PRENSA INDEPENDIENTE
Agosto 29, 2005
 

REPRESION
Detenidos en el tiempo

Roberto Santana Rodríguez

LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - Se encuentran detenidos en 1959. Los ahora brigadistas de Respuesta Rápida, fervientes seguidores de Fidel, en realidad sus tristes y manipuladas marionetas, viejos combatientes, militantes comunistas, del Poder Popular y otros que se suman a la comparsa. Son los mismos que gritaban paredón para fulano o para mengano, los mismos que gritaban en el 80 "Pin Pon fuera, abajo la gusanera" o "Que se vaya la escoria" y lanzaban huevos a los marielitos, por cierto "traidores" en ese entonces que después se convirtieron en triunfadores "trae dólares", que generosamente les retribuyeron las posturas lanzadas a sus agresores, porque en ese momento les eran muy necesarias.

Hasta este 24 de agosto conocía de esas andanzas sólo de oídas, escuchando o leyendo las noticias al respecto publicadas en emisoras de radio, libros o páginas digitales que reflejan la realidad de Cuba.

En la tarde de ese día me encontraba en la vivienda de la doctora Sandra Domínguez Ayala, presidenta del Colegio Médico de Villa Clara, sita en calle Toscano # 260 en la ciudad de Santa Clara, en compañía del también periodista de Cubanacán Press Miguel David Tejeda Tenorio, cuando unos vecinos nos informaron que dos cuadras más adelante, en el # 161 A, miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida daban un acto de repudio para impedir la vigilia programada allí por el Movimiento Democrático Cristiano de Cuba en pro de la libertad de los presos políticos.

Cuando llegamos a la aglomeración de personas, en ese momento no llegaban a 100. Ancianos en su mayoría de la Asociación de Combatientes que comentaban: "Ahí dentro están los gusanos, parece que tienen miedo, no salen, si salen los vamos a partir". Otros brigadistas arrancaban de forma violenta las calcomanías de la puerta de Olga Lilia que decían CAMBIO y Ventana a Cuba, también lanzaron huevos que impactaron en la bandera cubana puesta en la sala de la opositora Después Alexis Bringas, del Poder Popular, arengó a la turba con su pobre oratoria repitiendo entre otras las frases ya gastadas: "Los cambios ya ocurrieron en Cuba en 1959" y "La calle es de los revolucionarios".

Hasta ese momento no nos habían identificado, y nos movíamos entre la gente, escuchando y memorizando los datos que en condiciones normales en otro país hubiéramos escrito o grabado.

Entonces le dije muy bajo a Miguel: "¿Cómo se llama ése que arenga? ¡Si tuviéramos una cámara!"

Quienes nos rodeaban lo oyeron y fueron a contarle al represor, quien enseguida se dirige hacia nosotros preguntando en forma descompuesta: "Ustedes, ¿quiénes son, qué hacen aquí?"

Ante la insistencia del hombre le respondí: "Somos cubanos como ustedes, no estamos haciendo nada malo, sólo reportamos lo que está pasando como periodistas independientes que somos".

Para qué fue aquello, su primera reacción no se hizo esperar, llamando de esta manera a la turba: "Compañeros, vengan, que aquí tenemos a dos".

Inmediatamente, comienza la andanada de ofensas no publicables. Insisten en llamarnos mercenarios. Respondemos que como informadores, realizamos nuestro trabajo. Acto seguido fuimos sacados a empujones del lugar con una clara amenaza hacia nuestra integridad física.

Al siguiente día pudimos percatarnos de cómo viven los supuestos mercenarios pagados por el gobierno de Estados Unidos y repudiados por las turbas castristas. Olga Lilia González Barroso vive en compañía de su esposo Joel Fonseca en una vivienda de 3 metros de ancho por 8 de largo, 24 cuadrados, el mínimo según la ley para conceder el habitable a cualquier casa en Cuba.

Entre los pocos efectos electrodomésticos que poseen se cuentan un refrigerador ruso deteriorado, un televisor blanco y negro, una grabadora antigua de los años 80 del siglo pasado y la famosa olla arrocera que fue asignada por Castro para su venta a cada hogar en la Isla, hasta el momento solamente entregadas en las centrales ciudades de Santa Clara, Cienfuegos y algunas localidades de forma experimental.

Este último ingenio era reclamado por los porristas que gritaban desaforadamente: "Entrega la olla y la junta que te dimos, descarada", a lo cual Olguita comentó que la olla no fue regalada. "Muy cara me costó. La junta, de muy mala calidad, se las iba a tirar, pero después pensé que era mejor no darles el gusto. También querían que entregara el refrigerador, ése no me lo dieron ellos, lo compré con mucho esfuerzo".

Olga Lilia dijo además que les gritaban: "Estas haciendo café descarada, prostituta, mercenaria, danos café y prepárales tilo a esos cobardes. Te vamos a tumbar la puerta con una pata de cabra y contaban, 1, 2... 3 y hasta 10 para después golpearla fuertemente. Al final gritaron: Te salvaste, que te están cuidando".

Opositores y observadores neutrales se mostraron indignados por otras frases emitidas por los agresivos radicales, opinando que los mismos están deshumanizados, racistas y hasta cómicos en su actuar cuando le decían a Olga: "Mercenaria, vendepatria, estás frustrada porque no puedes tener hijos, tienes el útero seco. Las serpientes como tú no pueden tener hijos".

Le gritaban a Noelia Pedraza: "Negra cocorotimba, te vamos a estirar las pasas, seguro tienes un moño postizo, qué vas a hacer en los Estados Unidos" y le exigían a Ricardo Arrechea que entregara el pantalón verde olivo que tenía puesto, el cual decían no le pertenecía, que cuando saliera se lo iban a ripiar.

A tal punto llegó el paroxismo de los paramilitares que uno de ellos golpeó y otros empujaron al abogado Regino Vázquez Vega, que pasaba por el lugar y se acercó a una ventana para preguntar a los asediados por la biblioteca Pablo Morales que allí radica.

Así continúan los seguidores o seudoseguidores del régimen cubano, empantanados en el tiempo, esgrimiendo las divisas del odio, la incomprensión y la intolerancia, estandartes que han esgrimido a lo largo de 46 años como factor para mantenerse en el poder. A saber por cuánto tiempo más les resultará efectivo ese método. Acaso en el actual momento histórico, favorece la popularidad de los opositores que han decidido dar un paso al frente, convencidos que ya no tienen nada que perder.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster