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REPRESION
Mañana puede ser tarde
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
Aún puedo transitar por una acera de la
ciudad donde vivo. La capital cubana palpita agitada
por el calor que la envuelve en uno de los veranos
más calurosos que se recuerdan. A pesar
del ir y venir despreocupado de sus habitantes,
una tensión evidente se esconde detrás
de cada sonrisa.
En los meses de julio y agosto las calles repletas
de transeúntes afirman que muchos invierten
sus vacaciones en la ida y vuelta cotidianas en
busca de algo.
Los precios de los alimentos, lejos de fatigarse
con el calor, no descienden al piso, más
bien aumentan. Hace 10 días que en el vecindario
esperan la venta del trozo de pollo correspondiente
a la cuota de racionamiento, con igual desesperación
con la que avizoró tierra firme Cristóbal
Colón.
Para adquirir productos cárnicos liberados,
prepare el bolsillo: cuestan desde 15 pesos el
paquete de 12 salchichas de pollo, hasta 38 pesos
la libra de jamón o lomo ahumado.
También hay que hacer la cola del pan.
Un pan por persona a 5 centavos cada uno. La otra
opción es una flauta de pan a 10 pesos.
Justamente en la cola del pan fue arrestado Oscar
Mario González, periodista independiente
del Grupo Decoro.
Puede que usted se pregunte qué hizo este
señor que combatía el calor en una
cola vestido con short y chancletas a unos metros
de su casa. Los policías no permitieron
que regresara a su vivienda para dejar el pan.
Se lo llevaron.
Los días de julio se caracterizan por
ser muy calurosos. Oscar Mario González
dejó seguramente varias cosas por hacer
en su casa. Desde el 22 de julio sobrevive malamente
en una celda, esperando ser encausado. A inicios
de agosto, la expectativa del aumento de temperatura
patentizó la subida de la raya roja de
los termómetros al sobrepasar diariamente
los 30 grados centígrados.
Sin hacer caso del sofocante calor, Santiago
Du Bouchet salió de su casa a obtener datos
para un reportaje. Quizás llevara prisa.
Tal vez no. Lo cierto es que el 6 de agosto fue
arrestado, y en 72 horas se le juzgó y
condenó a un año de reclusión.
Ya está Du Buchet en el penal de Melena
del Sur. Probablemente al salir de su casa dejó
algo pendiente. Una frase que pronunciar, una
palabra de amor para su familia, y una información
por redactar.
Para los periodistas independientes mañana
puede ser tarde. Hoy, hagamos oír nuestras
voces por la liberación de los periodistas
independientes presos.
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