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SOCIEDAD
Con el apagón, ¡qué cosas suceden!
Miguel D. Tejeda Tenorio, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, octubre (www.cubanet.org) - El intenso
calor que desprenden los rayos solares al incidir
sobre esta zona tropical, elevando la temperatura
de la atmósfera, hace que dos equipos electrodomésticos
sean indispensables, tanto en la casa como en
el trabajo: el refrigerador y el ventilador o
el aire acondicionado, este último para
algunos afortunados que pueden poseerlo.
Pero hoy la palabra apagones en el argot popular
del cubano es muy frecuente, ya que la Isla caribeña
está azotada por ese mal.
Cuando empezó la crisis en el sistema
energético nacional desde el mes de mayo
por la salida del sistema de la mayor planta generadora
del país ubicada en la provincia de Matanzas,
para el pueblo cubano comenzaron grandes penurias.
La avería coincidió con el inicio
del período de las vacaciones del verano,
que aprovechamos la mayoría de los cubanos
para disfrutar después de una larga jornada
de seis meses o un año de trabajo, unos
en los campismos, otros en playas y la gran mayoría,
simplemente en sus casas disfrutando de la programación
televisiva.
Los medios oficiales habían informado
que a finales de julio quedaría resuelta
la situación con la entrada en funcionamiento
de la Antonio Guiteras, pero no contaron con los
inconvenientes que pudieran surgir, de manera
que tuvieron que aplazar la fecha prevista de
puesta en marcha, para el mes de agosto.
Durante el octavo mes del año se continuó
agravando la situación del sistema energético,
pero los medios oficiales no se hicieron eco de
la realidad. Así, continuaron produciéndose
largas interrupciones del fluido eléctrico
en la mayoría de las provincias del país,
que trajeron consigo el descontento popular. Entre
las manifestaciones más frecuentes durante
los apagones, están el apedreamiento a
los trabajadores de la Empresa Eléctrica
o a sus vehículos, la rotura de vidrieras
de tiendas, la aparición en varios lugares
de carteles antigubernamentales, y lo más
importante, que a mi entender refleja el despertar
de una conciencia de libertad en el pueblo, se
escucharon expresiones en lugares públicos
sin temor a las represalias. Hasta los más
recios defensores del régimen, al verse
fuera del privilegio, han empezado a vociferar
en contra del gobierno.
Obligado por la amalgama de problemas, el dictador
cubano compareció durante los días
27, 28 y 29 de septiembre ante las cámaras
de la televisión cubana, en una serie de
programas de la Mesa Redonda dedicados a explicar
la difícil situación que enfrenta
el país con la generación de electricidad.
El gobernante al fin se enteró, después
de 45 años en el poder, que el principal
problema en esta nación está precisamente
en la generación de electricidad y que
cuando sale de circulación alguna de las
plantas, la situación se empeora.
Por su parte, los especialistas de la rama defendieron
a capa y espada a los trabajadores que detuvieron
la turbina del generador cuyo rotor fue dañado,
aunque éstos se estaban investigando por
sabotaje, aspecto que quedó descartado;
aunque sí se advirtió falta de atención
por parte de los tres operadores en el control
de los parámetros de temperatura necesarios
a la hora de proceder a detener la máquina.
Se explicó también todo el proceso
de montaje después de la reparación
de la pieza y la nueva avería surgida por
suciedad de la caldera que volvió a ocasionar
fallas en el arranque.
Esta vez los directivos no dieron fecha para
la solución del problema e indicaron que
el proceso podría demorar varias semanas.
Observé con detenimiento que en estas
intervenciones el Máximo Líder no
consideró importantes las opiniones del
pueblo sobre la situación de los apagones,
ya que no hizo ni una sola mención a ellas,
aunque sabemos que llegan diariamente a su despacho
en el Palacio de la Revolución, recogidos
por los informantes que a todo lo largo y ancho
del territorio nacional tiene desplegados el llamado
Grupo de Apoyo del Comandante en Jefe.
Ya terminamos el primer tercio del mes de octubre
y no hay mejorías con la generación
eléctrica. Los impopulares apagones afectan
a los refrigeradores que logran trabajar a medias,
los alimentos siguen descomponiéndose,
sobre todo la leche de niños y enfermos,
los apagones de madrugada afectan a los trabajadores
que el próximo día tienen que incorporarse
a su trabajo sin dormir, debido al intenso calor
y las picadas de mosquitos. De igual forma niños,
adolescentes y jóvenes que estudian en
los diferentes niveles de enseñanza del
país al siguiente día no estarán
en condiciones para asistir a las escuelas.
No es que yo sea músico o quiera inmiscuir
el asunto de los cortes eléctricos con
la música, pero no puedo dejar cantar el
estribillo de una popular canción cuando
todo se vuelve negro durante la noche: "Con
el apagón, ¡qué cosas suceden!",
¿verdad?
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