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CULTURA
Penumbra en el noveno cuarto
Aleaga Pesant, UPECI
LA HABANA, septiembre (www.cubanet.org) - "Penumbra
en el noveno cuarto", del reconocido escritor
y periodista Amado del Pino, se vislumbra como
un gran éxito de taquilla y público
en este segundo semestre del año, luego
que se presentara con lleno total en la primera
semana de septiembre en la Sala Adolfo Llauradó,
del Vedado.
La obra del camagüeyano Amado del Pino,
fue Premio UNEAC de Teatro en el año 2003
y es presentada por el Centro Promotor del Humor,
el Consejo Nacional de las Artes Escénicas
y el Centro de Teatro y Danza.
La puesta en escena recae sobre el respetado
humorista Osvaldo Doimeadiós, quien asume
en este caso el drama de la historia con frescura
y equilibrio. Doimeadiós trascendió
más allá de la comedia por su versión
del cuento de Virgilio Piñera "Un
jesuita de la Literatura", con la que obtuvo
varios premios en una de las primeras ediciones
del "Festival del Monólogo" de
La Habana.
El elenco de la "Penumbra
" reúne
a un grupo reconocido de actores, entre los que
brilla intensamente la calidad actoral de Omar
Franco en el papel de Pepe, ex presidiario, narcómano
y alcohólico, seguido convincentemente
por Rene de la Cruz (hijo), en el papel de Renato,
un personaje bajo y podrido en su frustración
e inconsistencia para la vida; así como
por Gilda Bello y Néstor Jiménez,
este último en el papel de Lázaro,
el Pelotero.
El antecedente directo de la presentación
está en la obra de Amado "El zapato
viejo", donde el autor de la "Penumbra",
va a sus recuerdos de adolescente en el escenario
rural cubano. Sin embargo, el escritor asume con
mucho coraje en esta nueva entrega la trama urbana
y marginal en la que se desenvuelven los personajes.
La obra gira en torno a dos hombres que deben
enfrentar un importante cambio en su vida. Uno
es un famoso pelotero, idolatrado por las multitudes.
El otro es un humilde posadero, que confía
en el ser humano, en el bien y en el bar. En La
Habana de 2000 se entrelazan cuatro historias
de personas comunes, con sus confusiones, trampas,
amores y odios. Todas ellas reunidas en un escenario
que ha sido objeto de polémica e inspiración
por casi todos los habaneros: "la posada".
Uno de esos sitios que ya no existen y donde se
vertió mucho amor y quizás más
dolor, por los que la visitaban. Donde lo esencial
es el "proceso del alma de los personajes,
la cala de los impulsos íntimos y secretos,
lo no-dicho y lo inconfesable".
Allí asciende "Penumbra en el noveno
cuarto" con toda la intención de mostrar
una de las caras de nuestra realidad.
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