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NOTICIAS
DE CUBA
El
Nuevo Herald
Polemizan en torno a medidas sobre Cuba
Leslie Clark, The Miami Herald.
31 de mayo de 2004.
El representante Lincoln Díaz-Balart alabó
al presidente Bush como el ''mejor amigo'' de
los exiliados cubanos cuando la Casa Blanca presentó
este mes su estrategia de año electoral
para derrocar a Fidel Castro.
Partes del plan -un impulso en la ayuda a los
disidentes en la isla y un esfuerzo renovado para
las transmisiones de Radio y TV Martí,
interceptadas por el gobierno cubano- recibieron
una amplia aprobación en el seno de la
comunidad cubanoamericana.
Pero la aprobación de Bush a los partidarios
de la línea dura en la comunidad exiliada,
mayores restricciones en los viajes a la isla
y limitaciones en cuanto a los que reciben ayuda
monetaria de sus familiares estadounidenses, ha
desatado enfrentamientos cargados de emoción
entre los cubanoamericanos que todavía
tienen familiares en Cuba y entre algunos exiliados
que consideran que los cambios sólo pueden
provenir del interior de la isla.
Y ha conducido a que algunos señalen que
manejando su base conservadora, el Presidente
pudiera entregarle a su rival demócrata
John Kerry una apertura en un estado que decidió
la presidencia en el 2000 por solamente 537 votos.
''Es contrario al principio básico de
la reunificación familiar'', dijo el banquero
de Miami Carlos Saladrigas, presidente del Cuba
Study Group, de tendencia moderada. El señaló
que ha sido republicano ''toda su vida'' pero
que está desconcertado por las restricciones
de viajes y monetarias y se está debatiendo
sobre cómo votará en noviembre.
''Queremos afectar al gobierno cubano, pero sin
lastimar al pueblo de Cuba, y estas son medidas
absoluta y totalmente equivocadas'', dijo.
Enfurecidos por las restricciones, varios grupos
de exiliados cubanoamericanos han comenzado a
recopilar firmas a fin de pedirle a la administración
que levante las medidas. Otros están planificando
una campaña de inscripción de votantes
destinada a registrar a los nuevos ciudadanos
--aquéllos que tienen más probabilidades
de resultar afectados por los cambios.
''Fue una medida potencialmente peligrosa para
un candidato que necesita el 80 por ciento del
voto cubano'', dijo Sergio Bendixen, un encuestador
demócrata que estima que cerca de la mitad
de todos los cubanoamericanos y 25 por ciento
de los votantes cubanoamericanos envían
dinero a sus familiares en la isla. "El no
puede darse el lujo de incomodar a nadie''.
Sin embargo, los estrategas republicanos rechazan
la sugerencia de que Bush corre el riesgo de que
se debilite el apoyo por parte del bloque de votantes
integrado por los fieles republicanos cubanoamericanos.
Ellos señalan que la nueva política
es resultado del cabildeo por parte de una comunidad
exiliada de línea dura y políticamente
activa que el verano pasado advirtió al
presidente que necesitaba equiparar su retórica
anticastrista con resultados concretos so pena
de correr el riesgo de perder su apoyo.
Y sugirieron que los más afectados por
los cambios son los que han llegado recientemente,
con pocas probabilidades de inscribirse para votar.
''Me preocupa más un tipo diferente de
consecuencias, la comunidad cubanoamericana en
pleno que pudiera no participar si esto no se
aplica'', dijo un republicano de Miami que el
verano pasado le escribió a Bush, urgiéndole
a adoptar una política más dura
en relación con Cuba.
La advertencia se produjo al tiempo que la administración
el pasado julio enviaba de vuelta a Cuba a 12
cubanos sospechosos de secuestrar una embarcación
para llegar a la Florida. Los líderes exiliados
incómodos por la medida la consideraron
como un costoso fallo por parte de un presidente
republicano que ha fracasado en cumplimentar sus
promesas de campaña de endurecer las políticas
contra el gobierno de Castro.
Los nuevos pasos, dijeron ellos, satisfacen esas
promesas y más.
''El presidente Bush es el mejor aliado que tenemos
para la libertad de Cuba'', dijo Ninoska Pérez-Castellón,
portavoz del Consejo por la Libertad de Cuba,
cuyo programa en Radio Mambí fue escogido
recientemente por el vicepresidente Dick Cheney
para una rara entrevista en la cual habló
sobre la nueva política.
Las nuevas restricciones proporcionan una clara
evidencia de que a pesar de algunas encuestas
que muestran crecientes cantidades de cubanoamericanos
apartándose de las posiciones de línea
dura, la administración cuenta con el apoyo
del ''exilio histórico'' --la primera oleada
de exiliados cubanos que conserva en un puño
bien apretado la infraestructura política
cubanoamericana de la Florida y su influyente
prograna de radio en español.
La política incluye recomendaciones hechas
por la Fundación Nacional Cubano Americana.
Pero el presidente de la Fundación, Francisco
''Pepe'' Hernández, dijo que el grupo nunca
abogó por restricciones más fuertes
sobre los viajes y la ayuda, considerando que
eso pudiera perjudicar a las familias y hacer
retroceder los esfuerzos por promover la democracia
en la isla.
Los estrategas sugieren que Bush tiene más
que ganar si complace a los de línea dura,
que son probablemente los más seguros votantes.
''La gente que vota son los exiliados de línea
dura'', dijo Rivera, director de relaciones con
los hispanos del Partido Republicano de la Florida.
''Pudiera haber esas encuestas que muestran que
la comunidad ha cambiado, pero eso no es el corazón
de la comunidad'', dijo Pérez-Castellón,
cuyo grupo se separó de la Fundación
en el 2001 debido a diferencias sobre el enfoque
de la política con Cuba.
Rivera señala que Bush necesita estimular
la base cubanoamericana de extrema derecha en
un año electoral que de otra manera tendría
muy poco para galvanizar el casi medio millón
de votantes cubanos de la Florida. Eso es una
diferencia en relación con el 2000, cuando
la ira por la decisión de la administración
Clinton de entregar a Elián González
a su padre en Cuba ayudó a Bush a vencer
a Al Gore entre los cubanoamericanos y asegurar
el estado por estrecho margen.
Así y todo los críticos de las
restricciones señalan el hecho de que Bush
no eliminó totalmente los viajes y las
remesas de dinero como prueba de que tal movida
sería políticamente negativa. Según
varias personas allegadas a las negociaciones,
la administración fue agresivamente cabildeada
para eliminar las restricciones, pero se mantuvo
firme.
''El simplemente ha lanzado la bola adelante,
pero justo detrás de este enorme paquete
hay algo que no es ni racional ni pragmático'',
dijo Joe García, director ejecutivo de
la Fundación Nacional Cubano Americana.
Pero los demócratas sugieren que Kerry
necesitará fortalecer más sus credenciales
en relación con Cuba si espera captar con
éxito a los votantes cubanoamericanos.
''En estos momentos la opción para esas
personas incómodas es apoyar a Bush o apartarse,
nadie tiene otra opción para ellos todavía'',
dijo Bendixen, que es consultor de un grupo demócrata
centrista que planea dar un impulso a la captación
de hispanos en el sur de la Florida.
La campaña de Kerry rebate el concepto
de que el senador de Massachusetts no se ha comprometido
con el tema, señalando que el senador ha
dicho que apoya el embargo contra el gobierno
cubano, pero está interesado en levantar
las prohibiciones de viaje para estimular la democracia.
''George Bush ha creado una apertura para cualquier
opositor al fracasar en cumplir sus promesas y
ahora al fallar en presentar una política
coherente'', dijo el portavoz de la campaña
de Kerry, Mark Kornblau. "En numerosas ocasiones
John Kerry ha articulado una clara política
anticastrista que también explica cómo
estimulará la democracia al alentar los
intercambios personales y animar a la sociedad
civil''.
La campaña de Bush ha manifestado que
buscará explotar lo que define como récord
de cambios de posición de Kerry en relación
con Cuba: respaldó una ley de 1996 que
que endurecía las sanciones sobre la isla
comunista aun cuando votó contra la medida
en su pase final.
''La información que estamos recibiendo
es que las personas están agradecidas por
la consistente posición del Presidente
contra Fidel Castro'', señaló el
portavoz de Bush Reed Dickens.
La Brigada expulsará a dos veteranos
Wilfredo Cancio Isla , El Nuevo
Herald. 30 de mayo de 2004.
La Asociación de Veteranos de Bahía
de Cochinos (Brigada 2506) expulsará de
sus filas a Antonio Rafael Zamora Muné
y Luis Alberto Bandrich Lara, a quienes el régimen
de Fidel Castro les ''restituyó'' la nacionalidad
cubana durante una ceremonia oficial en La Habana.
La asociación, con sede en Miami, ha convocado
una asamblea general el próximo 6 de junio
para someter la propuesta de expulsión
al criterio de sus más de 2,000 miembros.
Se espera que la propuesta sea aceptada.
Los ex brigadistas ''perdieron'' la ciudadanía
cubana como una sanción accesoria dictada
por los tribunales revolucionarios que juzgaron
sus casos tras la derrota de la invasión
a Cuba para derrocar a Fidel Castro, en abril
de 1961.
''Al aceptar la restitución de su ciudadanía,
estas personas traicionaron nuestros principios,
nuestros muertos y el juramento de patria y libertad
que asumimos por Cuba'', afirmó Juan Torres
Mena, integrante de la junta directiva de la asociación.
Torres indicó que Zamorá Muné
había renunciado dos años atrás
a la asociación en desacuerdo con la ''línea
de intransigencia patriótica'' de la misma,
pero ahora será expulsado deshonrosamente.
Zamora Muné y Bandrich Lara figuraron
en un grupo de siete veteranos de la invasión
de Bahía de Cochinos a quienes se les devolvió
la ciudadanía cubana en la sesión
inaugural de la III Conferencia La Nación
y la Emigración, celebrada del 21 al 23
de este mes en La Habana.
El anuncio de la devolución de la ciudadanía
y el pasaporte cubano al grupo de ex brigadistas
motivó fuertes críticas durante
esta semana en Miami. En programas de micrófono
abierto en la radio local, algunos oyentes los
calificaron de ''traidores'' y "ratas inmundas''.
El acuerdo del Consejo de Estado, firmado por
el gobernante Fidel Castro, también restituye
la ciudadanía a Luis Norberto Tornés
García, Alfredo Joaquín González
Durán, Mario Leonel Cabello González,
José Luis Hernández Vázquez
y Roberto Lázaro Carballo Díaz.
Tornés y Durán fueron expulsados
de la agrupación en 1997. A los tres restantes
se les aplicó la misma sanción en
abril del 2001 por asistir a una conferencia académica
en Cuba en ocasión del 40 aniversario de
Bahía de Cochinos.
''Durante años, algunos de los ex mercenarios
han asumido posiciones de respeto y acercamiento
a su patria, de trabajo a favor de los contactos
familiares y de la normalización de las
relaciones entre ambos países'', indicó
el acuerdo.
Un comunicado del capítulo de la Asociación
en Nueva Jersey calificó ''de uno de los
momentos más amargos y tristes de nuestra
historia'' la aceptación de la ciudadanía
por los siete veteranos, "sin siquiera avergonzarse
de que se les mencionara directamente como "participantes
de la mercenaria brigada 2506''.
El Nuevo Herald no pudo contactar a Zamora Muné
y Bandrich Lara para comentar al respecto.
Pero en declaraciones a la prensa en Cuba, Hernández
Vázquez dijo que a su regreso se enfrentaría
a ''los intolerantes de Miami'', y participaría
en debates en radio y televisión para esclarecer
lo ocurrido allí.
Torres señaló que en la próxima
asamblea plenaria también se analizará
la posible expulsión del ex brigadista
Angel Murgado Kennedy por sus posiciones de acercamiento
al régimen cubano.
wcancio@herald.com
México y Cuba siguen en busca de un
'punto medio'
Agence France Presse, GUADALAJARA.
30 de mayo de 2004.
México y Cuba coinciden en la necesidad
de ''normalizar'' sus relaciones diplomáticas,
pero no en los pasos que se deben seguir para
lograrlo, y con el fin de encontrar un ''punto
medio'' el canciller Luis Ernesto Derbez tiene
previsto viajar a La Habana en pocas semanas.
''Si quieres voy a La Habana'', le planteó
Derbez a su homólogo cubano, Felipe Pérez
Roque, durante un desayuno que sostuvieron el
miércoles pasado en Guadalajara, al margen
de la Cumbre eurolatinoamericana, dijo a la AFP
una fuente de la cancillería.
Esa fue la primera vez en que ambos se sentaron
frente a frente desde el inicio, a finales de
abril, de la peor crisis diplomática en
más de 100 años de relaciones bilaterales,
que alcanzó su punto máximo cuando
México determinó la salida el embajador
de Cuba y sacó a su representante en La
Habana.
Horas después del encuentro del miércoles,
ambos expresaron con sustanciales diferencias
su intención de ''normalizar'' las relaciones
diplomáticas.
Parcamente, Derbez calificó la reunión
como ''positiva'' y expresó una simple
confianza en que se solucione la crisis diplomática,
mientras Pérez Roque aseguraba que próximamente
se restituirán a los embajadores de ambos
países y que después el canciller
mexicano viajaría a La Habana.
Un anuncio que aparentemente tomó por
sorpresa a México, para quien ''es más
importante restablecer las relaciones diplomáticas
vía el diálogo diplomático
antes de restituir a los embajadores'', según
dijo la fuente de la cancillería.
México espera que Cuba ''responda la nota
diplomática que le enviamos después
de la deportación de Carlos Ahumada (un
empresario mexicano involucrado en un sonado caso
de corrupción), que dé una explicación
sobre el discurso de Fidel Castro (del 1 de mayo)
así como de las actividades de funcionarios
cubanos en México'', añadió
la fuente.
Al deportar a Ahumada a finales de abril, según
la cancillería mexicana, Cuba no respetó
los canales diplomáticos pues no le avisó
con suficiente anterioridad sino a través
de un boletín en el que además expresaba
juicios de valor sobre el escándalo de
corrupción que golpeó duramente
a la izquierda mexicana.
Después vino el discurso del gobernante
Fidel Castro del 1 de mayo en el que criticó
el voto de México en la Comisión
de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, relativo
a la situación de las libertades cívicas
en la isla comunista.
A esos dos episodios se sumaron supuestas ''actividades
injerencistas'' de funcionarios cubanos en México
donde se reunieron con diversas figuras públicas
atentando, según el gobierno mexicano,
contra la seguridad nacional, aunque hasta el
momento se ha negado a dar el contenido de esas
pláticas ni la forma en la que se les descubrió.
Cuba más aislada tras la Cumbre de
Guadalajara
ELISA SANTAFE / AFP, GUADALAJARA,
México.
Cuba quedó aún más aislada
ante la comunidad latinoamericana y la Unión
Europea (UE) tras lanzar en la III Cumbre de América
Latina, Caribe y Unión Europea un duro
ataque a los europeos que no consiguió
sus objetivos.
La Declaración de la cumbre eurolatinoamericana
no incluyó finalmente una condena a la
ley estadounidense Helms-Burton porque la delegación
cubana y su canciller insistieron hasta el último
momento en que además se denunciaran las
recientes medidas norteamericanas para reforzar
el embargo a la isla, a lo que los europeos se
negaron.
La UE, que siempre ha condenado esta ley y desde
el primer momento estaba dispuesta a reiterarlo
en la cumbre, ''ha sido bastante flexible y dispuesta
a considerar las preocupaciones de Cuba'', defendió
Dermot Brangan, portavoz de la cancillería
de Irlanda, país que ejerce la actual presidencia
europea.
Pero ''Cuba intentó endurecer el lenguaje
(de la declaración) con más críticas
a Estados Unidos'', y ''esto era demasiado para
la Unión Europea'', apuntó el portavoz.
El canciller cubano, Felipe Pérez Roque,
tuvo una ''actitud bastante entorpecedora y obstruccionista'',
y ''da lástima porque es bloquear por bloquear''
y ''porque va todo en detrimento de la población
cubana, a la que dirigimos toda nuestra simpatía'',
estimó una fuente europea.
En el lado latinoamericano, muchos cancilleres
se sintieron ''molestos'' ante la insistencia
de Pérez Roque y el tiempo perdido con
este debate y se lo hicieron saber, según
una fuente de la cancillería chilena, que
estimó que el gobernante cubano, Fidel
Castro, ''se equivocó'' cuando la víspera
de la cumbre acusó a la UE de ser ''cómplice
con los crímenes y agresiones de Estados
Unidos'' contra la isla.
Con esta actuación ''Cuba fue el único
que perdió'', ya que no se tiene todos
los días a cancilleres de más de
50 países'' reunidos, lamentó.
Según un funcionario europeo presente
en los debates, la actitud de Cuba ''no fue correcta'',
fue ''excesiva y no adaptada a este diálogo''
eurolatinoamericano.
''Cuba no es el único país'' de
la cumbre, ''hay 58 y es una pena que una cumbre
de 58 países esté totalmente dominada
por el comportamiento de Cuba; hay otras cosas
de las que hablar con Latinoamérica y el
Caribe'', deploró.
El presidente de la Comisión Europea,
Romano Prodi, aseguró la víspera
que la UE ''no quiere aislar a Cuba'' y que no
está "en el interés de Cuba
enfrentarse a la Unión Europea y aislarse
en la comunidad internacional''.
Ante esta última batalla de Cuba, la UE
mantiene su postura del último año:
''Antes de que pueda haber progresos en la relación''
entre ambas partes, ''necesitamos que haya mejoras
en el terreno'', dijo Prodi el viernes.
Tras dos años de acercamiento, las relaciones
entre la UE y Cuba están prácticamente
bloqueadas desde hace un año, cuando la
UE decidió repudiar las condenas de 75
disidentes y tomar, entre otras, la decisión
de invitar a opositores a las embajadas europeas
en La Habana.
Las autoridades cubanas exigen a los europeos
que retiren esta medida para retomar las relaciones,
mientras que Bruselas pide la liberación
de los disidentes entre otras medidas para mejorar
la situación de los derechos humanos.
Cuba rechazó además los fondos
de cooperación europeos y retiró
su candidatura al acuerdo de Cotonú de
cooperación entre la UE y el grupo de países
Africa, Caribe y Pacífico (ACP), al que
pertenece la isla.
Además, el año pasado no se celebró
la reunión de diálogo político
que mantenían las partes tras la reanudación
de sus relaciones a este nivel, en 2001.
Los europeos deben renovar en junio su posición
común sobre la isla, donde piden una transición
democrática desde 1996, y donde seguramente
se mencionará la postura cubana en Guadalajara,
según una fuente europea.
Por su parte, el nuevo gobierno español,
visto por Cuba como un posible socio para mejorar
las relaciones con Bruselas, defiende la postura
de la UE.
Su presidente, José Luis Rodríguez
Zapatero, calificó la opinión de
Cuba de ''minoritaria'' y dijo que "le debe
servir como elemento de reflexión''.
Cuba sufre derrota en la Cumbre de Guadalajara
P. Alfonso / El Nuevo Herald,
GUADALAJARA, México. 29 de mayo de 2004.
La declaración final de la Cumbre de Guadalajara
no incluirá la condena a la Ley Helms-Burton,
ni exhortará a Estados Unidos a que no
aplique medidas restrictivas contra Cuba.
Tras dos días de intensas negociaciones
en que varios países latinoamericanos y
caribeños, liderados por la delegación
cubana, hicieron ingentes esfuerzos por incluir
el tema en la declaración política
de la cumbre, los ministros de Relaciones Exteriores
y altos funcionarios de las 57 naciones en Guadalajara,
determinaron eliminar el párrafo 73 de
la declaración, que hacía una condena
directa a los embargos económicos.
El forcejeo verbal entre el delegado de Cuba
y el representante de la UE sobre el párrafo
concerniente a la Ley Helms-Burton, mantuvo estancado
el proyecto de declaración final, que deben
firmar hoy los presidentes.
La UE proponía una referencia más
general, condenando ''las medidas de carácter
unilateral'' que "son contrarias a las reglas
del comercio internacional, mientras Cuba quería
que se hiciera una mención explícita
de condena a la Helms-Burton y a EEUU.
''Los representantes de la Unión Europea,
irritados y ensoberbecidos por la enérgica
réplica cubana, lanzaron un ultimátum:
o se aceptaba esta formulación, o no admitirían
la inclusión del párrafo'', expresó
una declaración oficial de la delegación
cubana distribuida ayer por la tarde.
La declaración asegura que el canciller
cubano Felipe Pérez Roque ''rechazó
con toda dignidad el ultimátum'' y optó
por que el párrafo no apareciera en la
declaración, sin denuncias concretas.
En consecuencia, la declaración de Guadalajara
no tendrá un párrafo de condena
explícita a la Ley Helms-Burton ni a EEUU,
algo que tampoco había ocurrido antes en
la cumbre de Río de Janeiro (1990) y Madrid
(1992).
El documento que ha difundido la cancillería
cubana da cuenta en parte de esas fortísimas
discusiones y califica las posiciones adoptadas
por la UE de ''menguada, ridícula y cobarde''.
Cuba acusó a la UE de ''aliado fervoroso
de la actual administración de Estados
Unidos y participa en sus aventuras y guerras
de conquista''. "La comunidad europea en
realidad esta muy dividida y Estados Unidos cuenta
en su seno con amplia mayoría.
''La Unión no es todavía unión.
Sin comprender esto seria difícil explicarse
que un conjunto de 25 naciones, muchas de ellas
con largas tradiciones históricas y culturales,
actúen en Guadalajara como un rebaño
de corderos, subordinados a Washington'', subrayó
la declaración.
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