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POLITICA
¿Amigos?
José Antonio Fornaris,
Cuba Verdad
LA HABANA, julio (www.cubanet.org).- Durante
las últimas semanas a varios opositores,
incluyendo alguna que otra esposa de algún
prisionero de conciencia y periodistas independientes,
se les ha prohibido la entrada a la Sección
de Intereses de Estados Unidos en La Habana.
Hasta el momento de negárseles rotundamente
la entrada, todas esas personas tenían
un pase con carácter permanente, entregado
por la propia Sección de Intereses, que
les permitía acudir al Centro de Recursos
Informativos, Unidad Internet, en esa sede diplomática.
El método para prohibir la entrada ha
sido muy profesional, muy gentil, muy diplomático.
Cuando la persona llega a la verja de entrada,
por la parte consular, después de haberse
anotado en un listado que tiene un oficial del
ministerio del Interior en una garita policíaca
previa a esa entrada, un custodio cubano, empleado
de CUBALSE, una entidad del gobierno de La Habana,
le dice: "Usted tiene prohibida la entrada
a esta Sección de Intereses".
Para esa suerte de discriminación atemporal
no ha existido ninguna explicación. Lo
que más se ha logrado es que algún
funcionario dijera que era una disposición
interna de la Sección de Intereses.
La Declaración de Independencia de los
Estados Unidos anunció hace más
de dos siglos que "todos los hombres son
creados iguales". Los iguales tienen derechos
a que se les dé algún tipo de explicación
cuando un hecho, de alguna manera, los afecta.
Sobre todo cuando esos iguales piensan que están
tratando con representantes de un pueblo y un
gobierno amigos.
En una publicación de diciembre de 2003
del Departamento de Estado, titulada "El
sueño postergado: miedo y libertad en la
Cuba de Fidel", se lee: "Los periodistas
y los bibliotecarios independientes están
sujetos a detenciones periódicas y arbitrarias,
hostigamiento y confiscación de equipos
y libros".
Creo que ahora se debe agregar: "Y a algunos
de ellos tampoco los dejamos entrar a nuestra
Sección de Intereses en La Habana".
¿O es que esa Sección de Intereses
en la actualidad no sigue la misma línea
del Departamento de Estado?
Si lo ocurrido es una manifestación de
prepotencia de algún funcionario con jerarquía
dentro de la Sección de Intereses, motivado
por algún hecho baladí, ciertamente
que lo que menos necesitan estas personas es ver
o sentir sobre ellos nuevos actos de prepotencia.
Ya tienen bastante con tener cada día sus
vidas o su precaria libertad en peligro.
Pero además, la gente en Cuba lo que debe
recordar es la Política del Buen Vecino,
la Alianza para el Progreso, la Declaración
Conjunta de las dos cámaras del Congreso
de los Estados Unidos reconociendo el derecho
de Cuba a la libertad y la independencia, no la
Enmienda Platt.
Hasta donde sé, las personas "afectadas"
lo que fundamentalmente desean, porque en Cuba
desdichadamente todo tiene connotaciones políticas,
es conocer cuáles fueron los motivos que
indujeron a la medida de "prohibición
de entrada".
No se está exigiendo (parece que se tiene
en cuenta aquella muy conocida frase en estos
lares: "De mejores lugares me han botado
y me he ido"), nuevamente la entrada a ese
recinto, porque lógicamente cada cual deja
entrar en su casa a quien estima conveniente,
aunque una sede diplomática no es propiedad
particular de los funcionarios, que por razones
de su trabajo, la ocupan en determinado momento.
Hace unos días, producto de esa decisión
de prohibir la entrada de manera abrupta y sin
la más mínima explicación
a ese grupo de personas a la sede de la representación
diplomática estadounidense, un amigo aseguraba
que en la Sección de Intereses de Estados
Unidos en La Habana y el Ministerio del Exterior
de Cuba, el coeficiente de inteligencia estaba
al mismo nivel.
Ya casi comparto esa afirmación, y llegando
a ese punto, doy mi voto para que los intereses
políticos no vayan a llegar al mismo nivel.
¿Y por qué no decirlo? Sería
bueno que el Departamento de Estado mirara más
de cerca su Sección de Intereses en La
Habana. Quizás está necesitando
ayuda.
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