|
OLA
REPRESIVA
Carta imposible
de enviar
Miriam Leiva, periodista independiente
y esposa de Oscar Espinosa Chepe
LA HABANA, 9 de marzo - Oscar: Sí, tu
nombre a secas. No encuentro calificativo para
expresar mis sentimientos. Amado, querido, sincero,
desinteresado, desprendido, leal, estoico, torturado,
martirizado, y tantos más.
Cuando lucho por ti, no lo hago por el marido,
el esposo. Es el hombre admirado e irreductible,
convencido de la justeza de sus ideas; ferviente
defensor de su pueblo y su Patria, quien me impulsa.
Es el economista estudioso, sufrido por los dislates
de una administración equivocada, empobrecedora
del país; agobiado por el bloqueo de las
fuerzas productivas, como tú dices, que
no permite al hombre desplegar su creatividad;
entristecido por la impotencia de no poder contribuir
a sacar a Cuba de la miseria; entusiasmado por
la futura reconciliación entre los cubanos;
angustiado por evitar una posible explosión
social que ponga en peligro y enfrente a hermanos.
Un año ha transcurrido de tu calvario.
Por pensar en voz alta, te martirizan. ¡Tanto
temen a las ideas! No les bastan tus terribles
enfermedades y los dolores que te ocasionan. Desean
doblegar tu voluntad, y por eso te torturan psíquica
y físicamente, sin dejar huellas visibles.
Te incomunican y engañan. Te confinan a
celdas inhumanas. El tratamiento médico
es una incógnita, y los diagnósticos
que te dicen son crueles.
Hoy estoy muy triste, pero orgullosa. Siempre
he sentido que la vida no me alcanza para hacer
todo lo que quisiera. El otro día, una
joven desconocida me dijo: "Cálmese,
que él saldrá bien y usted no estará
viva para acompañarlo". Me hizo meditar.
Ojalá salgas tú con salud suficiente
para cumplir tus anhelos, y yo pueda estar ahí
radiante. Por mí no temo, gozo de buena
salud y fuerzas suficientes.
Hoy rindo homenaje a ti y a todos los que en
esta Isla Prisión van hacia el martirologio.
Miriam
|