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PRISIONES
Detenida por dieciocho
días esposa de prisionero de conciencia
LA HABANA, 25 de mayo (Reinaldo
Cosano Alén / www.cubanet.org) - Niurkis
Padrón, esposa del prisionero de conciencia
Virgilio
Mantilla Arango, recién sancionado
a siete años de prisión, declaró
que en días pasados, al concluir una visita
a la Sección de Intereses de los Estados
Unidos en La Habana, fue detenida por dos oficiales
de la Seguridad del Estado y conducida al cuartel
de este órgano conocido como Villa Marista,
donde estuvo detenida dieciocho días, sometida
a interrogatorios en los que le incriminaban con
los calificativos de "mercenaria al servicio
de Estados Unidos y terrorista", lo que Padrón
negó enfáticamente.
"Me tuvieron cinco días encerrada
en una oficina con candado en la puerta y trece
días en una celda. Me golpearon. No supe
los nombres de los interrogadotes porque usaban
sobrenombres y apodos. Se quejaban porque yo he
participado en protestas pacíficas contra
el régimen. Me decían que de allí,
de Villa Marista, no saldría más
a la calle", dijo Padrón. Y añadió
que frente a la Oficina de Intereses le ocuparon
una pequeña caja de libros, folletos y
revistas obsequiados por esa oficina, y que no
se la devolvieron.
Niurkis Padrón, maestra de profesión,
fue separada del magisterio en 2002, acusada de
ser la esposa de un terrorista, y ella misma terrorista.
El pasado 9 de mayo, Día de las Madres,
Padrón visitó a su esposo. "Encontré
a Virgilio muy blancuzco", dijo. "Me
dijo que no le está permitido tomar el
sol. Tampoco puede hacer ejercicios en su celda
por ser demasiado estrecha. El día de la
visita lo encontré con mucha tos y dolor
en los pulmones. Él ha pedido que le hagan
radiografías. También tiene problemas
de la vista, ya que padece de glaucoma. Luego
de muchos ruegos de mi parte a las autoridades,
le midieron la visión para recetarle los
espejuelos que necesita. Supe que lo iban a trasladar
al destacamento 5 de la misma prisión Kilo
8, de mayor rigor, en la provincia Camagüey,
junto a presos comunes".
Refierió también Niurkis Padrón
que Virgilio mantiene buen estado de ánimo,
y le dijo que continuara denunciando y dando testimonio
sobre los abusos que se cometen en la prisión
en cualquier lugar donde se encuentre, y le pidió
no decaer en su activismo político por
el respeto de los derechos humanos en Cuba.
Virgilio Mantilla Arango fue condenado en la
Causa 66 de 2002 por el Tribunal Municipal de
Ciego de Ávila, que juzgó a diez
detenidos de la Fundación Cubana de Derechos
Humanos el pasado 26 de abril. Igual que los otros
activistas, Mantilla se encontraba en prisión
preventiva desde el 4 de marzo de 2002.
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