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SOCIEDAD
Arbitrario desalojo en Sagua de Tánamo
HOLGUÍN, 12 de noviembre (Juan Carlos
Garcell, APLO / www.cubanet.org) - El pasado 20
de octubre fue desalojada de su vivienda la joven
Yudelis Alfonso, de 27 años, residente
en el municipio Sagua de Tánamo, en la
provincia de Holguín.
El desalojo se llevó a cabo en la calle
Los Maceo, Pasaje 75, casa #20, tercer piso, donde
la joven Yudelis Alfonso, profesora de Informática
en la Universidad de Moa, se negaba a ser sacada
de su vivienda, herencia de su familia, donde
nació y creció.
Una veintena de policías uniformados,
funcionarios de la vivienda y miembros de las
llamadas organizaciones de masa, acompañados
de una ambulancia, acordonaron el edificio y penetraron
en la vivienda de Yudelis, y procedieron a sacar
muebles y trastes que trasladaron a un camión
para ser conducidos a un almacén del gobierno.
La joven, anegada en llanto, fue obligada a abandonar
su vivienda y a trasladar sus pertenencias personales
a la casa de otra familia.
Una multitud de residentes de Sagua de Tánamo
se reunió para presenciar el desalojo,
que catalogaron de abusivo e incomprensible, e
hirió sensiblemente a vecinos y espectadores,
ante el gran despliegue militar existente.
La joven desalojada convivía con su padre,
José Enrique Alfonso González, profesor
de una escuela secundaria básica y de la
escuela de enfermería de Sagua. José
Enrique fue condenado en días recientes
a siete años de prisión por un presunto
delito de proxenetismo.
La tía de la desalojada, María
Pastora, declaró a Aplo: "Somos una
familia de revolucionarios, no tenemos nada en
contra de la revolución, pero el abuso,
la mentira y las violaciones hay que denunciarlas,
y yo, como todo el pueblo, no apoyo estas cosas".
APLO: ¿Cómo está su sobrina?
R: Imagínese, una joven revolucionaria,
cumplidora, muy trabajadora, la han destruido.
Ella anda como loca.
APLO: Pero al padre, José Enrique, lo
condenaron también al decomiso de la casa.
R: ¡No! En el juicio donde no se presentó
el que lo acusaba, sólo lo condenaron a
7 años de prisión. Además,
esta vivienda es herencia familiar de antes del
triunfo de la revolución y todavía
está a nombre de nuestra abuela fallecida.
Y por otra parte, según las propias leyes
cubanas, el desalojo no se puede efectuar si éste
afecta a una tercera persona.
APLO: Ya está viviendo otra familia en
la casa.
R: Sí, todo es una patraña del
jefe de la Vivienda en Sagua de Tánamo.
Fíjate que por la tarde la familia de este
funcionario estaba en la casa ayudándole
a limpiar y acomodar las cosas a la familia que
acaba de mudarse. Parecía como si estuviesen
festejando, según me dijeron amigos nuestros
que están muy irritados con esto. El jefe
de Vivienda lo que pretende a la larga es permutar
esta casa con los nuevos dueños para acomodar
aquí a sus padres. Claro, es una casa cómoda
en el centro del pueblo.
APLO: ¿Tu hermano José Enrique
sabe que su hija fue desalojada y que en su casa
vive otra familia?
R: No, ellos nos dijeron que él sabía
del desalojo, pero mira, es mentira. Él
no sabe absolutamente nada, se enterará
cuando yo vaya a verlo a la prisión.
APLO: ¿Y ahora qué piensan hacer?
R: Somos revolucionarios y mi sobrina tiene confianza
en que en La Habana, para donde saldrá
en unos días cuando consiga algunas cartas
y documentos, podrá hablar personalmente
con Fidel Castro y le informará de todo
el abuso y violaciones que en Sagua cometieron
las autoridades.
APLO: ¿Tú crees que le devuelvan
la casa?
R: Bueno, si existe justicia y derecho seguro
que sí.
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