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CULTURA
Un proyecto que toma forma
Miguel Saludes
LA HABANA, octubre (www.cubanet.org) - En el
marco de las conferencias ofrecidas el pasado
mes de agosto por dos profesoras de la Universidad
de Ponce en el Instituto de Literatura y Lingüística
de La Habana, el cantautor cubano Mario Darias
Mérida tuvo a su cargo la velada cultural
efectuada al final del coloquio. En aquella ocasión
el artista deleitó a los presentes con
el estreno de tres poemas de la escritora puertorriqueña
Dolores Rodríguez de Tió, musicalizados
por él e interpretados en compañía
de la cantante Ana Irma Ruz y el laudista Erdtwin
Bichot Blanco, quien además de demostrar
su dominio de ese instrumento, ayudó en
la vocalización de los números.
Los versos cantados en aquella ocasión
fueron "A Puerto Rico", "La tórtola
perdida" y "Niebla". En su presentación
al público asistente, Darias había
anunciado que éstos eran los primeros temas
concluidos de un trabajo inédito que pensaba
continuar por haberse enamorado de la poesía
de la patriota puertorriqueña.
Musicalizar versos no resulta tarea fácil.
El producto obtenido no siempre trae reconocimiento
para quien se ha propuesto la empresa. Además
de los inconvenientes que aparecen a lo largo
del trabajo, la comercialización del disco
puede ser poco exitosa porque la música
concebida para acompañar la letra no logra
ser lo suficientemente atractiva o el texto de
los poemas escogidos es demasiado denso o complejo
como para que pueda quedar retenido con facilidad
en la memoria del oyente.
A Mario Darias no le faltan experiencias positivas
en este tipo de faena, pues ya incursionó
con notoriedad en un disco en el que musicalizó
algunos poemas de corte intimista del Indio Naborí.
"Desde la ciudad", título que
identifica a este volumen, contiene la colaboración
de reconocidas figuras de la música cubana.
Con la incursión en la obra de la escritora
borinqueña, el maestro Darias demuestra
que posee muy buen olfato para escoger creaciones
poéticas que garanticen el realce a su
labor. En la nueva propuesta, el lirismo de los
versos se conjuga con la calidad de los arreglos
musicales y el empaste de las voces que los entonan,
en especial el matiz femenino de Ana Irma, para
lograr un producto que puede ser escuchado con
deleite, interiorizado por el alma y hasta descifrado
con el cuerpo, a través del baile.
La idea nació a consecuencia del encuentro
con el boricua Fernando Ferrer, componente de
"la más joven trova de Puerto Rico",
como se autoproclaman los nuevos cultivadores
del género en la isla caribeña.
Durante una estancia en La Habana, Ferrer obsequió
al compositor cubano un tomo con algunos poemas
de Lola. Poco a poco Mario Darias fue interiorizando
aquella obra poética, que en su corazón
y mente tomó vuelos musicales. Apoyado
por el proyecto independiente Sikis, y tras arduas
jornadas, la futura producción discográfica
ya cuenta con nueve temas terminados, mientras
que el autor espera completar la cifra de dieciséis.
A casi dos meses de la presentación de
las primeras canciones, he tenido la oportunidad,
y la suerte, de visitar el lugar donde vive y
crea el artista. En su hogar de Santos Suárez,
bajo la amenaza de imprevistos cortes de luz,
pude apreciar casi en exclusividad el resto de
los números grabados.
A medida que voy escuchando la producción
musical, imagino la estructuración que
pudieran tener los números incluidos en
un futuro compacto, donde "Niebla" y
"La Tórtola perdida" se fundirían
con las más recientes creaciones. Se me
antoja que la disposición en el orden de
las principales composiciones incluidas pueda
comenzar con "A Puerto Rico", donde
se repite el estribillo que proclama el sentimiento
de Dolores en sus versos: "Por eso Puerto
Rico y Cuba son mis dos grandes amores".
Aquí se incluyen elementos de la música
cubana, pero con ciertos tonos propios de la patria
de Rafael Hernández. El virtuosismo del
maestro Vichot posibilita que en varias partes
de la interpretación se integren los sonidos
del tiple y el cuatro -instrumentos típicos
de Borinquen- además del laúd y
la guitarra.
Otro poema cantado que resalta por su belleza
es "Ausente". La voz en solitario de
Ana Irma transmite toda la dulzura contenida en
esta inspiración de la poetisa cuando recrea
frases como: "Que sólo al triste corazón
que llora la corta vida le parece larga... Sin
ti", donde se refleja el profundo amor de
Dolores hacia su esposo. Al parecer el poema fue
dedicado a su compañero en momentos en
que éste se encontraba lejos de ella, por
motivos de trabajo. Todo el sentimiento que desgarraba
su alma, llevado al papel, ahora fluye a través
de la voz de la intérprete como si ella
fuera la propia amante que clama por la presencia
del compañero ausente.
La poetisa quedó deslumbrada por la belleza
de la porción central de Cuba y por ello
en "A Villa Clara" pide la bendición
de Dios para una insigne cubana. El título
contiene las décimas que le inspirara a
la autora las bellezas de la provincia cubana,
durante una estancia en la región. Es también
un homenaje a su amiga entrañable Martha
Abreu, hija de la tierra villaclareña.
En la composición se manifiestan los lazos
de amistad que la unían a "La Benefactora"
y el amor a la mayor de las Antillas. Refleja
además la dualidad en que se encontraba
respecto a los sentimientos patrios. "Si
mi patria es Puerto Rico de corazón soy
cubana".
"A una golondrina" nos trae el mensaje
válido en cualquier época y para
todos los hombres que aman ser libres. Los sueños
del valor supremo se concentran en un grito alentador
de una de las estrofas: "Soñemos la
libertad en alas de la esperanza".
Finalmente, "La vuelta a mis lomas"
sería el broche de oro para cerrar la selección.
San Germán es el lugar donde la escritora
nació. A su terruño dedicó
esta sentida poesía cuando creía
visitarla por última vez. Su vida ha sido
un tránsito donde las penas y las alegrías
han estado de la mano. Quizás por eso diga
que "sin sacrificios no hay gloria".
"San Germán, quiero soñar
que dejo mi corazón al calor del dulce
hogar"es el canto de despedida que deja a
su querida isla, a la que abandona una vez más
con un sentimiento esperanzador: "Me llevo
el consuelo de que no seré olvidada".
Este verso es utilizado reiterativamente en la
parte final de la versión cantada, donde
el compositor ha creado un fondo que representa
la marcha de Dolores hacia la eternidad. Acompañada
por un canto que tiene los elementos sincréticos
de una procesión religiosa afro caribeña,
logra crear una mezcla de cierto aire de solemnidad
con la alegría rítmica de los toques
de santo.
La idea creativa de Darias lleva la poesía
de Tió a una nueva dimensión, rescatándola
de las sombras del librero para que la canten
millones de gargantas. A través de los
arreglos musicales se conocerá la creación
de la destacada escritora haciéndola vigente
en el presente. Así se cumplirá
lo que la poetisa vaticinó.
Cuando el proyecto llegue a manos de los amantes
de la buena música, será ocasión
para comprobar que la grabación, que puede
ser disfrutada a plenitud, rompe con un falso
concepto que se pone cada vez más en boga
entre los creadores del patio. Según este
criterio erróneo la música bailable
no necesita de una letra elaborada. Buen ritmo
y reiteraciones facilistas que no dicen nada,
son los ingredientes necesarios para obtener la
popularidad. Mario Darias vuelve a demostrar que
la calidad y la belleza no están reñidas
con la sonoridad y el disfrute. Más aún,
un gozo sano y completo de la música tiene
que incluir todos los aspectos que engrandecen
al espíritu del humano.
Por ahora todo son planes para estos artistas
cubanos. De llegar a materializarse su esfuerzo
les auguro que irá en buena dirección.
Si el autor lograra exponer esta creación
junto al resto de sus compañeros en la
patria de la poetisa, en lo que pudiera ser su
primera estancia en la pequeña isla, estaría
afrontando un nuevo reto. Mas no deben albergar
temores en cuanto al resultado, pues al presentar
su trabajo en Puerto Rico estarían ofreciendo
un hermoso homenaje a la escritora y a su suelo
patrio. No tengo dudas de que la obra y sus creadores
serán acogidos con calor y orgullo por
un pueblo cuya gente adora su arraigo nacional,
en el que la cultura y las tradiciones son un
fuerte baluarte.
Dicen que antes de morir Dolores Rodríguez
de Tió pidió dos cosas, de las que
sólo se ha cumplido una. Dejo a Mario Darias
la primacía de ser quien narre esa historia
en la tierra natal de Lola. Pero adelanto que
cuando estas composiciones lleguen a la pequeña
perla del Edén de alguna forma estará
cumpliendo el segundo deseo de quien quiso estar
en la muerte como estuvo en vida: en el corazón
del ave, dividida por amor entre sus alas.
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