|
POLITICA
Atrapado
Javier Machado, Cubanacán Press
SANTA CLARA, junio (www.cubanet.org) - El presidente
de Venezuela Hugo Chávez Frías,
a pesar de todas las artimañas y subterfugios
para evitar enfrentarse a un referéndum
revocatorio, se encuentra "atrapado"
por la institucionalidad democrática del
pueblo, y las presiones internacionales.
Después del anuncio de la Comisión
Nacional Electoral de que en el proceso de reparos
de firmas, se habían acumulado las rúbricas
necesarias para el revocatorio, Chávez
anunció que respetaría la voluntad
popular y que a partir de ahora él comenzaría
la lucha política encaminada a no perder
el escaño presidencial.
EL referéndum revocatorio deberá
desarrollarse el 8 de agosto -otros dicen que
podía ser el día 15-, como alternativa
de un proceso de participación ciudadana
que medirá el estado de cosas en una sociedad
democrática invadida por un proyecto autoritario-totalitario,
proyecto que a la postre se ha convertido en la
gran tragedia del propio chavismo bolivariano.
El cortocircuito de la revolución bolivariana
se produjo gracias al totalitarismo, porque el
proyecto revolucionario hasta abril de 2002 tenía
éxito y lograba engañar al mundo.
A partir de entonces se comienzan a organizar
los círculos bolivarianos con el objetivo
de adoctrinar a la sociedad y crear un cuerpo
represivo. Ese es el momento de cortocircuito.
El presidente ha manifestado que sus seguidores
tendrán que reorganizarse para a partir
de ahora emprender la lucha ideológica
por el poder, expresión de que no ha podido
organizar una fuerza política coherente
y fuerte, capaz de captar a las grandes masas
populares. Esa es la razón por la que se
deben estudiar pormenorizadamente los sucesos
del 11 al 13 de abril de 2002 para verlo en su
dimensión global a sazón de los
acontecimientos que ocurren en el mundo.
El papel de los dirigentes políticos de
la oposición durante estos años
ha sido inconmensurable. Cuando ya parecía
que las fuerzas se les habían agotado,
resurgen con más bríos para hacer
cumplir los derechos constitucionales. Punto y
aparte merece el trabajo de los observadores internacionales
de la OEA y el Centro Carter, quienes han cercenado
las jugadas sucias de la nomenclatura en el poder,
empeñadas en que no participaran como observadores
en el proceso de reparo de firmas.
Por otro lado, el Subsecretario de Estado norteamericano
para el hemisferio occidental, Roger Noriega había
declarado unos días antes que Estados Unidos
no permitiría las violaciones del proceso
democrático en Venezuela. Esta presión
internacional ayudó sobremanera a que Chávez
respete la voluntad popular y acepte ir al referéndum
revocatorio.
Guadajalara constituyó el termómetro
medidor de la situación internacional de
Chávez. Allí quedó aislado,
arrinconado, prácticamente sin amigos,
en una Cumbre donde asistieron países de
diversas latitudes, incluida Europa. Su oxidación
política se evidenció cuando Venezuela
hizo circular un documento en la Cumbre pidiendo
solidaridad ante la amenaza de invasión
norteamericana (quizás en respuesta a las
palabras de Noriega), documento que nadie apoyó.
Posiblemente Castro esté muy preocupado
con el descalabro de su protegido en Guadalajara.
Se dice que el canciller cubano fue el único
que se encontró con él. La mala
influencia de Castro en los círculos de
poder bolivarianos estimula de diferentes formas
el aislamiento internacional de Hugo. Debido a
la liquidez interna que sufre la isla, Cuba necesita
de Venezuela, energéticos fundamentalmente.
Se dice que Cuba no paga el petróleo que
"compra" al país sudamericano,
pero también otros dicen que muchos asesores
cubanos han comenzado a salir de ese país.
Cuba ha apoyado a brazo partido al autoritarismo
chavista. Allá no sólo laboran asesores
políticos, económicos y militares,
sino también médicos, profesores,
entrenadores y especialistas de diferentes ramas.
Por su parte, en Cuba se encuentran seguidores
del proceso venezolano especializándose
en varios campos y carreras. Además, se
gradúan cada 45 días miles de jóvenes
miembros de los círculos bolivarianos,
preparados para enfrentar la "batalla de
ideas" y el referéndum revocatorio.
Está planificado que las escuelas cubanas
con internado y con requisitos adecuados, alberguen
a cientos de miles de estos jóvenes, durante
el período de julio-agosto, tarea que seguramente
será cancelada porque esas mismas voces
y manos tendrán que gritar, pelear y votar
por Chávez en su país de origen.
Chávez está atrapado porque el
referéndum va. Si pierde, después
del 19 de agosto tendrá que ceder espacio
al vicepresidente José Vicente Rangel y
al cabo de los 30 días, éste tendrá
que convocar a nuevas elecciones. Esa es la democracia
que le corresponde al gran soberano, el pueblo,
aunque el caudillo puede nominarse de nuevo como
candidato a la silla presidencial.
|