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DESDE
LA CARCEL
Envía Omar Ruiz carta abierta a reverendo cubano
SANTA CLARA, 15 de octubre (Cubanacán
Press / www.cubanet.org) - Una carta dirigida
al reverendo Raúl Suárez, director
del Centro Martin Luther King y diputado a la
Asamblea Nacional, escrita por el prisionero de
conciencia y periodista independiente Omar
Moisés Ruiz Hernández, acaba
de llegar a manos de su esposa Bárbara
Rojo Arias, a pesar de haber sido escrita el 11
de julio del año en curso desde la prisión
Provincial de Guantánamo.
Por la importancia de los aspectos que aborda
esta Carta Abierta, reproducimos textualmente
su contenido.
"Prisión Provincial de Guantánamo,
julio 11 de 2004.
"Reverendo Raúl Suárez
"Director del Centro "Martin Luther
King"
"Diputado a la Asamblea Nacional del Poder
Popular.
"Ciudad Habana
"Señor:
"Me dirijo a Ud. en su doble condición
de Pastor Evangélico y de Diputado a la
Asamblea Nacional del Poder Popular.
"Quien suscribe es un cristiano evangélico
desde su niñez. Mi padre fue pastor de
la Convención Evangélica "Los
Pinos Nuevos" hasta su muerte, pero desgraciadamente
Ud. y yo estamos en campos opuestos ideológicamente,
y no interpretamos las enseñanzas de Jesucristo
de la misma manera.
"Nunca he podido entender cómo un
siervo de Dios pueda defender incondicionalmente
a un régimen tan represivo y violador de
los derechos elementales del hombre, que incluso
ha llegado a perseguir a los mismos cristianos.
"Aunque no estoy en una cárcel por
ser cristiano, sí lo estoy por defender
los principios cristianos como son la verdad,
la justicia y la honestidad. Pertenezco al grupo
de los 75 cubanos que en marzo de 2003 fueron
encarcelados al amparo de una ley que Ud. y otros
llamados 'cristianos', aprobaron con su voto en
diciembre de 1999. No soy un mercenario al servicio
de un país extranjero porque me convertí
en defensor de los derechos humanos, no por dinero
sino por convicción, y nunca fui reclutado
por nadie. Soy amante de la libertad de pensamiento
y de expresión sin condicionamientos y
exclusiones.
"Creo en Dios que hizo al hombre libre de
escoger su destino y de expresarse con entera
libertad sin temor a represalias. Es por ello
que no puedo entender cómo alguien que
se autodefine como siervo de Dios pueda apoyar
lo que atenta contra sus preceptos.
"En el periódico Granma el pasado
2 del corriente leí, y cito textualmente:
'El reverendo Raúl Suárez comparó
cuán lejos está la vocación
pastoral, basada en la paz y la justicia, la petición
de 'ayuda' que hace la iglesia para manipular
conciencias, separar familias, destruir la economía
y llevar a la desesperación a las masas
no tenemos vocación de Judas, las
iglesias evangélicas hemos echado nuestra
suerte con el pueblo cubano'.
"No es mi intención analizar aquí
las posibles razones censurables del documento
a que Ud. hace referencia porque no he tenido
acceso al mismo y por tanto no puedo apoyarlo
en toda su extensión o criticarlo negativamente
total o parcialmente; sin embargo, tengo la entera
libertad de hacerlo en cualquier dirección,
seguro de que al menos la parte norteamericana
no sufriría represalia alguna de no estar
de acuerdo con él. Muy por el contrario,
Ud. y sus colegas religiosos que lo acompañan
en la Asamblea Nacional del Poder Popular, no
disfrutan de la misma libertad por el temor a
represalias, si se decidieran algún día
a pensar diferente al Sr. Fidel Castro en temas
tan vitales como la libertad de expresión,
de reunión o de asociación o de
cualquier documento de su autoría.
"Habla Ud. de manipular la conciencia, cuando
el régimen del que Ud. forma parte, es
el mayor manipulador de conciencias del mundo,
habla de separación familiar cuando el
sistema comunista que Ud. defiende, fue el primero
que separó a las familias cubanas desde
sus inicios con los inventos de las escuelas en
el campo o al campo, las becas prácticamente
forzadas, el Servicio Militar Obligatorio, el
trabajo forzado por años de los que deseaban
abandonar el país y la negativa a que regresaran
una vez logrado su propósito, amén
de la prohibición a los miembros del partido
y de la UJC a mantener intercambio epistolar con
sus parientes, denominados apátridas. Ahora,
ante el flujo de divisas tan necesarias para mantener
el poder omnímodo, el gobierno que Ud.
defiende se erige en paladín de la unión
familiar, olvidándose del pasado.
"Habla Ud. de destrucción de la economía
y llevar a la desesperación a las masas,
pero ¿es posible que un país extranjero
pueda solo lograr tales fines? Me desvela en las
noches sobre mi camastro de hierro otra pregunta:
¿es lógico que un país viva
precisamente a costa del que dice ser su mayor
enemigo? Señor mío, no busque Ud.
las causas de la destrucción de la economía
del país y otros males en factores externos,
sino en las medidas que emanan del propio gobierno
cubano. Ud. también es responsable de este
desastre que dice llamarse Revolución.
"Por último, habla Ud. en nombre
de las Iglesias Evangélicas, cosa que no
puede hacer ni el propio Consejo de Iglesias porque
la gran mayoría de los evangélicos
cubanos, por suerte, no formamos parte del mismo
y ese pueblo cubano al que Ud. se refiere, hace
más de 45 años que no puede expresarse
libremente en elecciones auténticas, multipartidistas,
democráticas y supervisadas internacionalmente.
"En cuanto a que 'no tenemos vocación
de Judas', realmente la mayoría de los
evangélicos no la tenemos, pero creo que
Ud. y los otros evangélicos que lo acompañan
en esa aventura llamada Parlamento Cubano, pueden
pretender ser honestos y distanciarse del discípulo
que traicionó a nuestro Señor.
"Si de verdad cree Ud. estar al lado de
la justicia y el amor que predica, lo invito a
visitar las cárceles cubanas por su cuenta,
para que aprecie las condiciones de vida en que
convivimos en estos cementerios de hombre vivos
y así compruebe si este gobierno tan 'amante
de la verdad', se lo permite. Compare nuestra
situación con la de los 'Cinco Prisioneros
del Imperio' y aunque sea alguna vez, actúe
consecuentemente con los enunciados de los evangelios.
"Respetuosamente:
"Omar Moisés Ruiz Hernández,
prisionero de conciencia".
Omar Ruiz Hernández
cumple una sanción de 18 años de
cárcel acusado por el delito de atentar
contra la integridad y la economía nacional,
en los procesos amañados de la Primavera
Negra de Cuba, de marzo- abril del 2003. Actualmente
se encuentra recluido en la prisión avileña
de Canaleta, a donde llegó de traslado
el 10 de agosto último.
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