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REPRESION
El ejemplo número 22
María Elena Alpízar Ariosa,
Grupo Decoro
PLACETAS, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - El
periodista independiente Oscar Mario González
se convirtió en el ejemplo número
22 de la represión política contra
la libertad de prensa por parte del gobierno cubano.
Fue detenido en las inmediaciones de su domicilio
el pasado 22 de julio por agentes de la policía
política.
Asimismo, Oscar Mario González, miembro
del Grupo de Trabajo Decoro, será el quinto
comunicador independiente de esa agencia noticiosa
que se juzgará según lo establecido
en la Ley 88, conocida como Ley Mordaza.
Luego de la excarcelación en 2004 de catorce
prisioneros del grupo de los 75, quedaron en prisión
21 periodistas independientes, de los cuales tres
pertenecen a Decoro: Héctor Maseda Guitiérrez,
Omar Moisés Ruiz Hernández y José
Ubaldo Izquierdo Hernández. El fundador
de la agencia, Manuel Vázquez Portal -uno
de los catorce liberados- se encuentra en el exilio.
La líder opositora Martha Beatriz Roque
Cabello, de la Asamblea para Promover la Sociedad
Civil en Cuba, había convocado para el
22 de julio una marcha pacífica frente
a la embajada de Francia, en el reparto Miramar,
como protesta por la brutal represión de
que fueron víctimas en el Malecón
habanero varios opositores pacíficos, quienes
fueron a rendir tributo a sus compatriotas asesinados
en el remolcador 13 de Marzo en julio de 1994.
La mañana de ese día Oscar Mario
González, que vive cerca de la embajada
francesa, no se dirigía allí para
reportar el hecho, sino que iba a la panadería
a comprar la mísera cuota del pan nuestro
que corresponde a cada cubano.
Sin embargo, el periodista independiente fue
detenido por agentes de la policía política,
quienes no tuvieron en cuenta su informal vestimenta
ni la encomienda doméstica que iba a cumplir.
Oscar Mario dio cobertura periodística
al primer congreso de la Asamblea para Promover
la Sociedad Civil en Cuba, celebrado los días
20 y 21 de mayo en el patio de la vivienda de
uno de sus ejecutivos, Félix Bonne Carcassés.
A la reunión asistieron decenas de activistas
pro democracia de todo el territorio nacional,
miembros del cuerpo diplomático acreditados
en el país, invitados nacionales, así
como colegas de la prensa extranjera.
La cobertura periodística al evento opositor
fue la gota que colmó la copa de la prepotencia
castrista contra el comunicador, quien, al ejercer
su derecho a la palabra, estaba firmando el epitafio
de su libertad.
Oscar Mario González, de 61 años,
se encuentra con varios reos comunes en un calabozo
de la unidad policial de Miramar. Aunque las autoridades
han dicho a sus familiares que el periodista recibe
la atención adecuada de un galeno, debido
a los problemas de hipertensión que ha
presentado, hay que dudarlo, ya que el largo rosario
de represión médica contra los presos
cubanos está más que comprobado.
Seguiremos trabajando para que Oscar Mario González
deje de ser el ejemplo número 22 de la
falta de libertad de prensa en Cuba, así
como para que ningún cubano ejemplifique
detrás de una reja la carencia de derechos
y libertades fundamentales en nuestra patria.
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