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POLITICA
Iluminación
Marvin Hernández Monzón, Cuba
Press
CIENFUEGOS, septiembre (www.cubanet.org) - Estremecida
y tenue como llama de vela fue la señal
de Televisión Martí captada el sábado
21 de agosto en la provincia Cienfuegos, región
centro-sur de Cuba.
A pesar de los inconvenientes con que se vieron
las imágenes, el hecho insufló esperanza
de luz en la celda tapiada donde el pueblo cubano
está encerrado desde que la jefatura actual
se apoderó de los medios de comunicación
del país.
La oscuridad prevalece en esta franja de tierra
caribeña, por las restricciones estatales
en todos los aspectos de la vida y el incremento
en los cortes de fluido eléctrico entre
5 y 8 horas diarias y más, desde el mes
de junio.
Esa fue una de las razones por las que muchos
no vieron TV Martí; otros no se enteraron
y existen los que no pudieron captarla con el
televisor ruso que sólo tiene 12 canales
y no percibe onda UHF.
Si esas trasmisiones llegan a ser reales para
la Isla, levantarán, sin dudas, el velo
sobre la verdad de lo que sucede en Cuba y en
el mundo.
Entonces se podrá conocer aquí,
por todos los que quieran, cómo fue el
proceso contra los espías cubanos encarcelados
en Estados Unidos, sus condiciones de encierro,
comunicación con familiares, amigos y conocidos.
El pueblo de Cuba tendrá un medio para
saber, sin distorsión intencionada, del
sistema de gobierno de otros pueblos, sus sistemas
de salud, educación y otros tantos asuntos
que componen la vida de las personas. Tendrá,
en fin, un haz de luz informativo para comparar
y decidir el proyecto que desea para sí
y para la nación.
La fugacidad y timidez de la señal no
eliminó las especulaciones aprensivas que
el tema ha suscitado desde su anuncio dentro de
las medidas propuestas por una comisión
del gobierno norteamericano para acelerar la democratización
de Cuba.
Unos opinan que lo ocurrido obedece a estrategias
político-electorales. Tampoco falta en
este ruedo el temor de otros de que la transmisión
no pase de lo que fue, pues ya levantó
ánimos en Miami, y con ello la garantía
de apoyo al presidente George Bush, cuya reelección
se percibe dudosa.
Es la primera vez, desde que Televisión
Martí comenzó a transmitir, que
su señal se capta en la Isla con equipos
al alcance del ciudadano común. De ahí
las especulaciones que recorren a los cubanos
en este lado del Estrecho de Florida. Razones
válidas en un pueblo desesperanzado y descreído
por la tunda oficial de más de cuatro décadas.
En esto conspira el intento obsesivo -en ello
le va el poder- de los jefes de la Isla de impedir
que otras fuentes de información lleguen
a la ciudadanía.
Al margen de pareceres, temores e interferencias,
hay expectación en los que por años
han esperado la información y el entretenimiento
sin ideologías gubernamentales, con anhelo
de que se repita y permanezca esa experiencia
iluminadora de sus vidas.
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