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SOCIEDAD
Los
mendigos de la Caridad del Cobre
Ernesto Roque, UPECI
LA HABANA, septiembre (www.cubanet.org) - Todos
los años cada ocho de septiembre, miles
de personas asisten a la iglesia de la Caridad
del Cobre, enclavada en el capitalino municipio
de Centro Habana. Unos asisten para pedir milagros,
otros para pagar promesas; los menos, para vender
algún que otro atuendo religioso.
Pero este año, a diferencia de otros,
se ha hecho presente algo que ha llamado la atención
a más de una persona, y ellos son los pequeños
mendigos de la Caridad del Cobre. Este año,
más de una decena de personas, entre ellas
niños, se mantuvieron -hasta ser expulsados-
en las afueras del templo. Solicitaban alguna
limosna.
La imagen bonita, escrupulosa, y tan santa, para
muchos turistas en esta isla de los absurdos,
debe haber volado al poder visualizar aquellas
imágenes, desgarradoras, e increíbles
para muchos visitantes, incluida la de los niños
mendigos.
Las postales y el discurso oficialista de un
país sin mendigos debe de haberse resquebrajado
como un merengue en la puerta de un colegio, al
decir en buen cubano, ante los ojos asombrados
de los turistas.
Entre los mendigos que este 8 de septiembre se
encontraban en la iglesia, había ciegos,
inválidos, enfermos de SIDA, pordioseros,
y niños, los que no rebasaban los siete
años de edad. Confieso que fue una imagen
aterradora.
Más de 600 personas acudieron a la primera
misa a las ocho de la mañana. Cerca de
mil a la de las 10. El padre Ernesto, uno de los
clérigos que oficio la misa de la mañana,
recordó en sus plegarias a los presos.
Pero no abogó por la libertad de los que
injustamente se encuentran en esa situación.
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