|
ECOLOGIA
Las Tunas sufre
una de sus peores sequías
LA HABANA, 8 de junio (Reinaldo Cosano Alén
/ www.cubanet.org) - La provincia Las Tunas, limítrofe
con las de Holguín, Granma y Camagüey
-que transitan parecido proceso de aguda sequía-
está ahora en más de 400 milímetros
por debajo de la media histórica de lluvia,
lo que por sí mismo explica la gravedad
del problema.
En veinte años sólo ha llovido
el 2,2 por ciento de la media histórica,
lo que unido al alto acumulado de sal en sus suelos
(más acentuado en esta provincia oriental
que en ninguna otra del país, a excepción,
quizás, del sur de Guantánamo) la
coloca en franco proceso de desertificación.
Deforestación indetenida, mal uso y peor
conservación de los suelos y del agua,
y contaminación ambiental, están
entre las causas principales del desajuste ecológico
de esta provincia.
Los estragos por arriba también lo son
por debajo. El descenso del manto freático
alcanza en determinadas partes hasta 2,20 metros,
lo que provoca mayor intrusión salina.
Con una extensión territorial de 6,582
kilómetros cuadrados, una población
de 512,327 habitantes distribuidos en ocho municipios,
Las Tunas enfrenta una de las peores sequías
que se recuerde, con gran impacto en la economía
y la alimentación de los tuneros.
Datos oficiales que pueden ser tenidos por conservadores
aseguran que las pérdidas en la agricultura
en los tres últimos años alcanzan
los 35 millones de pesos. Además, las siembras
no pueden realizarse por falta de precipitaciones
y de la consiguiente falta de agua en los embalses.
El acopio de productos de la agricultura está
aproximadamente por debajo de la mitad acostumbrada
de recogida, en tanto la ganadería sufre
peores estragos por falta de pasto, forraje y
agua, a pesar, incluso, de la instalación
de cincuenta molinos de viento para la extracción
de agua subterránea, y el calado de 102
pozos en sitios algo húmedos, que se suman
a otros mil con que se trata de paliar la grave
situación de sequía.
El consumo de agua por parte de la población
es también muy crítico, porque las
represas están todas en el nivel muerto,
y gran cantidad de pozos están secos. Las
redes hidráulicas, según confesión
del Instituto de Recursos Hidráulicos de
la provincia, presentan muchos salideros, especialmente
en la capital provincial, con la consiguiente
pérdida del precioso líquido. El
remiendo de 1,500 de esos salideros no es suficiente.
Carros cisternas en irregulares ciclos reparten
agua a la población sedienta. Se hacen
algunas inversiones de urgencia con diferentes
conductoras de agua. Se trabaja en la concreción
de una conductora de aproximadamente unos 21 kilómetros
para trasvasar agua de la provincia Granma -también
en graves problemas por la sequía- hacia
Las Tunas.
Datos aportados por la Dirección Provincial
del Instituto de Recursos Hidráulicos,
aseguran que en la primera quincena de mayo -uno
de los meses más lluviosos del año-
sólo cayeron 75 milímetros de lluvia.
Pero, además, distribuidos de forma desigual
en el territorio; cifra que representa el 25 por
ciento de la media histórica de 1,126 milímetros.
Los embalses de agua están al 30 por ciento
de su capacidad.
Las Tunas y Holguín, con próspera
agricultura y ganadería hasta 1959, eran
llamadas, no sin razón, los graneros de
Cuba.
|