las visitas, desde el punto
de vista formal, han sido corteses y caballerosas.
Al menos éste es el consenso mayoritario
entre los visitados o entrevistados.
El 21 apeló al pundonor de estos colegas
y a los valores éticos y personales comunes
a nuestro sector en la sociedad civil cubana.
No cabe duda de que este nuevo Patakin requiere
destreza. No es fácil conjugar más
de trescientos pesos políticos, ataques
a las Damas de Blanco, torturas y malos tratos
en las cárceles, con visitas caballerosas.
No es posible haber sido crueles y depravados,
y de la noche a la mañana ser creíbles
en un rol caballeroso y compasivo. Cuando se abroqueló
el corazón contra la compasión una
vez, ya se tomó el camino sin regreso al
infierno. Créanme, cuesta mucho cambiar.
Cuando de intimidar se trata, da lo mismo hacerlo
con estudiadas buenas maneras que con el torvo
rostro de crueldad y prepotencia que conocemos.
Lo no aconsejable es hacerlo después de
orquestar una provocación tan vil como
la que se materializó el domingo 20 de
marzo contra las Damas de Blanco.
No es aconsejable si se pretende persuadir a
hombres dignos, afirmados en la primaria certidumbre
de haber nacido de una mujer.
Esta vez el 21 no navegó con suerte. La
puesta en escena no funcionó. Han pasado
dos años de la Primavera Negra de marzo.
Sólo 14 de 75 encarcelados han sido puestos
precariamente en libertad.
El próximo 11 de abril se cumplirán
dos años del asesinato judicial de tres
jóvenes negros. La sangre y el sacrificio
cruel están frescos en la memoria.
La crueldad ciega e infinita de la dictadura
militar continúa alentando la misma repulsa
de entonces.
Los que participaron junto a los tres fusilamientos
de 2003 en aquel sainete convertido en tragedia
se mantienen en prisión. Las cárceles
castristas siguen siendo dantescas y medievales.
El último motín en la prisión
Combinado del Este en la capital así lo
demuestra.
Sobran razones para desconfiar de este último
Patakin del 21.
|