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REPRESION
Impide la policía
actividad plástica en Batabanó
LA HABANA, 12 de julio (Richard
Roselló / www.cubanet.org) - El pasado
sábado 3 de julio, Julián, Jesús
y Carlos, alumnos de la Escuela de Instructores
de Arte de provincia Habana desarrollaron en su
municipio, Batabanó, un proyecto cultural
que han dado por titulo Hundir los vicios.
Por más de dos semanas, día a día,
los estudiantes confeccionaron una maqueta para
un examen final de curso. Se trata de un bote
con estructura metálica forrado con papier
maché.
Sus propósitos: contribuir a la campaña
contra las drogas tan en boga en el país.
Y además, evaluar su obra con un promotor
provincial de eventos y vice presidente de la
asociación intelectual de escritores Hermanos
Sainz, presente ese día, quien recogía
el mínimo detalle del evento en una cámara
de vídeo.
Al bote de casi tres metros, incorporaron botellas
de bebidas cerradas, cajas vacías de cigarrillos
y estuches de sicofármacos confeccionados
de polio espuma.
Los artistas plásticos habían solicitado
previamente un permiso al jefe de la policía
local, y luego de que les fuera otorgado, cargaron
en hombros su proyecto y se encaminaron desde
la cabecera de Batabanó a Surgidero de
Batabanó, unos tres kilómetros por
carretera con la idea de depositarlo en el mar.
Una vez allí los jóvenes artistas
se hundirían en el bote, expresando un
mensaje que no puede ser más claro: aquéllos
que ahogan sus penas en las drogas y las bebidas
están realmente ahogando sus almas.
Pero algo inesperado surgió en el camino.
Ante el rumor de supuestos balseros y reporteros,
las autoridades del Partido y oficiales de policía
los conminaron a detenerse en la entrada de Surgidero.
Dicen que el encuentro tuvo un desenlace descortés
y grosero por parte del ideológico del
Partido y que los dirigentes presentes optaron
una posición intransigente, impidiendo
la comunicación necesaria. Finalmente los
tres jóvenes y el profesor fueron conducidos
al Partido municipal para aclarar los hechos.
Las autoridades pensaron que se trataba de una
provocación contra el gobierno, y la justificación
de su presencia, según ellos, era la de
protegerlos de una agresión del pueblo.
Pero les advirtieron a los estudiantes otra condición.
Primero que había que pedirle permiso al
Partido para dicha actividad y que no bastaba
con que lo hubieran obtenido de la policía.
Lo cierto es que los artistas expusieron verdades
sobre los problemas sociales del país y
del municipio, como son las drogas y el alcohol,
según dijo un residente de la localidad.
Para colmo, las autoridades dijeron que no creían
necesarias esas acciones a través de la
plástica, porque según ellos en
Batabanó no existe el alcoholismo.
"Y no es así", responde un batabanoense
quien asegura que cada día aumenta el consumo
de alcohol entre los jóvenes de su pueblo.
"Sin dudas, todavía se impone la
naturaleza de aquéllos que no quieren ver
su propia realidad", aclaró un vecino
de la tercera edad. Y puso como ejemplo que "a
menos de sesenta metros de la dirección
del Comité Municipal del Partido de Batabanó
se hallan tres expendios de bebidas alcohólicas
cuyos desenlaces de riñas tumultuosas llegan
a la puerta del mismísimo Partido. Y ni
militantes ni policía interfieren en ello".
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