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POLITICA
Frente al colmo del cinismo
Dolores Reyes García, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, octubre (www.cubanet.org) - Con
gran asombro, leí en el libelo oficial
del Partido Comunista de Cuba (el periódico
Granma) fechado el 20 de octubre de 2004 un despacho
de Prensa Latina titulado "Piden en Cuba
intensificar sanciones contra crímenes
a periodistas".
Según este órgano de prensa, los
participantes en el IV Encuentro Mundial de corresponsales
de guerra, que se celebró en la capital
cubana, propusieron la creación de una
legislación que sancione con más
fuerza los crímenes contra periodistas.
La iniciativa fue presentada por el Comité
de Investigación de atentados contra periodistas
(CIAP) y la Federación Latinoamericana
de Periodistas (FELAP), pues éstas aseguraron
que tales actos coartan la libertad de expresión
en el orbe.
Expresa también la nota informativa que
la propuesta advierte como abismal la carencia
de justicia en violaciones a la integridad de
los informadores en América Latina y en
todo el mundo, por lo que quienes la perpetran
actúan con total impunidad.
Estamos plenamente de acuerdo que tan prestigiosos
organismos internacionales como CIAP y FELAP se
pronuncien por crear una legislación para
la protección de los periodistas a nivel
mundial y aplaudimos la iniciativa, siempre que
se incluya en ella a todos los estados violadores,
porque debemos tener en cuenta que el país
donde se celebró el IV Encuentro de Corresponsales
de Guerra, por sus características políticas,
es un gran violador de la libertad de expresión.
En la primavera del pasado año 2003, conocida
como la Primavera Negra de Cuba, 75 compatriotas
se sumaron a la ya larga lista de más de
200, que cumplían sanciones severas por
expresar con métodos pacíficos su
inconformidad con el gobierno; de ellos 28 enunciaban
sus opiniones a través de medios informativos
extranjeros, ya que en la prensa oficialista no
disfrutamos de un espacio para incluir las nuestras
o no se nos permite contar con publicaciones independientes
a la prensa oficial.
En nuestra patria existen leyes que coartan la
libertad de expresión, principalmente la
ley 88, aprobada por la Asamblea Nacional del
Poder Popular en febrero de 1999, sustentada en
el empeño de conseguir legitimar el régimen
en la defensa del derecho del pueblo a defender
el sistema "escogido". La ley, titulada
por ellos Ley de Protección de la Independencia
Nacional y la Economía Cubana y conocida
en nuestro medio opositor como ley Mordaza, recoge
artículos como los siguientes:
Ley 88/99, Capítulo II, Artículo
7
"1. El que con propósito de lograr
los objetivos de la Ley "Helms - Burton",
el bloqueo y la guerra económica contra
nuestro pueblo, encaminados a quebrantar el orden
interno, desestabilizar el país y liquidar
al Estado Socialista y la Independencia de Cuba,
colabore por cualquier vía con las emisoras
de radio o televisión, periódicos,
revistas u otros medios de difusión extranjeros,
incurre en sanción de privación
de libertad de dos a cinco años o multas
de mil a tres mil cuotas o ambas.
"2. La responsabilidad penal en los casos
previstos en el apartado que antecede será
exigible a los que utilicen tales medios y no
a los reporteros extranjeros legalmente acreditados
en el país, si fuese ésa la vía
empleada.
"3. La sanción es de privación
de libertad de tres a ocho años o multa
de tres mil a cinco mil cuotas o ambas si el hecho
descrito en el apartado 1 se realiza con ánimo
de lucro o mediante dádiva, remuneración,
recompensa o promesa de cualquier ventaja o beneficio".
Como se puede apreciar, todos los reporteros,
comunicadores, colaboradores y periodistas independientes,
que no respondemos a los medios oficiales del
estado, estamos amenazados por esta legislación
a ser reprimidos por expresar libre y públicamente
nuestra opinión. En estas difíciles
circunstancias, los corresponsales de agencias
independientes de prensa dentro del país
ejercemos esta labor con peligro incluso de nuestra
integridad personal, y recibimos amenazas y presiones
de todo tipo, ejercidas de forma solapada contra
nuestros familiares, para que no parezcan presiones
políticas.
No podemos olvidar a nuestros compañeros
encarcelados en las ergástulas cubanas,
entre los que se encuentra el destacado escritor
y periodista Premio de la UNEAC y con varios premios
internacionales Raúl Rivero Castañeda,
director de Cuba Press, y los periodistas independientes
Víctor Rolando Arroyo, Normando Hernández,
Omar Moisés Ruiz Hernández, por
citar sólo a algunos de los que hoy sufren
la separación injusta de sus seres queridos,
por el intento de búsqueda de un espacio
público.
Si se aprueba la legislación propuesta
en La Habana en el IV Encuentro Mundial de Corresponsales
de Guerra y no se tiene en cuenta lo que anteriormente
expresamos, estaríamos frente al colmo
del cinismo.
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