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SOCIEDAD
CIVIL
Grupo, palabra inaceptable
José Antonio Fornaris, Cuba Verdad
LA HABANA, abril (www.cubanet.org) - "Güinera
Positiva" es el nombre que varias personas
enfermas con el VIH-Sida, han dado al grupo de
auto ayuda que formaron en la localidad del mismo
nombre en el municipio arroyo Naranjo hace algo
más de un año.
Domingo Lezcano Arcos, quien funge como coordinador,
dice que su actividad no resulta fácil
porque han encontrado el rechazo de las autoridades
gubernamentales en la zona, y de autoridades sanitarias
a nivel nacional.
"La primera reunión para la fundación
del grupo la realizamos en mi casa; participamos
18 personas y decidimos nombrarnos Grupo de Ayuda
Güinera Positiva. Pero al día siguiente
se apareció en mi casa el presidente del
Consejo Popular (gobierno de la zona), y me dijo
que no podíamos haber hecho la reunión,
y que lo de grupo no podía ser", afirmó
Lezcano, quien es una persona de mediana estatura,
algo pasado de peso, que habla con firmeza y parece
decidido a continuar con el proyecto.
Lezcano dice que tratando de que la organización
-que no desea hacer daño a nadie, todo
lo contrario- fuera algo con reconocimiento legal,
acudió a la señora Rosario Ochoa,
quien es directora del Centro Nacional de Prevención
del Sida, pero que esta funcionaria no quería
recibirlo. Lo citaron en cinco ocasiones diferentes
en igual cantidad de semanas, pero nunca era recibido
por la directora, hasta que, dice, "tuve
que entrar abruptamente a la oficina de esa señora
para plantearle la situación. Ella me dijo
que si queríamos que nos aceptaran teníamos
que llamarnos equipos de auto ayuda, porque eso
de 'grupo' era algo de los grupúsculos
contrarrevolucionarios. Le respondí que
grupo es como estaba orientado internacionalmente
a llamarse esa unión de enfermos de Sida
para apoyarnos entre nosotros, y que grupo íbamos
a continuar llamándonos".
A lo anterior, Lezcano agregó que la intolerancia
de las autoridades le ha creado problemas al grupo,
pues la mayoría ha cogido miedo, y de los
18 que participaron en la fundación, sólo
asisten a los encuentros cinco, que realizan las
reuniones en diferentes casas. Es decir, que ni
siquiera han podido señalar una de esas
viviendas como sede.
Lezcano labora como auxiliar de admisión
del hospital Julio Trigo, pero hasta ahí
parece haber llegado la mano de la intolerancia.
"Quisieron botarme de mi empleo. La dirección
del hospital le dio 72 horas a mi jefa para que
me botara, pero como ella es cristiana, y yo estoy
considerado el mejor trabajador de ese departamento,
ella les dijo que yo era insustituible",
afirma con una mezcla de orgullo y tristeza en
la mirada.
Pero la renuncia a aceptar a Lezcano y a la palabra
grupo no ha quedado ahí. "Solicité,
tras una convocatoria al efecto que se dio a conocer
en el hospital, realizar un curso de laboratorio
clínico, pero a pesar de contar con todos
los requisitos exigidos, me negaron esa posibilidad.
Eso fue hace sólo unos días (15
de marzo); le solicité a la dirección
que me dieran por escrito los motivos por los
que se me negaba pasar el curso. Estoy esperando
la respuesta".
Parece que ahora la palabra grupo, no importa
en lo que se emplee, pasó a formar parte
de graves pecados en Cuba. Pero los integrantes
de "Güinera Positiva", algo que
debía ser apoyado en vez de acosado, están
dispuestos a continuar con su proyecto. "Seguiremos
nombrándonos grupo suceda lo que suceda",
concluyó su coordinador Domingo Lezcano.
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