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SOCIEDAD
Habaneros recuerdan
a madres fallecidas
LA HABANA, 10 de mayo (Ariel Delgado
Covarrubias / www.cubanet.org) - Como todos los
años miles de habaneros visitaron el Cementerio
Colón de la capital para recordar a las
madres caídas, en el día en que
todo el país se les celebra. Desde horas
tempranas la céntrica esquina de 23 y 12,
en el Vedado fue cerrada al tráfico, al
igual que las calles 10 y 14, para garantizar
la mejor circulación de los familiares
visitantes.
Para los cubanos la veneración de la figura
materna cobra un especial significado. Centro
del hogar, es la principal responsable de la mayoría
de las actividades que en su seno desarrollan
sus integrantes. El sistema familiar cubano es
patriarcal, como el de la casi totalidad de las
familias del planeta, pero en sus sentimientos
continúa siendo eminentemente matriarcal.
Determinar la cantidad de asistentes al camposanto
es tarea por lo demás imposible. No hay
cifras exactas que justifiquen estadística
alguna, pero el mar de pueblo es impresionante.
Las tumbas se llenan de flores y los familiares
hacen votos de veneración en tan señalado
día. El estado este año colocó
numerosos puntos de venta de flores, pero particulares
de forma furtiva ofrecían sus productos
a compradores que deseaban evitarse las colas.
Dentro del cementerio el espectáculo era
abrumador. Mujeres y hasta hombres maduros llorando
frente a las tumbas de sus seres queridos. Otros
aprovechaban la oportunidad para limpiar las marmóreas
sepulturas, y hasta en muchos lugares se escucharon
plegarias y oraciones de las diversas religiones
que predominan en la isla.
La celebración del Día de las Madres
se inició en Cuba en 1920 en la localidad
de Santiago de Las Vegas, municipio de esta capital.
Pocos años después se institucionalizó
gracias a la labor del periodista Mario Muñoz,
cuya iniciativa fue desarrollada en especial por
las logias de la masonería cubana, vanguardias
en ese tipo de celebración.
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