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REPRESION
Oscar
Mario, el último periodista preso
José Antonio Fornaris, Cuba Verdad
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
En cualquier parte del mundo, cuando un periodista
es llevado a la cárcel, el hecho se convierte
en algo excepcional. Menos en Cuba.
El pasado 22 de julio Oscar Mario González
se convirtió en el último de los
periodistas que, por tener ideas diferentes a
los que detentan el poder, está penando
entre rejas. La cifra asciende a veintidós
periodistas presos. Hace unos meses salieron de
la prisión, debido a problemas de salud,
cuatro colegas, dos de ellos son poetas. Uno se
encuentra exiliado en España y el otro
en los Estados Unidos.
Reporteros Sin Fronteras afirma que Cuba es la
mayor cárcel para periodistas en el mundo.
Triste título para un país y vergonzoso
aval para sus gobernantes.
Paradójica situación. Los que un
día tomaron el poder por las armas y habían
prometido restituir los derechos públicos
representados en la Constitución de 1940,
y que también prometieron realizar elecciones
libres y democráticas en un tiempo no mayor
de 18 meses; que gritaron a los cuatro vientos
que no eran comunistas, y que han sumido al país
en la pobreza, son los que mandan a la cárcel
a los periodistas. Mintieron alevosamente, infringiendo
daños inmensos a la nación.
Oscar Mario ha sido la última víctima
de la arremetida del régimen de La Habana
contra las ideas. Tiene 62 años y puede
ser condenado a 20 años de cárcel.
Quizás mañana le corresponda a otro
periodista ser la última víctima
de ese afán de la casta gobernante por
mantener el poder.
"Ver un crimen en calma es cometerlo",
afirmó José Martí. Yo no
quiero ser un criminal, por lo tanto no voy a
guardar silencio ante este nuevo crimen que se
está cometiendo contra Oscar Mario González,
sólo porque asumió el compromiso
de vivir en su época y responder a sus
sentimientos cívicos.
Hace mucho tiempo que Montesquieu sentenció:
"Una injusticia hecha a uno solo es una amenaza
a todos". En Cuba, la sentencia se cumple
a diario, pero en el caso de los periodistas que
están presos la afirmación es más
palpable, porque ellos, en alguna medida, representan
la conciencia social de esta isla.
Para los que crean que los tiempos del medioevo
terminaron, hay un desmentido. En Cuba el tiempo
social, con su correspondiente evolución,
fue obligado a retroceder. Veintidós periodistas
presos son una muestra de ello.
¿Por qué se ha permitido y se continúa
permitiendo que un grupo haya sustraído
a una nación de la contemporaneidad y de
sí misma? No tengo la posibilidad de darle
solución al problema. Pero no guardo silencio
ante el crimen. Así evito cometerlo yo
también.
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