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DESDE
LA CARCEL
La Bandera de Villa
Clara
José Gabriel Ramón Castillo, sancionado a
20 años de prisión en abril de 2003.
PRISION DE JOVENES DE VILLA CLARA - Enrique Hernández
Toca, sencillamente "Enriquito Toca",
nacido y criado en Santa Clara, es el condenado
más notorio en las cárceles villaclareñas.
Acercarse a su vida, a su convulsa vida de recluso,
es acercarse al ser humano que es y no el que
se dice que es. En cierto modo, es también
conocer quiénes son los jóvenes
que pueblan hoy en día las prisiones cubanas.
Contó que hasta la edad de 12 años
vivió en una humilde casita en el barrio
América Latina, con su mamá Belén,
sus hermanos Pascual, Félix, Daniel, Misael
y Olga Lidia, su tío Rafael y el abuelo
Pipo. Meraldo, su padre, apenas pudo conocerlo
porque murió luego de haber cumplido una
condena de 15 años de cárcel por
homicidio.
Él no sabe por qué no le gustaba
ir a la escuela. "Pudiera ser porque no veía
ningún futuro cierto", comentó
mientras hablamos de sus años de niñez,
los que terminaron en el Centro de Rehabilitación
de Menores. Así comenzó nuestra
conversación, la que fue haciéndose
más amena en la medida que el intercambio
de criterios y opiniones sobre la vida carcelaria
se hizo enjundioso y más enjundioso.
¿De qué te sirvió el Centro
de Rehabilitación de Menores?, le pregunto.
"Creo que me puso peor. Me fugaba y fajaba
con los demás muchachos. Oiga 'puro', allí
se vive la guapería, las bravuconadas,
quise decir, que peleaba contra cualquiera. Un
día tuve un problema con un grandulón
que le dio una bofetada a un amigo mío.
Tuve que darle trs machetazos
¿Que
de dónde saqué el machete?, pues
los daban para chapear las áreas verdes
del centro".
Se dice que cuando arribaste a los 16 años
te enviaron del Centro para la cárcel.
¿Qué hay de cierto en eso?
"Las lesiones que produje al grandulón
devinieron en una causa de tentativa de asesinato,
por lo que me condenaron a tres años de
privación de libertad. Vine para el Pre,
donde estuve en un destacamento de Menores hasta
que allí tuve otros problemas y me trasladaron
para Manacas con mayores siendo aún menor
de edad. Sí, eso de menor es cuando el
condenado tiene menos de 21 años de edad".
Según tus palabras, los problemas que
has tenido han sido por otras personas. ¿Es
qué acaso eres un defensor a ultranza de
los desvalidos?
"Nunca he sido partidario de los problemas.
No los busco, pero tampoco los rechazo. No me
gusta el abuso y combato a los abusadores. Esto
en la prisión significa problemas y todo
lo demás lo puede Ud. deducir de mis palabras".
Pero uno de ésos que defendiste te traicionó
y en tu rostro está la prueba de la traición.
"Eso ocurrió en Manacas. Resulta
que quien yo creía que era mi mejor amigo,
por quien llegué a sentir inmenso cariño
y llegué a querer como a un hermano, quizás
por sentimientos de inferioridad o por envidia
ante mi fama en el presidio me atacó cobardemente.
Esta ha sido una de las grandes decepciones que
he tenido en la vida, pero supe sobreponerme a
aquel mal momento".
¿Te has casado alguna vez en prisión?
"Oye, sííí
llevaba
ya dos años en el Pre cuando me empaté
con Yakelín en una visita familiar. Su
nombre completo es Yakelín Vizcaíno
Mustelier y nos casamos el 15 de febrero de 1994.
A la boda asistió prácticamente
toda la población penal. Recuerdo que yo
estaba en medio del salón del público
cuando ella llegó vestida de novia. Nada
más me vio corrió hacia mí
y se me lanzó en los brazos. Nos dimos
un prolongado e intenso beso que dejó mudos
a los presentes. Lamentablemente, nuestra relación
duró poco, ya que a los dos días
me trasladaron al Régimen Especial "La
26" en Camagüey y aquello parece que
la decepcionó mucho. Es cierto que yo tenía
un vasto curriculum de hechos de sangre para que
me internaran allí, pero también
es cierto que estaba tranquilo y no quería
tener más problemas. Aquello me puso mal
y lo que ocurrió después, en parte,
se debió a ese procedimiento carcelario
que por poco acaba con mi vida".
De nuevo estás en el régimen penitenciario
de máxima severidad ¿Por qué?
"Hace un año, tres reclusos mataron
a un amigo mío. Él se llamaba Yosvani
Rodríguez de la Rivera. Yo me vi en la
obligación moral de vengar su muerte, por
eso le di puñaladas a dos de ellos. Por
eso estoy aquí, de celda en celda, esperando
que me trasladen para la prisión de Régimen
Especial que se construyó aledaña
a esta prisión".
Tienes 34 años de edad y dieciocho de
ellos los has pasado preso. ¿Qué
opinas de la cárcel?
"Esto es una porquería, perdonando
la palabra. No educa, ni ayuda a nadie, todo lo
contrario, embrutece más al hombre".
Eres el condenado más famoso de las cárceles
villaclareñas. ¿A qué tú
crees que se deba esa fama?
"A no pocos ha impresionado mi valor personal,
y me consideran su ídolo. Como he sido
siempre amigo de los amigos -y lo digo porque
se sabe cómo es la prisión- y que
he tirado p'alante en los momentos difíciles
de verdad".
¿Por qué la Bandera de Villa Clara?
"Esto se relaciona con la respuesta anterior.
Soy todo un personaje en el presidio común
villaclareño y cubano. Lo he demostrado
en todas las prisiones donde he ido a parar: En
el Pre (Prisión Provincial de Jóvenes
de VC), La Pendiente, Guamajal, Manacas, Nieves
Morejón, Canaleta, La 26 (se me perdió
la llave), Boniato, Mar Verde y el Combinado del
Este. En todos esos lugares, ¿Quién
no conoce a Enriquito Toca?. Poseo un gran don
para ganar amigos y conservarlos aferrándolos
a mi alma con garfios de acero. Puedo decir con
orgullo que nadie ha sido para mi tan alto ni
tan encumbrado al cual no pudiese llegar. Ni tan
bajo y humilde que no supiese hacerme pequeño
y sencillo para ponerme a su nivel".
Impresiona el curriculum delictivo de Enriquito
Toca: 1986 condena de 3 años por tentativa
de asesinato, 1988 condena de 6 meses por lesiones,
1989 condena de 8 años y 6 meses por lesiones
y desórdenes en un establecimiento penitenciario,
1992 condena de 12 años por tentativa de
asesinato, 1996 condena de 6 meses por lesiones,
2001 condena a 8 años por lesiones, evasión
y tenencia ilegal de armas, 2002 condena de un
año y 3 meses por portación ilegal
de armas, y desórdenes, 2003 condena de
3 años por lesiones y desórdenes
y en 2004 condena a 7 meses por desacato.
A partir de ese año tiene que extinguir
una condena de 22 años como sanción
conjunta valedera a la hora de recibir los beneficios
del sistema penitenciario cubano, sólo
cuando arribe a los 10 años cumplidos.
Dices que éste ha sido tu destino porque
nunca te han dado una oportunidad; ¿De
qué oportunidad se trata, Enriquito?
"Nunca nadie me ha dicho: 'Mira, chico,
ésta es la sociedad, es tuya, tómala
y ve a ver si puedes hacer una vida distinta'.
Si me hubiesen dicho eso, seguro que no hubiera
vuelto".
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