|
DISIDENCIA
Con un sistema liberal Cuba puede ser la que soñó
Martí: Julia Cecilia Delgado
Adrián Leiva
LA HABANA, abril (www.cubanet.org) - Conocí
a Julia Cecilia Delgado, la presidenta de la Asociación
por la Reconciliación y el Rescate de los
Valores Humanos (ARRVALHU), cuando apenas había
acabado de ser liberada de la prisión.
En los meses sucesivos coincidimos en la tarea
de recogida de firmas para el Proyecto Varela.
Desde entonces quedé con el deseo de conocer
a aquella dinámica mujer, de pequeña
estatura pero que demostraba mucha grandeza de
alma. Aprovechando esta breve entrevista satisfago
mi curiosidad y la deuda que tengo pendiente con
el propósito que un día me hice
de dar a conocer a una valerosa luchadora cubana
por los derechos cívicos.
P: Julia Cecilia, ¿por qué se crea
ARRVALHU y cuáles son sus objetivos?
R: Su creación surge ante la caótica
situación social que ya mostraba los primeros
síntomas de deterioro de los valores y
aptitudes que siempre caracterizaron a las familias
cubanas, acentuado por la división por
motivos ideológicos, la cual es generadora
de rencores. De ahí el anunciado de sus
siglas que se refieren a la reconciliación
y al rescate de los valores humanos en nuestro
país.
P: ¿Cómo desarrollan su labor los
miembros de esta organización social y
bajo qué circunstancias, teniendo en cuenta
el modelo socio-político existente en Cuba?
R: Nuestra labor se hace difícil por distintos
motivos. Uno de ellos es el riesgo por la calificación
de contrarrevolucionarios que nos da el régimen,
con todas las consecuencias que ello representa.
Otra es el temor que sienten muchos ciudadanos
de vincularse con esta asociación, a pesar
del propósito que anuncia su nombre, ya
que el régimen pregona de manera falsa
y agresiva que él tiene el monopolio de
todas las actividades de carácter humanitario.
Finalmente, no contamos con los recursos para
cubrir o aliviar todos los casos de necesidades
que se nos presentan.
P: En Cuba se acuñó una frase entre
las personas que vivían económicamente
en la pobreza, la cual versa sobre la capacidad
de ser honrados aún en esa situación.
¿Tiene vigencia esa expresión popular
en nuestros días?
R: Ser pobre pero honrado, si te refieres a ella,
es una expresión que ha desaparecido en
nuestros días, pues su aplicación
en la práctica en nuestras condiciones
actuales carece de sentido. Los ciudadanos se
han visto obligados a subsistir desestimando la
honestidad, la decencia y otros principios que
antes eran el orgullo de los cubanos.
P: Se afirma que existe en Cuba una total pérdida
de los valores tradicionales en la familia y en
la sociedad en general desde que fuera implantado
el actual régimen político en el
país. ¿Cómo se refleja esto
en los ciudadanos y qué debe hacerse para
la recuperación de esos valores?
R: La forma de convivencia entre los propios
miembros de la familia a que me refería
anteriormente demuestra el deterioro actual y
demanda en consecuencia revertir esa situación
negativa. Para ello trabajamos. Un ejemplo de
solución sería el apoyo a organizaciones
opositoras y religiosas que luchan por lograr
el cambio socio político en el país.
P: El gobierno cubano afirma que la gran mayoría
de la población respalda el sistema socialista,
y toma como ejemplo demostrativo las gigantescas
marchas que ha convocado en varias ocasiones.
¿Se justifica esa afirmación del
gobierno?
R: Puedo ser categórica cuando afirmo
que esas marchas que tú llamas gigantescas
no demuestran respaldo alguno al régimen
de Castro por parte del pueblo cubano. La gran
mayoría sólo asiste por ser el gobierno
el único empleador en la Isla. No debemos
descartar que aquellos alumnos que desean optar
por carreras con beneficios, aunque sean verdaderos
genios como estudiantes, sólo la obtendrán
si tienen una participación buena en actos
de ese tipo. Y digo que no, además, porque
Cuba es un país militarizado. Si el gobierno
está tan seguro de ese apoyo, entonces
hay que preguntarse por qué no accede a
realizar un referendo, cumpliendo con su propia
Constitución, en vez de violarla para evitar
esa consulta del Proyecto Varela sobre los cinco
puntos que contiene y que fue entregado en la
Asamblea Nacional del Poder Popular. La respuesta
es que comprende en el fondo que tal apoyo es
falso en gran medida.
P: Usted guardó prisión ¿Por
qué motivo la encarcelaron y que experiencia
dejó en usted ese hecho?
R: Fui encarcelada, al igual que ha ocurrido
con miles de cubanos, por el solo hecho de disentir
del régimen tiránico que impera
en mi país. Por ello muchos hermanos han
sido confinados en las cárceles a convivir
con los criminales más connotados y peligrosos.
De la vida en prisión extraer varios sentimientos
y experiencias. El estar lejos de mis seres queridos
en los momentos en que más me necesitaron
fue la peor de ellas. Fue en ese período
cuando detuvieron y encarcelaron también
a Franki, mi hijo menor. Desde hacia seis años
mi otro hijo, Yosvani, cumplía sentencia
por expediente de contrarrevolucionario. Este
último fue brutalmente torturado por los
esbirros de la prisión provincial de Pinar
del Río conocida como 5 ½ . También
mi sufrida madre, de 79 años de edad, fue
sometida en ese tiempo a una intervención
quirúrgica donde le extirparon un seno.
Fue ése el momento escogido de manera precisa
para aplicarme medidas disciplinarias por las
que me incomunicaron suspendiéndome visitas
familiares y conyugales. Ni siquiera por vía
telefónica podía saber de mi familia.
Creo que el régimen se ensañó
conmigo. Pero por otra parte pude comprobar por
mí misma que todo lo que escuchaba por
Radio Martí y otros medios de comunicación
sobre denuncias efectuadas por familiares y amigos,
sobre violaciones y vejaciones a los presos no
eran falsas. Existían y eran llevadas a
cabo diariamente por personas carentes de escrúpulos.
Unos dan la orden y otros muchos la cumplen sin
reparos y sin sonrojarse; sin mostrar un mínimo
de respeto por el ser humano. En aquella prisión
de mujeres conocida como Manto Negro pude combatir
más que nunca por los derechos y valores
humanos.
P: En la ola represiva desatada por el gobierno
cubano en marzo de 2003, a excepción de
un solo caso, todos los encarcelados fueron hombres.
¿Significa esto que la presencia femenina
en las actividades pro derechos humanos, en la
prensa independiente y otras formas de ejercer
la sociedad civil emergente en Cuba es menor entre
las féminas en comparación con los
hombres?
R: Sin poder precisar cifras de género
se aprecia que las medidas drásticas del
régimen se acentúan más en
los hombres, pero esto no significa que hay un
activismo opositor mayor en éstos, sino
que de aplicar el régimen medidas draconianas
utilizadas contra indefensos opositores pacíficos,
en el caso de las mujeres el costo político
sería mucho mayor, creo que así
al menos lo piensan ellos, por lo que evitan encarcelarlas,
temiendo una condena internacional de mayor repercusión
de la que resultó de ese evento ocurrido
en 2003. Pero hay que tener en cuenta que cuando
encarcelan a un hombre, literalmente encarcelan
a toda la familia, la esposa, la madre, los hijos.
Las Damas de Blanco son un vivo ejemplo de esta
realidad y además ellas son también
un vivo exponente del activismo de la mujer cubana
en las actuales circunstancias.
P: A excepción de Cuba, todos los países
del continente americano tienen sistemas democráticos
donde se elige periódicamente al presidente
y demás funcionarios para todos los cargos
públicos dentro de un marco pluripartidista.
En muchos de esos países se acumulan muchos
problemas sociales sin solucionar y ocurren frecuentes
casos de corrupción a todos los niveles
de gobierno. ¿Cómo concibe usted
una democracia en Cuba dentro de este contexto
continental tan desfavorable?
R: Sí, tenemos conocimiento de que esa
problemática latinoamericana es una realidad.
Lo que debemos hacer desde la democracia es tratar
de cerrar las posibilidades a esa corrupción
y además, aunque no considero que los problemas
sociales de este continente sean mayores que antes,
yo tengo el concepto de que nos sobran experiencias
y una conciencia proyectada en pos de la justicia,
derechos y bienestar del pueblo, como elementos
vitales para impedir que estos males se arraiguen
en nuestra sociedad. Esos elementos asegurarían
una democracia en Cuba muy efectiva. Pero además
hay suficientes estudios socio políticos
realizados sobre estos temas que también
podrían ser de gran ayuda. Por otra parte
la democracia en América Latina se va consolidando
gradualmente y hoy observamos cómo funcionarios
públicos y ex presidentes son llevados
a los tribunales para responder a delitos de corrupción,
lo cual demuestra un mejor ejercicio de los mecanismos
democráticos en el continente.
P: La Nación y la familia cubana se encuentran
divididas producto de una marcada corriente migratoria,
ya no sólo hacia Estados Unidos sino hacia
diversos países. ¿Cuándo
cesará esta emigración y de ocurrir
se podrá reunir de nuevo la familia en
su patria?
R: Nuestro sufrido pueblo sólo cesará
de buscar refugio en otras tierras cuando en Cuba
se instaure un gobierno que respete los más
elementales derechos insoslayables del ser humano.
Cuando se tenga la total garantía de la
ley y el disfrute del empleo remunerado decorosamente,
con un hogar acogedor para la familia; cuando
la gente no viva sometida a violaciones ni vejaciones
y con solvencia económica, ello propiciará
el mejor ambiente para la reunificación
de la familia cubana en una sola nación.
Pero eso tenemos que ser capaces de crearlo nosotros
mismos. Aunque para lograrlo el costo sea la prisión,
o incluso nuestra propia vida.
P: Usted está asumiendo actualmente la
presidencia en funciones del partido Liberal Democrático
de Cuba por encontrase encarcelado su presidente
Héctor Maseda Gutiérrez. ¿Cómo
marcha el trabajo bajo estas condiciones?
R: Lamentamos y condenamos el encarcelamiento
de nuestro presidente Maseda, así como
el de todos los presos políticos y de conciencia
que están en las cárceles castristas.
Por ello nuestro compromiso para con el Partido
y cualquier actividad que conlleve al desarrollo
de lograr una patria libre y democrática
con métodos pacíficos es nuestra
tarea suprema. A pesar de que el trabajo marcha
con las dificultades propias de la situación,
muy en especial por la represión y el hostigamiento
de los órganos represivos de la Seguridad
del Estado y la Contrainteligencia política,
avanza. Con honor y orgullo, asesorada por líderes
opositores, como es el caso de nuestro Vladimiro
Roca Antúnez. Amigos liberales miembros
del Comité Político del PLDC, Reinaldo
Hernández Cardona, Alejandro Fernández
Bobadilla, Waldimiro Ortiz Castellanos, Guillermo
Fariñas Fernández. Desde el exilio
y con plenos derechos y deberes para con el PLDC
y con la patria, están los también
miembros del CP, Sergio Hernández de Armas,
y Alexis Gaínza Solenzal. Contamos con
intelectuales de la talla de Orlando Fondevilas,
quien nos representa en España y Carlos
Carraleros Almaguer en Italia. Pero además
tenemos una membresía que nos apoya y exige
una dirección transparente, que responde
a nuestro programa, lineamientos, códigos
y reglamento ético del PLDC. Desde la prisión
Maseda nos hace llegar sugerencias, la mayoría
de ellas coincidentes con las tareas ya asignadas
por esta dirección. Vamos creciendo en
cantidad y capacidad, creando un Partido Liberal,
aspirando a ser aceptados como miembros plenos
de la Internacional Liberal. En el programa, muy
sintetizado pero abarcador, están implícitas
las ideas y propuestas que debe llevar el partido
al gobierno si fuera esa la decisión del
pueblo expresada en las urnas de unas elecciones
libres y democráticas. Trabajamos coordinadamente
sin absolutismos con un fin y un propósito:
lograr la libertad y todos los derechos cívicos
para los cubanos.
P: ¿El futuro de Cuba?
R: ¡Liberal y democrático! Con un
sistema social, político y económico
totalmente liberal Cuba puede lograr ser la Perla
de las Antillas como la soñó y luchó
Martí, como la queremos los que sufrimos
y luchamos por ella hoy.
|